sábado, 12 de marzo de 2016

Autodefinido

Inhabilitado y lehendakari.
Aquí.


La broma de Besa

El futuro de la prensa (como el de libro) es tema recurrente, un bolero de Ravel desde que hay pulpa.
Ramon Besa echa su cuarto a espadas: aquí.
Lo titula: "La facècia", que es la broma, la anécdota, en catalán. En castellano el vocablo está más restringido a un género literario: aquí.
Besa se lamenta de no haber leído y apreciado a Umberto Eco en sus años mozos (los de Besa), y acaba con: "El problema no es es el papel sino el periodismo, el negocio y la formación".
Tal vez. O tal vez,  principalmente el negocio. Porque, fuera bromas: el análisis marxista en ciertos nivele sigue sin haber sido superado. Besa se ha dedicado mucho al balompié, que es le periodismo más rentable. todo está en el fútbol y no en los libros, como pretende Dragó. Y Besa cuando besa al fútbol, besa de verdad.

viernes, 11 de marzo de 2016

Humor de señorito sevillí

Felipe González ahora pide generosidad a Rajoy para que deje gobernar a Pedro Sánchez (y no al revés; antes había dicho que la vicerversa también le parecía deseable).
Y encima se chotea con la idea de que el rey nombre a un formador de gobierno que no tiene por qué ser un líder de partido ni siquiera un diputado, como apuntaba Esperanza Aguirre.

Con todos los respetos a Vicente del Bosque: no sé cómo González  le puede desear tanto mal.

Crónicas de la equidistancia

Los cuperos de Badalona creen que  la provocación, por ser legal, es moral y  aun, tal vez, rentable.
Aquí.
No todo lo que no es ilegal merece la pena ponerse en practica.  Por rentable que se crea que es.
Enaltecer a la ETA, aunque sea indirectamente y con un tropo, puede ser legal; pero es moralmente deleznable.
Tanto como el  deleznable "¡Fuera rumanos!" en su día del badalonense ex alcalde del PP Xavier García-Albiol.

Y esto que digo no es equidistancia como la incomprensible, ahora, de Felipe González: aquí.



Palabra inmortal de académico (catalán)

Palabras literales del escritor catalán Don Luis Goytisolo Gay con ocasión de la entrada en la RAE de Don Miguel Saénz, (traductor, jurista, ex fiscal, escritor y... ex militar) el 23 de junio de 2013.


"Y las Fuerzas Armadas constituyen uno de esos sectores imprescindibles, sobre todo en momentos como el presente, sometidas como se hallan a una constante renovación de carácter así tecnológico como geopolítico. Los prejuicios de signo contrario a los que acabo de referirme son probablemente un residuo de los tiempos del servicio militar obligatorio, cuando la mili era considerada una especie de castigo ineludible. Pero si a quienes hicimos la milicia universitaria la experiencia nos hizo ver que la vida no tenía por qué ser confortable, para muchos de los que hicieron la mili normal fue una verdadera escuela, de la que salieron con unos conocimientos que les permitieron abrirse paso en la vida. Y yo no sé si, en momentos de crisis como el presente, la mili no supondría una solución más a tener en cuenta. En definitiva el servicio militar obligatorio nada tiene que ver con el militarismo. Subsiste, por ejemplo, en Suiza, país que desde sus orígenes no ha participado en guerra alguna. Hablemos ahora del Miguel Sáenz traductor cuya trayectoria, como tal acaba él mismo, de exponer etc..."



jueves, 10 de marzo de 2016

Toreo de salón en la república del Saló

Ada Colau ha toreado como un maletilla rebordecido en el Saló de l' Ensenyament de Barcelona, haciendo un feo al Ejército Español: les ha dicho que se vayan, porque "simplemente hay que separar los espacios".  Puro apartheid.
Aquí.
Es más fácil descomponer un átomo que un prejuicio, verbigracia el que se da contra las Fuerzas Armadas de España, un cuerpo de paz y de defensa de la libertad y de la civilización en sus misiones internacionales.
La presencia del ejército español en el Salón de la Enseñanza en Barcelona es un privilegio y una opción académica de lo más atractiva en tiempos de crisis. Los militares españoles tienen más formación y altura de miras que la panda de gualtrapas que pululan en los ayuntamientos populistas catalanes.
Es lógico y una halago que les fastidie que estén los militares en el Saló: son la parte del Estado más justamente estimada por la población. Debería reinstaurarse el servicio militar, una de las pocas ocasiones en que los españolitos podían salir de su aldea, peinarse el pelo de la dehesa y conocer a otros compatriotas y paisajes.
Sé que se me tildará de facha por esta entrada.
Un honor, señor.

Amputación

Del mismo modo que la única solución para que la UE pueda mantener en vida su proyecto protofederal, a fecha de hoy suicidado, es la salida del Reino Unido de su seno, para que España evite su suicidio se impone la salida de Cataluña del Estado español. Es un error luchar por el mantenimiento de una parte gangrenada y antidemocrática del cuerpo, cuando, además, ésta quiere (al menos al 50% y en la parte más activa de las células que la componen) desgajarse del alma mater que le dio y le da la vida.
Con todo y ser doloroso, como toda amputación, no sería tan grave la pérdida del 19% del PIB a cambio de desembarazarse de un problema crónico que condiciona la salud del resto del cuerpo social estatal. El problema es la parte de los 7 millones de habitantes que, legítimamente, aspira a seguir formando parte de un proyecto sugestivo de vida en común que se llamó en su día España.
Es a la búsqueda de fórmulas satisfactorias que permitieran a esos catalanes el seguir siendo españoles, (vía enclaves, particiones intraterritoriales o reubicaciones poblacionales) a lo que deberían dedicarse las fuerzas del progreso que queden en España.
Como los referéndums de expulsión no están recogidos como tales en el ordenamiento democrático, (grave déficit por cierto que las democracias avanzadas deberían resolver algún día), lo único que queda es la aplicación  rigurosa y hasta rigorista del imperio de la ley.
En el caso que nos ocupa, la intervención de la Comunidad Autónoma felona; y mientras se va enderezando una situación anómala y antidemocrática, y devolviendo a los ciudadanos catalanes las libertades conculcadas, el Gobierno debería empezar a promover en sede parlamentaria una Ley de la Claridad "a la canadiense" que estipulara las condiciones con arreglo a las cuales las regiones españolas que lo deseen podrían segregarse: una ley, en definitiva, para poblaciones adultas, que dejara bien "clarito" lo que supone irse por las bravas, lo que supone ejercer el antisolidario derecho a hacer lo que a uno le salga de las narices. No puede el Estado seguir impidiendo al suicida el saltar del puente, sobre todo si el suicida intenta arrastrar en su caída a los que, bona fide, quieren impedir ese puenting sin goma.

Bibliografía espadiana del día: aquí.

Parte médico

Cuando alguien expresa mejor que uno lo que uno piensa, mejor que lo diga ese alguien.
Salvador Sostres ha escrito un parte médico inapelable sobre la fascinación de cierto catalanismo por la violencia: aquí.

miércoles, 9 de marzo de 2016

La maldición de los Borgen

El daño que están haciendo las series de TV en la clase política española.
No haré un spoiler pero la primera ministra danesa de la serie acaba como acaba.

C's con 40 escaños quiere ahora ser el formador del Gobierno.
Si anteayer Rivera decía que nunca apoyaría al que no ganara,  ayer pedía la abstención del PP para que gobiernen PSOE-C's; y hoy dice que si se retira Rajoy (con quien no se ajunta, como en el patio del colegio), "todo sería posible", ¿y entonces pedirá la abstención del PSOE para que gobiernen PP y C's?
Afirma, cabreado porque le han guindado a sus diputados, que tampoco está dicho en el pacto que Sánchez sea el candidato a Presidente; al menos, no "por escrito".
Qué dirá mañana, ¿que quiere gobernar en solitario?

Con tanta chiquillada, unas nuevas elecciones serían un mal menor; tiene razón Victoria Prego con los riesgos que corre C's.
Ver su última preguería.



martes, 8 de marzo de 2016

A la espera de la gran encuesta

Estos últimos días ha habido algunas encuestas, barómetros y demás demoscopias, pero ninguna con un trabajo de campo grande y con una intención de voto fiable. Todos los ejercicios quedan obsoletos al poco de  publicados, tan líquida es la situación política.
El día que haya una encuesta con un muestreo importante que diga cuántos diputados ganan o pierden los cuatro partidos en el juego de la gobernabilidad, las cosas pueden moverse: los partidos que vean un futuro con más escaños pondrán muy complicada la negociación; si el PSOE se ve en la tercera posición del damero, por primera vez en su historia reciente, negociará con el diablo, si hace falta.

Churchill sólo creía en las encuestas que él mismo había precocinado. Esperemos que Rajoy no encargue una con las cartas marcadas. Sería suicida para él.

La rana

Oriol Junqueras, alias Serrallonga, ha intentado atracar a De Guindos que ha hecho una posta técnica en el Prat de Barcelona.
"Dame un argo"... le ha croado al Ministro en funciones el Vicepresidente felón. "Pa ir tirando hasta emanciparme..". Aquí el croar.
Le ha pedido además que la deuda a corto plazo pase a largo.
(Para devolverla cuando las ranas echen pelo, claro.)
Si en su momento se le hubiera cerrado el grifo, como respuesta a las varias felonías, otra rana cantaría.


Virtual Appeasement

Ayala-Dip, crítico literario, aboga por un acomodo de Cataluña en el Estado español a base de darle a aquélla un Estado virtual a cambio de renunciar a la independencia que le reclama a éste. Incroyable mais vrai.
Aquí.
Puro appeasement.
El apaciguado artículo lo publica El País... pero sólo en catalán.
Nada que añadir, señoría.

Pedro III y Alberto IV

Rivera, no contento con desdecirse de su promesa electoral de apoyar al partido más votado, fomenta la rebelión a bordo del "Bounty Génova": aquí.
Aparte de que es meterse donde le llaman, su gesto equivale a desdeñar no sólo a los militantes del PP, sino sobre todo a sus votantes, que doblan a los de su partido en número y que votaron a Mariano Rajoy Brey hace unas semanas porque les pareció la persons menos inadecuada para llevar el timón del país en estos tiempos tan feos que se avecinan.
Los que no querían saber nada de Rajoy ya dejaron de votar al PP y en gran parte se fueron a C's, como indican los estudios de traslado de votos.
Querer ahora acabar de sangrar al PP en beneficio propio no parece la actitud más democrática ni respetuosa con el sistema de partidos.
Al PP lo renovará la gente del PP, cuando y cómo considere.

C's y el PSOE han consumado una jugada que es una pinza: la del escorpión que se envenena con su propia cola: y no la que pretenden atribuir a PP y Podemos; en su giro, el uno hacia el centro izquierda y el otro hacia el centro derecha, en un pacto que no suma que 131 diputados, desairan a sus respectivos electorados: en el PSOE, sólo uno de cada tres militantes votó el pacto con C's.  Y en C's ni se atreven a preguntar, pero ya lo descubrirán el 26 de junio.

C's quiso acabar con el bipartidismo, soñando secretamente con uno nuevo  (C's y PSOE cortando el bacalao), pero acabará logrando un nuevo bipartidismo que ni en sus peores pesadillas soñó: PP, primer partido y Podemos-IU, segundo.
No se sabe quién arrastra a quién: si el que será Tercer partido de España  (actualmente Cuarto en Cataluña: PSOE): o  C's, que seguirá siendo el Cuarto en España (y es Quinto en Cataluña desde el 20-D).
Sánchez fue el cuatro candidato más votado en la Comunidad de Madrid, por detrás de Rajoy, Iglesias, Rivera.

Leer cómo lo ve Vitoria Prego, aquí. Ve como un mal menor nuevas elecciones.







Refugees go home

La UE (moribunda desde la bajada de pantalones ante el chantaje británico) persevera en su ignominia: la gestión de la crisis de los refugiados forma ya parte de la Historia Universal de la Infamia. La devolución de los refugiados debería ser sancionada por la ONU.
Y de guinda, y para compensar, se abre la libre circulación de los turcos a la la zona comunitaria en lo inmediato: no serán pocos los turcos que salgan por piernas de su país. Y harán bien.
Y para rematar la gran jugada, se acelerará de adhesión de Turquía a lo que quede de Unión Europea.
Estupendo: demos la bienvenida a una no-democracia en el club, a un Estado genocida e islamista (moderado, eso sí).
De Gaulle se remueve en su tumba.
Léalo aquí ,si tiene ánimo.

Le Pen, feliz  de la vida ...y Houellebecq con argumento para una nueva novela: Capitulación.

Jaumetades

Los independentista catalanes, verdaderos Jaimitos, piensan organizar la desconexión  en el Parlament  con procedimientos irregulares, en secreto, con borradores opacos y reuniones nocturnas y alevosas, con la pretensión que el Estado español no intervenga hasta que suene la bocina al ver que asiste a su propia amputación y que eso hace daño: ¡uyyyyy!
Pero va y los Jaumets lo cascan, infantilmente, que es lo propio.
Igual para alguien con dos dedos de frente les pare los pies, pues tal vez sepan ellos, difusamente, que acabarán haciéndose pupa.

El problema con Jaimito, como es sabido, es que, aparte de lo chistoso de su actuación y hasta memorable, puede ocurrir que a veces, si los padres están ausentes (o sólo en funciones), le dé por organizar un incendio en la casa o haga explotar el gas y se arme un cisco.
Un Cisco Homs, sin ir más lejos; quien cada vez  que va al Tribunal o se sube a la Tribna del Congreso se le pone más cara de Jaimito.




lunes, 7 de marzo de 2016

FB equis

Facebook es un ente censor. Hasta aquí nada del otro mundo y harto consabido. Terms and conditions and so on.
De lo que se trata es de saber qué censura, por qué lo hace y si puede censurar sin ni siquiera decir que lo hace por tal o cual motivo y por qué sus usuarios lo aceptan y no lo boicotean y lo someten a la única ley que conocen ambos y al único dios al que adoran: el mercado. El vellocino digital.
Está claro que la hipocresía de FB es nauseabunda, pero no lo es más que la del mundo que lo rodea y la de sus usuarios. Me gusta, no me gusta, me indifiere.

Se ha armado la de dios es cristo por una portada de un libro. No hay nada malo en el onanismo. La prueba es que FB se basa en él, es puro onanismo. Pero se ve que no lo quiere "en explícito".
Habría que crear un FB X.
Vide.


Un antidemócrata que ya quisieran muchos

Un día habrá que ponderar si todos los antidemócratas son iguales entre sí.  Los hay odiosos y otros, maravillosos.
¿Es corrupción, como dice Rajoy  usar las instituciones para marear la perdiz como ha hecho Sánchez?
¿Un corrupto no pude hablar de la corrupción de los demás?
¿Un antidemócrata no puede tachar de antidemócrata a otro?

Hete aquí a un antidemócrata, que además, es el mejor escritor de Belchite: aquí.

(Vivió la postguerra en ambos ambos simultáneamente, pero se niega (aún) a escribir la que sería "la" novela de la guerra en Belchite; una caída de la ciudad que narra como nadie: si algún día el lector va a visitar las ruinas Belchite, pregunte por él).
Léanlo, si les gusta la novela moderna. Clasicones y cursis, abstenerse.










Katalonia is not Patagonia but Albania

Homs, el hombre de Mas y de Puigdemont en Madrid, ha protagonizado otro fuentovejuna ante el TSJC, como cuando a su amo le tocó declarar el día del aniversario de Companys; y se considera también víctima de un juicio político: en efecto, son políticos los delitos que se le imputan. Bien visto.
Pero aún no es un preso político, como él quisiera. El quilombo lo atribuye a que los votos de DiL podrían, "según qué aritmética", desalojar al PP del Gobierno. La paranoia no tiene fronteras.
Mientras, en El Nacional,  Puigdemont il predestinato dice, apelando al honor, que en 16 meses Cataluña ya se comportará como un Estado independiente. Y que no habrá municipales a la española.
Raro, raro, raro. Esas cosas no se anuncian: se practican por sorpresa.
Y Rufián, "el albanés", ha desvelado que Sánchez Los Lost le ofreció un nuevo Estatut en la mesa de negociaciones para su investidura, lo cual él rechazó por indigno: un insulto a su honor, considera que eso sería "un Alcatel" pasado de moda frente a un Iphone cool de toda coolidad.
Todo esto no es no es serio; es propio de países de cabreros con códigos de honor medievales y montañeses como  los de la Albania de Hoxa, ayer y hoy, donde por cierto guardan ominoso recuerdo de los katalanos: aquí.
En una Cataluña independiente, tipo Albania, un decir, Rufián echaría de menos tener a mano un buen viejo Alcatel para comunicar allende las montañas y decir: Help!
Que lea un poquito a Kadaré, antes de que le den el Nobel.

Lo mejor es enemigo de lo bueno, Rufián, katalano.




domingo, 6 de marzo de 2016

Las mismas habas

El editorial semanal del director de Charlie Hebdo sigue demostrando que unas cuantas palabras valen, a veces, más que una buena caricatura... y que en todas partes cuecen fèves.

Ici à payer en euros.

Y aquí en versión española exprés:

Adiós izquierda, adiós, cuánto te quisimos…

En 1993, Charlie Hebdo publicaba un número especial titulado “¿A la izquierda por dónde se va?”. Cuando se ven los sobresaltos que sacuden al Partido Socialista y a la izquierda en general podríamos repetir el mismo número hoy con un título diferente: “ ¿Por dónde se va al cementerio?”. Y es que pronto surge la ironía cuando se quiere hablar de la izquierda en 2016: es mucho más fácil burlarse de las miserias que padece la izquierda que dar con sus ideas geniales, que brillan sobre todo por su ausencia. Así que, a burlarse tocan. Hagámoslo cinco minutitos antes de volver a hacer la maldita pregunta: “¿A la izquierda por dónde se va?”. Debe decirse que dicho interrogante no se produce nunca en la derecha. Jamás un periódico de derechas ha planteado un pregunta tipo: “¿Por dónde se va a la derecha?”. La derecha se toma las cosas tal como vienen. El ser humano es cínico, egoísta y violento. Es así. Hay que aguantarse. La derecha no confía en mejorar al género humano sino que se contenta con tomarlo tal cual es; y los deseos de una vida mejor los deja para... la otra vida.  A eso se le llama ser creyente. La izquierda, en cambio, deposita muchas de sus esperanzas en la vida terrenal. Por eso mismo cifra en este bajo mundo una serie de ambiciones desmesuradas, tales como :“hay que cambiar la vida”.  Por desgracia, Mitterrand no logró cambiar la vida; ni siquiera cambió de próstata. El destino trágico de dicho apéndice presidencial con metástasis profetizaba lo que le iba a ocurrir a la izquierda.
                La izquierda tiene tendencia a mirar por encima del hombro a todo lo que se menee. No se vea un ápice de ironía en este comentario, apenas un poquitín de tristeza. Cambiar la vida, para la izquierda, significaba cambiar al ser humano, liberándolo de sus más bajos instintos. Se empieza por la educación, pero a veces  se acaba con la reeducación a golpe de látigo. “Acabado el ser humano,  acabado el problema”, como decía Stalin. Y no le faltaba razón. Desde una óptica meramente lógica. Pero los “problemas”, por muy graves que sean, ¿son causa para hacer desaparecer a millones de seres humanos en Siberia? En la izquierda, siempre hubo esa tentación de cambiarlo todo, incluido lo humano, lo más vilmente humano. En teoría, es una bonita idea. En la práctica da siempre como resultado un desastre.
                Para cambiar la sociedad y a los seres humanos, la izquierda apuesta en general por el Estado. Esto puede propiciar inventos estupendos como la Seguridad Social, imaginada en Francia en 1945 por el Consejo Nacional de la Resistencia. Pero también las cosas se pueden ir al carajo, como en la URSS. En el otro lado,  vemos que la derecha pone toda la carne en el asador de la libertad de mercado, y lo hace para regalarnos... felicidad. En ambos casos, las cosas no acaban de funcionar. El Estado todopoderoso, como el de los Soviets, se convierte en totalitario; y la economía liberal sin límites, ídem del lienzo. ¿Qué diferencia hay entre el KGB y Google? ¿Qué diferencia entre los que vigilaban a sus semejantes embutidos en  sus tabardos de cuero y los que, vestiditos con camiseta de moda, espían nuestros comportamientos consumidores en nuestros ordenadores personales? La diferencia está en el estilo: cool  o nada pero que nada cool. KGB o Google, y hagamos lo que hagamos en ambos casos, no se nos quita el ojo de encima. Con un paro cada vez mayor, la economía se convierte en una tirana, lo cual incomoda a la izquierda, y hace que todos los demás temas pasen a segundo plano, tanto los culturales como los sociales, en los que la izquierda se mostraba innovadora. Rehén del diktat económico liberal, la izquierda  apenas puede proponer nada  que sea en verdad una alternativa. Y, sin embargo, el dilema tradicional de "más Estado o menos Estado" afecta a todos aspectos de la sociedad, y no sólo a la economía. Se mire por donde se mire, todo se reduce a lo mismo: ¿dónde acaba lo privado y dónde empieza lo público? La economía, sin ir más lejos: ¿ha de estar al servicio de los intereses privados o del interés general? La sanidad: ¿debe autofinanciarse o debe sostenerse con ayudas públicas y nuestros impuestos? La ecología: ¿podemos consumir de todo como unos cerdos egoístas sin preocuparnos del impacto que tenga esto en los demás? Incluso en temas como la religión: ¿es ésta algo meramente privado o bien puede desplegarse en el ámbito público?  Igual que todos los caminos llevan a Roma, casi todos los problemas en nuestras sociedades se reducen a la relación entre lo público y lo privado.
                Con los miles de millones de seres humanos que pululan sobre la faz de la Tierra, es imposible hoy por hoy que en cada individuo se multiplique el modelo de vida individualista que preconiza la ideología liberal. Las sociedades del mañana que marginen lo colectivo se verán abocadas al fracaso. Éste sería un buen punto de partida para un programa de izquierdas que se precie. Pero esa enfermedad llamada egoísmo hace que la izquierda esté reventando desde dentro. En todos los partidos de izquierdas, desde el Partido Socialista hasta los Ecologistas y Verdes, los arribismos de todo tipo, las letales estrategias personales condenan a una muerte lenta a dichos movimientos políticos. Y estos se llevan por delante todo lo que cabría esperar que aportasen de bueno. ¿A la izquierda por dónde se va? No tengo ni la menor idea. Pero para morirse por la izquierda, ése sin duda es el camino a seguir.

Riss, Director de Charlie Hebdo.

  

Dos carteros digitales y dominicales

En este domingo, todavía de resaca postinvestidura, destacan sendas cartas dominicales de Pedro J. Ramírez y Arcadi Espada, que compartieron en tiempos  no muy lejanos diario y tribunas (y aun hoy los honores del odio del nazionalismo catalán).

Son dos de los lectores más agudos y originales de la realidad política española desde hace años
Curiosa también la coincidencia de este par de escribidores dominicales: el primero dirige ahora un medio digital only y el segundo hizo lo propio con otro (aquí) que tuvo tan corto recorrido como dejó grato  y estiloso recuerdo; ambos practican además un periodismo por capas y petrolero en sus blogs.

(Que el periodismo del siglo XXI será digital o no será es una obviedad: es falso que el papel sea mejor en algo salvo en dar trabajo en las imprentas; nada supera la inmediatez de los bits, que todo lo soportan: desde un breve a un infografía pasando por ensayo de cientos de páginas con enlaces por hipertextos de todo tipo y condición; otra cosa es saber cuánto de bueno nos aparejará el multimedia digitalizado que se nos viene encima ; y aún otra cosa distinta es en que aún no se acierte a dar con el modelo de negocio haga viable el nuevo periodismo sin papel: la prueba es que poco podrán leer la carta de Ramírez, pues es de paganini previo).

Pero volvamos a las cartas de marras...
En la de Ramírez se vuelve a insistir en las bondades del pacto PSOE-C's (dulce derrota cargada de futuro), y en la ominosa pinza "rojiazul" de PP y Podemos (los extremeños se tocan y bla).  Burdo error conceptual e impropio de Ramírez: nada une a todos los que votaron NO al pacto de investidura: el NO del PP nadie tiene que ver con el de Podemos ni éste con el de los nacionalistas. Son tres NOES en muchos casos diametralmente opuestos; los enemigos comunes no tienen por qué hacer amigos comunes. Y comparar al PP con Bildu como hizo Rivera... solo debilita a Rivera, cuando lo tenía tán fácil como decir: nosotros estamos limpios y queremos un acuerdo constitucionalista a tres.
Leer (o intentarlo) aquí.

Las urnas dirán si PSOE y C's ven recompensados su pactismo. Pero si realmente creyeran en él deberían ir en coalación a las inminentes elecciones, pues compiten en gran parte por el mismo electorado de centro y, repitiendo su sumando de 9 millones votos, y si van en lista conjuntas, eso les daría más de 130 escaños gracias a Monsieur D'Hont. El problema es que esto es inviable: sería el suicidio político del PSC y... el de C's en Cataluña (si bien les iría a ambos aritméticamente mucho mejor juntando su millón largo ve votos catalanes que por separado vistos los magrísimos resultados obtenido en 20-D: el PSC fue casi irrelevante en las generales (solo 8 escaños y cuarta fuerza en votos) y aún peor le fue a C's (5 escaños, y pasó a ser la quinta fuerza y con igual de escaños que la última fuerza, el PP) y con CERO senadores ambas formaciones: ver los resultados catalanes aquí).


Espada, en cambio, acierta al poner de manifiesto lo que, con ser una perogrullada, conviene ser recordado: los electores no votan pensando en pactos postelectorales, los electores no piden esos entendimientos, ni un solo elector votó pensando que con su voto iba a fraguar un pacto PSOE -C's o cualquier otra combinatoria.
Leer aquí.
Sería interesante, eso sí, que los candidatos de los partidos  partidos dijeran con quién quieren o piensan pactar si no logran mayorías suficientes para ser investidos; ídem con los pequeños: así el elector se ahorraría muchas decepciones post urnales.

El cartero Espada se queja sobre todo del bajo nivel mostrado por la clase política a la hora de armar pactos de gobernabilidad, y por ello hasta parece querer confiar en que sean los electores los que den su opinión sobre como salir del bloqueo permanente en el que parece que vamos a vivir en los próximos tiempos vía referéndum o consulta.

Es una pirueta: pues se le ven dos pegas a la idea ya desde lejos: ese tipo de consulta ya existe y se llama: sondeo; y si a lo que se va es a la democracia directa plebiscitaria, ya sabemos que ésta es la antítesis de la democracia real: y si no, miremos qué es lo que piden todo el rato los independentistas, podemitas y "neotegianos".

***

Cosecha propia:

Mucho se nos repite que las coaliciones están al orden del día en Europa; y es cierto. Pero hay que saber también que los partidos "bisagra"  sobre todo liberales (y alguna vez ecologistas) pueden salir muy malparados en las siguientes elecciones si vienen de haber estado en colaciones de poder.
La respuesta  a al porqué es muy sencilla: se llama el voto útil. El liberal al que le ha gustado el gobierno conservador-liberal, votará conservador; y si no lo ha gustado, votará socialdemócrata. En ambos casos no volverá a votar liberal.

Finalmente, el problema es el sistema electoral proporcional: el mayoritario concede mayorías mas robustas y mejor gobernabilidad; y mejor remedio: otra mayoría de otro signo la vez siguiente si a la mayoría no le ha gustado cómo han ido las cosas.


Item más: creo que PP y Podemos salen reforzados con vistas a las elecciones: la pureza del NO tiene muchos adeptos en un país de contrastes como España y poca convivialidad política.