domingo, 22 de enero de 2017

Obsesos textuales

El portavoz de Trump ya arremete contra la prensa y su "falsa narrativa". "Nosotros haremos que la prensa rinda cuentas".
Aquí.

"Fue la ceremonia de investidura más seguida en la Historia y en el mundo. Y punto."
Aquí.



Trump, su jefe, va más allá  en su arremetida contra los periodistas: "están entre los seres humanos más deshonestos sobre la faz la Tierra."
Aquí.

Los obsesos textuales son, definitivamente, los peores.

Luchando por una quinta plaza

En las primarias de la izquierda francesa, tras la primera vuelta  de hoy, decepcionante en términos de participación, pasan a la segunda vuelta Hamon (corriente izquierdista) y Valls (corriente centrista), dos candidatos del PS, con una altra probabilidad de que sea Hamon el vencedor y candidato socialista, ya que el tercero (Montebourg, eliminado en contra de los sondeos) ya ha pedido el voto para Hamon en la segunda vuelta.

El problema es que gane quien gane el domingo que viene, el candidato socialista se sitúa en los sondeos en la quinta posición por detrás de Le Pen (extrema derecha), Fillon (democristiano), Macron (independiente de centro izquierda) y Mélenchon (independiente de la izquierda radical).

Teniendo en cuanta que solo pasan dos candidatos a la segunda vuelta de las presidenciales, lo lógíco sería que el candidato socialista se retirase para favorecer ora a Macron (si es Valls) ora a Mélenchon (si es Hamon); pero en ambos casos, es el harakiri del partido socialista francés, que se inmola por persona interpuesta tras la espantá de Hollande, que quiso evitarse el trago de unas primarias "pa na".











Confluentes

En Koblenza (que significa "confluencia de ríos" en su  étimo latino Ad confluentes) se han reunido los amigos europeos de Trump para felicitarlo y felicitarse.

El partido Vox, que en su día liderara Vidal-Quadras, ha querido sumarse al aquelarre aintieuropeísta.
Aquí.

Más del 73% de sus bases están por esta labor.





A la contra, que algo queda

El editorial de Riss, director de Charlie Hebdo firma una edtorial "contracultural".

Aquí en V.O.

Y aquí en tradu exprés:


Guerrilla cultural

En Gran Bretaña, el pequeño mundo de universitario ha vivido una sacudida estas últimas semanas. El sindicato de la School of Oriental and African Studies (SOAS) ha publicado un documento titulado: "Decolonising SOAS: Confronting the White Institution" [Descolonizar la SOAS: enfrentarse a la institución blanca]. El manifiesto exige que los filósofos "blancos" sólo se enseñen en el centro si sus enseñanzas recuerdan "el contexto colonial en el que los filósofos de las Luces  desarrollaron su pensamiento". El Daily Mail resumía el problema así: "Los estudiantes de la Universidad de Londres exigen que filósofos como Kant y Platón sean excluidos de los programas por el hecho de ser blancos".
En los tiempos que corren, con las cuestiones de identidad a flor de piel, la exigencia de los estudiantes de inmediato ha causado gran alboroto. Sin embargo, aun cuando la naturaleza de estos estudios pudiera justificar dedicar un poco más de tiempo a los pensadores africanos y asiáticos, y, por tanto, un poco menos a los europeos, la formulación del texto hace que parezca un acto de guerrilla cultural.
La cultura se ha convertido en un campo de batalla y cada vez menos en un ámbito de debate. Los que controlan la cultura y su enseñanza son los que darán forma a la sociedad del mañana. Al menos esa es la opinión de muchos, cuando aquí en Francia se habla del “relato nacional” que debe ser reescrito, como se reescribiría un programa político. La editorial Seuil acaba de sacar Una Historia mundial de Francia, escrita por 122 historiadores. Según el diario Libération, la ambición de los autores era escribir un relato diferente al tradicionalmente contado por nuestros viejos libros de historia. Un "contra relato nacional estimulante", titula la portada del periódico.
El recurso al prefijo "contra" recuerda inevitablemente las teorías militares desarrolladas en la década de 1950 para luchar contra los movimientos revolucionarios del momento. Se utilizaban términos bélicos como "contra insurgencia" y "contrarrevolucionario". Más recientemente, Michel Onfray ha escrito una Contrahistoria de la Filosofía. El ir a la "contra" está de moda. Así que ahora le toca el turno a la Historia, que deberá padecer una "contraofensiva"; más concretamente, el dichoso "relato nacional" con el que todo el mundo anda tan obsesionado. La Derecha quiere resucitarlo. La Izquierda, darle la puntilla. Esta guerra de guerrillas cultural no acaba más que comenzar.
Pero no es algo nuevo. Ha habido muchos intentos de escribir otra Historia; en realidad, se ha conformando cada vez a las convicciones de la persona que sostenía la pluma. Y la Derecha más retrógrada nunca se ha hecho de rogar para deconstruir una Historia de Francia que encontraba demasiado modernista. La Revolución Francesa fue su primera víctima: el régimen de Vichy hizo lo posible por desmantelar no sólo su andamiaje político sino también su propia Historia. Ya tuvimos pues un "contra relato nacional estimulante" hace tiempo...
Después de la guerra, la extrema derecha produjo otra "contrahistoria nacional estimulante", esta vez dirigida contra la Resistencia. De Gaulle habría sido la espada... pero Pétain el escudo. La derecha ultra-reaccionaria aprovechó todas las oportunidades que tuvo para reescribir una Historia en que se devaluaba la Revolución Francesa, se calumniaba al Frente Popular y se marginaba a la Resistencia. En la Facultad recuerdo haber conocido a un estudiante, gran lector de Pierre Chaunu, historiador y firma habitual en Le Figaro de los años 80, que me contaba con regocijo que la gran victoria de la Francia revolucionaria en Valmy no fue realmente una victoria, sino un simple golpe de suerte debido al hecho de que los soldados prusianos se habían atracado la víspera de frutos rojos y estaban enfermos en el momento de la batalla al día siguiente. La Revolución Francesa debía su salvación a un vulgar ataque de diarrea entre las filas prusianas...
Desde entonces, siempre he desconfiado de las pretensiones de escribir una "nueva Historia", pomposamente autoproclamada "contrahistoria"; y aún más de sus apóstoles.
Sabemos muy bien que la Historia no es un bloque, o lo tomas o lo dejas,  tal como lo dejó dicho Clemenceau de la Revolución Francesa. Nada es del todo negro; nada es inmaculadamente blanco. Y el punto de vista modifica el relato. Basta con leer Las Cruzadas vistas por los árabes de Amin Maalouf para convencerse de ello. No hay necesidad de llamar a esto "contrahistoria". Basta con decir "vista por los árabes", y las cosas están claras desde el principio.
Nuevos campos de batalla han visto la luz del día. Después de la religión, le toca el turno a la cultura, en plena línea de fuego. "Cuando oigo la palabra cultura, le quito el seguro a mi Browning"*, escribió el autor nazi Hanns Johst. Y hoy, cuando escuchamos "relato nacional", ¿qué deberíamos hacer? ¿Sacar la pistola o escribir "contrahistoria"?



* Wenn ich Kultur hore ... entsichere ich meinen Browning!


sábado, 21 de enero de 2017

Lost in trumpslation

Este interesante artículo publicado por Big Browser en Le Monde el 19 de enero aftertrump.

Aquí en V.O.

Aquí debajo en tradu exprés:

Lost in trumpslation 
(o de la dificultad de traducir a Trump)


¿Hay que traducir a Trump tal como habla o bien alisar su sintaxis sincopada y correr el riesgo de que parezca que se expresa correctamente?

A mediados de diciembre pasado, Bérengère Viennot contaba en Slate sus dificultades a la hora de traducir a Donald Trump al francés [aquí]. Primero fueron sus "declaraciones  chocantes " y "sus tuits asesinos"; luego los discursos, cuando el candidato se convirtió ya en el ganador. El discurso de Donald Trump es "fácil de entender", pero su falta de vocabulario es tal que complica considerablemente la tarea del traductor. La primavera pasada, un estudio realizado por la Universidad Carnegie Mellon, y ampliamente difundido en  EE.UU., había demostrado que el nivel de gramática de Donald Trump se encuentra justo por debajo del nivel de un alumno de 6th grade (primero de secundaria: un escolar de 11 años).
Bérengère Viennot da un botón de muestra en la entrevista en el New York Times de finales de noviembre. [Aquí]
En cuanto debe improvisar respuestas, sin un discurso escrito y sin notas, "Trump se aferra desesperadamente a las palabras contenidas en la propia pregunta, sin llegar a elaborar nada de cosecha propia".  Ejemplo: el director  Dean Baquet le pregunta si llevó a cabo durante la campaña un discurso tendente a "revitalizar" ("energize") a la extrema derecha estadounidense y la forma en que se propone gestionar todo esto ahora. 

                   DEAN BAQUET: My first question is, do you feel like you said things that energized them in particular, and how are you going to manage that?

La respuesta:

                    TRUMP: I don’t think so, Dean. First of all, I don’t want to energize the group. I’m not looking to energize them. I don’t want to energize the group, and I disavow the group. They, again, I don’t know if it’s reporting or whatever. I don’t know where they were four years ago, and where they were for Romney and McCain and all of the other people that ran, so I just don’t know, I had nothing to compare it to. But it’s not a group I want to energize, and if they are energized I want to look into it and find out why.


                                   "No lo creo, Dean. En primer lugar, yo no quiero revitalizar al grupo. No estoy tratando de revitalizarlo. Yo no quiero revitalizar al grupo, y reniego del grupo. Ellos…, de nuevo, no sé si es cosa  de los periodistas o qué. Yo no sé dónde estaban hace cuatro años, y si estaban por Romney y McCain y por todos los otros que se presentaron, así que no lo sé, yo no tenía nada con qué comparar esto. Pero no es un grupo al que yo quiera revitalizar; y si están revitalizados, quiero estudiar el asunto y averiguar por qué..."

Este ejemplo ilustra que Donald Trump (incluso reconociendo la dificultad que pueda haber en improvisar cualquier respuesta) se limita a repetir las mismas palabras en bucle.

El trabajo de traducción consiste menos en traducir palabras que en traducir pensamientos, una personalidad, a fin de "crear en el lector la misma sensación, la misma reflexión que las que ha tenido el lector original".
La pobreza  de vocabulario de Trump obliga a que cualquier persona que pretenda verterlo a otro idioma haya de valerse de estratagemas para darle relieve a su discurso.
Bérengère Viennot nos describe un vocabulario monopolizado por algunos adjetivos hiperbólicos. "Great" aparece 45 veces en la entrevista del New York Times, pero  también "tremendous", "incredible", "strong" y "hard".  Ahora bien, hay varias maneras de traducir estos adjetivos en francés, remitiendo a niveles de lengua y de corrección diferentes. Nos da el ejemplo de esta declaración:

«I mentioned them at the Republican National Convention ! And everybody said : “That was so great”».
«¡[Se] lo comenté en la Convención Nacional Republicana! «Y todo el mundo dijo: "Eso sí que estuvo bien..."».

Ella opta por traducirlo en un registro más coloquial: «"Y todo el mundo dijo: "Qué pasada…"».

"Tenía que traducir la expresión de un entusiasmo pueril y autocomplaciente; por lo que si hubiera elegido escribir por ejemplo "Y mi mensaje concitó la unanimidad", el significado habría sido el mismo, pero habría dado una idea falsa de la intención y de las modalidades de expresión del hablante".

Para ilustrar la importancia de elegir un registro, la traductora acude al caso del antiguo líder comunista Georges Marchais, al parecer paradigma de estudio para traductores: en la URSS, su discurso lo traducía siempre el mismo intérprete, que usaba un "lenguaje muy culto", lo cual hizo a Marchais acreedor a una reputación de gran elegancia, muy alejada de la que disfrutaba en Francia [vídeo de Marchais].

Ésta es la gran responsabilidad del traductor, y que Viennot describió con más detalle en un artículo publicado, unos días antes de la toma de posesión del presidente, en la revista literaria Los Angeles Review of Books. [Aquí]

Así que no es sólo un problema de palabras sino de la imagen que proyecta un político, ya sea conscientemente o no. Y éste es el dilema del traductor: ¿debe traducirse a Trump tal como habla, y dejar que los lectores franceses se las tengan que ver con un texto de pésima calidad? O bien ¿conviene alisar su sintaxis sincopada y correr el riesgo de que el lector crea que se expresa normalmente, como cualquier otro jefe de Estado?

Tal como contaba la traductora en Slate, emplear un lenguaje sencillo para llegar a más gente y desmarcarse de una élite política desfasada pudo haber sido sido una estrategia "válida" durante la campaña electoral. Sin embargo, "en el caso de Trump, no era una estrategia: está claro que su vocabulario limitado refleja un pensamiento limitado".



En el fondo, es un problema ético el que se plantea aquí... y de fácil respuesta. Convendría traducir a Trump (y a todos los políticos) sin mejorarlos. Lo otro es adentrarse en las arenas movedizas de la posverdad, que diría un cursi.



We the Deplorables...

Cayetana Álvarez ha escrito una sabatina tan (in)tempestiva que no desmerece de otras insignes que en la prensa han sido.
Aquí.


....

Ellos, los deplorables, según Hillary Clinton. Aquí.

....


El Burrius ha compuesto este rap trumpero:


Trumperos en el Capitolio


Llegó el tiempo de los
"corbatas largas"
                     en ristre
hombres
con fusta
y con fuste

puño derecho
                    en alto

¡América grande de nuevo!


"Póngame dos biblias
sin hielo...
que hoy empieza
lo bueno"

El pueblo no yerra
si vota con hierro

Donald  John
Donald John
lleno de gracia...

Somos trumperos
con un par de huevos
Somos trumperas
de Donald las siervas...

Se fue el Tarzán negro
con su chita Hilaria,
la rubia
las élites huyen
               como ratas bajo la lluvia

Llegó Donald John
y el pueblo ladró
Llegó Donald John
a la América de Dios

El pueblo no yerra
si vota con hierro

El pueblo no yerra
si vota con hierro

Nosotros los deplorables
los muertos vivientes
vivimos de nuevo
al son del tambor

Donald John
tam tam
Donald John
qué grande sos

El pueblo no yerra
si vota con hierro

El pueblo es el amo
del puto desierto

En D.C.
nos vota el 4 por ciento

Pero el pueblo ha hablado
y el mundo ha callado

¡América grande de nuevo!

¡América-akbar
es grande...
y Trump su tuitero...!


bis











viernes, 20 de enero de 2017

Back to the 30's

El de Trump ha sido el discurso más ridículo e infantiloide de la historia reciente de los presidentes de EE UU.

Un discurso propio, en los años 30, de muchos líderes populistas europeos.

Su programa de gobierno, de momento: hacer carreteras y puentes.

Que se prepare el cocodrilo.







In Thee we trust

Nunca deja de provocar vergüenza ajena la ceremonia teísta de jura del cargo de presidente de los EE UU.

¿Tantos adultos hechos y derechos se creen que son el pueblo elegido de Dios?


Será mucho más revolucionario el día que llegue a la Casa Blanca un ateo confeso que "una mujer, un  hispano, un judío o un hinduista" (sic) tal como vaticinó anteayer Obama en su última rueda de prensa. (No dijo "...o un musulmán" para no liarla parda...)

Al menos los británicos sólo creen en el té (In tea we trust)

La conjura de los necios

En un rato, un patán mentiroso, engreído, infantil, ignorante y psicópata será el jefe del primer país del mundo.
Y sin embargo, el planeta seguirá girando.


Sólo falta el gorro de cazador de patos.


La izquierda europea en busca de autor

Tajani, fundador de Forza Italia y ex ministro de Berlusconi,  ha ganado la presidencia del PE por poco en cuarta ronda con el apoyo de los suyos pero también de los liberales y ultraconservadores antieuropeístas polacos y británicos.
Aquí.

La izquierda europea ya no dirige ninguna institución europea.

Está tan falta de norte que ni siquiera ha cumplido su palabra a los populares de votar a un popular después del mandato del librero Schulz.


Aznar rajoyando

Aznar ya rajaba de Rajoy en 2007 con la CIA.
Aquí.

CIA Autoleaks

La CIA ha puesto en línea millones de informes internos, algo inimaginable en otros pagos, que critican al gendarme del mundo.
Aquí.

EM espiga  algunos sobre España y el rey.

No pasan de ser una revista de prensa.

Aquí, en cambio, algo soprprendente: un informe de la CIA de enero de 1975 en que se dice que el príncipe Juan Carlos llevaba un tiempo negociando con "la familia" de Franco la salida de éste del poder a cambio de "compensaciones financieras y una amnistía respecto a la propia familia" (de Franco) y que 4 de los 12 jefes militares están por la labor de la salida de Franco del poder. Enero de 1975.



O esta otra pieza de 1978 que abona  con fino humor la tesis de Luis González-Mata (Terrorismo internacional, Argos, 1975)  de que la CIA toleró, como poco, el atentado a Carrero Blanco).



jueves, 19 de enero de 2017

miércoles, 18 de enero de 2017

Bye bye Obama, bye bye Happiness

Obama en su última aparición como Presidente: una enmienda a la totalidad del sistema electoral.

A las 21h 13, hora europea dice: "El nuestro es el país del mundo Occidental donde votar se le pone más difícil a la gente; y esto se remonta a nuestra Historia, se lo debemos a  Jim Crow".


Jim Crow y sus leyes raciales. Aquí.


....

Ocho años para darse cuenta y no haber movido un dedo.


Perec pompero

Antonio Lucas escribe mal el apellido de Georges Perec (lo llama Perèc [Peuraiq], un acento grave en la segunda E que jamás se da en la lengua francesa, además, junto a la letra C)  en el título de su artículo y todas las veces que lo cita en el artículo.

¿Lucas ha leído a Perec?


Aquí.

Publireportajeando

El País  se dedica ahora a publireportajes encubiertos de productos que ni siquiera existen todavía.
Aquí.

¡Ha llegado el intérprete automático...! ¡Menudo ahorro en las instituciones internacionales se avecina!

He probado la aplicación que de momento facilitan de momento en Googe Play y que es la base del invento: está todo en mantillas, sólo traduce frases elementales sobrearticuladas; en cuanto sea lenguaje natural espontáneo... por no hablar de acentos, variantes dialectales o elocuciones reales el común de los mortales...

¿Que traductor automático usan, por cierto?
¿Han creado uno, ellos solos?

Y dos segundos dicen que es el desfase.

Je, je.

A ver lo contentos que están los clientes cuando tengan el chisme en el oído.

Si no hay máquina o sistema aún capaz de corregir o mejorar un texto oral o escrito elemental deficientemente escrito en una misma lengua (no me refiero a un mero pseudocorrector ortográfico), sino concordancias varias, palabras homónimas u homófonas, régimen preposicional (que es la madre del cordero de muchas lenguas, en inglés sin ir más lejos), sutilezas morfosintácticas, régimen verbal,  por no hablar de los solecismos (anacolutos) o de las cuestiones cognitivas ("la maleta pensó que haría buen tiempo = "la nieta pensó etc"), ¿cómo demonios va poder traducir (y simultáneamente) entre lenguas diferentes sin la intervención de un humano presencialmente?


El problema es el de la IA: primero hay que poder descodificar la lengua en sus unidades de sentido. En ello están desde hace décadas...








Do ut des?

¿Obama está comprando las infos que tenga Assange sobre el jaqueo ruso en la campaña presidencial. a cambio de la conmutación a Manning?

Obama, el gran conmutador

Obama se despide en plan après moi le déluge.
Aquí.

Al menos Manning, a diferencia de Snowden y Assange, se ha arrepentido; Manning se ha arrrepentido de todo, diría un malvado.

Algún día deberá hacerse el balance de los muertes evitadas/provocadas  del Wikileaks


martes, 17 de enero de 2017

La Pirata

La premier británica quiere compartimentar las cuatro libertades: empieza la negociación del divorcio en plan pirata, ex oficio nacional.
Si Trump cierra las fronteras, el Reino Unido se convertirá de nuevo en una isla... de piratas.

Aquí.


Un ex comisario callejero

El nuevo presidente el PE es un europeísta que no cree que la solución sea "mas y más Europa".
Y el único ex comisario de la CE vivo que tiene una calle en un país que es el suyo.
Aquí.

Loser takes all

Trump es el presidente electo menos valorado de las últimas décadas.







Noticias del mundo a las seis

En Davos, donde la UE apenas pinta ya nada, y el líder chino, un dictador deleznable, se la pasa cantando la mundialización, para darle pal pelo a Trump.


La llegada al poder de Trump, el pirata que hará que le mundo gire al revés,  favorece el juego a tres, USA/Rusia/China y arrincona a la UE, dando alas sólo a los antieuropeístas. Hoy Theresa May le ha dado la razón a Trump en sus declaraciones de anteayer al Times: la mejor defensa es un buen ataque, y el Brexit será duro

Amnistía Internacional acusa a Europa, sobre todo a Hungría, Polonia et alii esteños  (y hasta a  Francia de endurecimiento del arsenal legislativo) en la lucha contra el terrorismo.

Hoy el Tribunal Constitucional carlosdescansandoense avala que un partido neonazi como el NPD tiene derecho de ciudadanía.


CAT, la agrimensora

Cayetana Álvarez de Toledo, agrimensora, una vez más, de la ampliación del campo de batalla a la derecha del PSOE.
Aquí.



lunes, 16 de enero de 2017

Bunge o el deber de la (hetero)ortodoxia

Cita Arcadi Espada en su blog al gran plagiario Leonardo Giovannini quien cita a Fernánez Liria quien cita a  Mario Bunge, 97 años.





La cita del libro de Mario Bunge: Ética, ciencia y técnica, Buenos Aires, 1996, y un poco de cola detrás.

“La actividad científica es una
escuela de moral, por exigir la
adquisición o el afianzamiento de los
siguientes hábitos o actitudes normales:

1)      la  honestidad intelectual (o
«culto» de la verdad), el aprecio por la
objetividad y la comprobabilidad, el
desprecio por la falsedad y el
autoengaño -wishful thinking-). La
observancia de la honestidad intelectual
exige
2) la independencia de juicio, el
hábito de convencerse por sí mismo con
pruebas, y de no someterse a la
autoridad. La honestidad intelectual y la
independencia de juicio requieren, para
ser practicadas, una dosis de
3) coraje intelectual (y aun físico en
ocasiones): decisión para defender la
verdad y criticar el error cualquiera sea
su fuente y, muy particularmente, cuando
el error es propio. La crítica y la
autocrítica practicadas con coraje
infunden
4) amor por la libertad intelectual
y, por extensión, amor por las libertades
individuales y sociales que la
posibilitan; concretamente, desprecio
por toda autoridad infundada —sea
intelectual o política— y por todo poder
injusto. La honestidad intelectual y el
amor por la libertad llevan a afianzar el
5) sentido de la justicia, que no es
precisamente la servidumbre a la ley
positiva —que nos imponen y que puede
ser injusta— sino la disposición a tomar
en cuenta los derechos y opiniones del
prójimo, evaluando sus fundamentos
respectivos”.

Y acto seguido afirma Bunge:

“Honestidad intelectual,
independencia de juicio, coraje
intelectual, amor por la libertad y
sentido de la justicia: cinco virtudes que
el oficio de conocer exige y refuerza
mucho más que el oficio de la ley,
porque surgen de un código interno,
autoimpuesto, que responde a la
mecánica de la investigación y no
depende de una sanción exterior. Cinco
virtudes que acompañan la búsqueda de
la verdad tanto en la ciencia como en las
humanidades, aunque más
pronunciadamente en la primera, donde
las exigencias de rigor lógico y/o de
comprobación empírica son máximas.
Ninguna de esas cinco virtudes
puede ejercitarse cabalmente cuando la
investigación se hace en beneficio de las
fuerzas destructivas, privilegiadas o
sojuzgadoras. Cuando esto ocurre, la
ciencia se corrompe no sólo en relación
con el código moral humanista, que es
una ampliación del código moral de la
ciencia: la corrupción de la ciencia es
entonces interna, pues consiste en una
violación del propio código moral que
regula la búsqueda de la verdad. El yesman
científico, que acata la voluntad de
su empleador contra los intereses
permanentes de la ciencia, se despide
poco a poco de las cinco virtudes del
investigador, que por ser innovador es
disconformista y hasta tiene el deber de
la heterodoxia.Y lo que ocurre con el
investigador individual acontece con sus
productos: a la larga la corrupción de la
ciencia termina con la ciencia misma”.


Decadencia

Michel Onfray, el odiado, ha escrito el libro sin duda del año (y estamos en enero): Décadence,
Aquí 18 minutos de pura inteligencia en marcha.




Basado en hechos irreales

Talese triunfa también ahora en España con su libro-trampa.

El libro es la historia de un falso voyeurismo. Un puro hoax, el género literario por excelencia.
Lógico pues el éxito de la obra, en este nuevo "siècle de la trumperie"...

Esto no habría ocurrido antes en España: hace 13 años, a un autor español, Mingoya, lo crucuficaron por una ficción vagamente sadiana; y pusieron precio político a la cabeza de su editora, Miriam Tey,
Aquí.



Al director de EM le he encantado... que lo engañen.
Aquí.
Dice sobre el libro (las negritas son suyas):
"Muchos críticos y escritores han arremetido con razón contra Talese por su falta de diligencia en comprobar la veracidad de su narración. Pero, como me ha sucedido a mí, el lector puede cerrar los ojos al rigor del texto y sumergirse en una historia llena de sordidez, que, a la vez, toca lo más profundo del alma humana. La conclusión más obvia es que las apariencias engañan y que lo que sucede detrás de las puertas de cada alcoba es un secreto inconfesable porque el deseo tiene caminos misteriosos. Pero más allá de esta reflexión, está la pasión del voyeur, que vive en la experiencia de los otros lo que está vedado para él".


El articulista afirma haber "cerrado los ojos al [¡"a la falta de rigor", querrá decir!] rigor del texto"; esto es, ha suspendido su incredulidad, como le ocurre a todo lector de cualquier novela. Nada que objetar. En su derecho está.
Pero de ahí a hacer el elogio del camelo y a presumir que esa mentira "toca lo más profundo del alma", porque "las apariencias engañan y lo que sucede detrás de las puertas de cada alcoba es un secreto inconfesable"...

Este elogio del falso mirón debería incapacitar para ciertos cargos que tienen que ver con la realidad.


Al menos Madame Bovary se basaba en hechos reales y Flaubert era ella,

domingo, 15 de enero de 2017

Ni su ni sa, pa

Ni Susana ni Sánchez: Patxi.

Patxi López se candidatea para ser el Secretario General leyendo un texto (en plan "cabotin") supuestamente unificador, integrador (si bien afirma que "abstenerse fue un error", marcando territorio).

En el barco de los piratas de Astérix ya están todos los que han de estar.

Ketty Garat pregunta la primera, muy aceradamente.

Pelotas fuera de López, que, sin papeles, flojea mucho de remos.

A otra pregunta de si aconsejó a Sánchez que dejara el acta, no lo niega del todo.

Va contestando a todas las preguntas con vaguedades.

Y para acacar, un ¡Eskerrik asko!

El dilema lo tiene ahora Sánchez: frente a Sa y Pa, la beneficiada es Su.

...como paz deja

A vueltas con Obama y su legado.
Aquí.
En política exterior, sólo le faltó ir al funeral de Castro.
Y en la interior, hizo que su elección "racial" (nadie cuestiona que ganó porque movilizó a una franja del electorado no blanco (en EEUU no blanco son los negros, asiáticos e hispanos, que nunca vota) allanase luego el camino a la cainita reacción trumpista.

Triste que pase a la Historia apenas por ser el primer presidente no blanco.
Lo que es seguro es que nadie lo recordará como Premio Nobel de la Paz.




viernes, 13 de enero de 2017

Ni razonamiento ni motivado

David Pizarro, profesor asociado de Psicología de la Universidad de Cornell, aporta su contribución al centón de Edge 2017.

Aquí en V.O.


Y aquí en tradu exprés:


El “razonamiento motivado”*

* [calco de “motivated reasoning” en inglés, acuñado por Ziva Kuna en 1990; mal llamado así, pues ni es “razonamiento” ni está “motivado” sino que es "motivación",  una cosa "motivacional": más bien es un sesgo interesado, confirmatorio,  una percepción de las cosas que ratifica creencias y convicciones conscientes (o menos conscientes); un a priori autoconfirmativo; pero dejamos el calco pues ya ha hecho agujero en español, si bien el nombre del concepto sea en sí una falta de razonamiento y de motivación...]



¿Por qué, en una época en la que es tan accesible la información mundial, todavía se produce un desacuerdo tan amplio sobre los hechos más básicos? ¿Por qué es tan difícil cambiar la opinión de la gente acerca de la verdad, incluso cuando las pruebas son abrumadoras?
Tal vez algunas de estas creencias inexactas sean el resultado de un incremento en  la propalación intencionada de informaciones falsas; un problema que se ve exacerbado por la eficacia de Internet. Pero la información falsa se ha difundido siempre, desde que se tuvo capacidad de comunicar información. Y más determinante aún es que estas mismas tecnologías que permiten la eficaz difusión de información falsa también nos proporcionan la capacidad para compulsar factualmente nuestra información de manera más diligente. Y es que si lo comparamos a lo largo de toda la historia de la humanidad, hoy podemos, mucho mejor que antes, dar con la respuesta más fiable y autorizada a cualquier cuestión planteada. En resumidas cuentas, tenemos más acceso a la verdad que nunca. Entonces, ¿por qué persisten las falsas creencias?
Los psicólogos sociales nos brindan una respuesta convincente a dicho interrogante: la incapacidad de las personas de modificar sus creencias frente a la evidencia es el resultado de un grave problema de nuestra psicología. Básicamente, los psicólogos han demostrado que la forma en que procesamos la información que entra en conflicto con nuestras creencias preexistentes es, en lo fundamental, diferente de la manera en que procesamos la información que se ajusta a esas mismas creencias; un fenómeno que ha sido bautizado como "razonamiento motivado"*. Específicamente, cuando estamos expuestos a información que engarza bien con lo que ya creemos (o con lo que queremos creer), nos apresuramos a aceptarla como real y verdadera. Catalogamos fácilmente tal información como un elemento más de la evidencia confirmatoria, y seguimos tan tranquilos por nuestro camino. En cambio, cuando nos vemos expuestos a información que contradice alguna de nuestras amadas creencias, tendemos a prestar mayor atención, a escudriñar a fondo la fuente y a procesar esa información muy meticulosa y profundamente. No sorprende pues que esto nos permita encontrar fallos en la información, para así desestimarla y poder mantener nuestras -potencialmente erróneas- creencias. El psicólogo Tom Gilovich resume este proceso con elegancia: nuestras mentes se ven guiadas por dos preguntas diferentes, dependiendo de si la información encaja o no con nuestras creencias: "¿Puedo creer esto?", o bien "¿Debo creer esto?" Y ello se aplica no sólo a las creencias políticas, sino también a las de la ciencia, la salud, las supersticiones, los deportes, las celebridades y a cualquier otra cosa a la que uno pueda verse inclinado a creer o no creer. Y hay muchas pruebas de que este sesgo es bastante universal: no es sólo una peculiaridad de individuos altamente politizados, en la derecha o en la izquierda, o un síntoma de personas muy obcecadas, o un defecto propio de personalidades narcisistas. De hecho, yo puedo detectar fácilmente ese sesgo en mí mismo a poco que lo reflexione un poco: cuando se me presentan evidencias médicas sobre los beneficios para la salud de la cafeína, por ejemplo, me felicito con entusiasmo acerca de mis hábitos de consumo cafetero. Cuando se me muestra un estudio que concluye que la cafeína tiene efectos negativos sobre la salud, examino los métodos ("¡los participantes no fueron elegidos aleatoriamente!"), el tamaño de la muestra ("¿sólo 40 varones en edad universitaria? ¡Por favor…!”), la revista  (“¿quién ha oído hablar nunca de esa publicación?”), y cualquier otra cosa que se tercie.
Si le dedico un poco más de reflexión al sesgo, sin embargo, acabo admitiendo que me angustia: es muy posible que por culpa de este “razonamiento motivado” haya adquirido creencias que están distorsionadas, sesgadas o que son simplemente falsas. Podría haber adquirido estas creencias mientras mantenía un sincero deseo de descubrir la verdad, recabando la mejor información que pudiera encontrar sobre un tema, y haciendo un verdadero esfuerzo para pensar de manera crítica y racional sobre la información recopilada. Pero otra persona, con un conjunto diferente de creencias preexistentes, podría llegar a conclusiones opuestas después de seguir todos esos mismos pasos, y animado del mismo deseo sincero de conocer la verdad. En definitiva, incluso cuando razonamos sobre las cosas con discernimiento, podemos estar desplegando ese tipo de razonamiento selectivo sin darnos cuenta de ello. Por suerte, el mero hecho de saber que existe el “razonamiento motivado” puede ayudarnos a derrotarlo. Pero no me consta prueba alguna de que esto sea así.

David Pizarro

….

Contra la Realpolitik

Ciertamente, el tal sesgo autoconfirmatorio existe, nadie se libra de él (aunque hay grados) y siempre lo ha  habido. No creo que lo exacerbe Internet: lo único que hace Internet es facilitar el trasiego de la mentira pero también… el de la verdad. Pero la mentira siempre da más gusto porque es la venganza del perezoso: poder desafiar al poder que encarna siempre (siquiera sea pasivamente) lo real; ir contra la Realpolitik;  desacreditar la realidad oficial, vengarse de ella, at low cost.
Lo que hace que seamos seres de piñón fijo es sencillamente el resultado de la pereza intelectual y del gusto por el victimismo, que es la gran coartada universal. Esas son las lacras universales: el adocenamiento y el justificarlo echándole la culpa a los demás. Tan viejo como el ir a pie. Y todas las pruebas de la Historia apuntan a ello, con un pequeñísimo margen de error.

Lo mejor que podrán aportar las máquinas pensantes será la superación de este sesgo humano, tan humano...

La res publica francesa

En Francia, primer debate en las primarias de la izquierda.

Siete candidatos debatiendo con conocimiento de causa de temas serios, con contundencia pero manteniendo las formas.

Aquí.

Los procesos equivalentes en España son incomparablemente más latinos ( latinoamericanos).

La ventaja del sistema republicano presidencialista es evidente: en torno a una persona puede construirse un proyecto; y los compañeros de viaje pueden ser muy críticos pero luego se suman.

En las democracias parlamentarias, los partidos lo son todo y el que se mueve... no se mueve nunca más.







jueves, 12 de enero de 2017

Camorra claustral

Que el Ministerio de Educación, y que el Consejo de Universidades y que el Parlamento no se ocupen  inmediatamente de este asunto, de bochorno ajeno, del plagio y del plagiario Fernando Suárez de la Juan Carlos da la exacta medida de la catadura moral de la gente que está en el poder.
No es ya el plagio, que clama al cielo de Gutenberg, es la camorra claustral que arropa al delincuente y, en el fondo, la profunda indiferencia ante el delito contra la propiedad intelectual en la sociedad española.
Robar palabras, a quién le importa.
Plagio, cuántos españoles de la calle saben siquiera lo que significa.

Aquí.

Viva Samoa

La palabra del año para el diccionario Oxford, el concepto de moda, me señala un joven filósofo, no lo acuña un intelectual, un pensador, un estadista o un científico, ni siquiera un periodista prestigioso, sino un mero bloguero. Un tal David Roberts. Y lo hizo en 2010.
Aquí.


Pero lo peor no es eso; sino que dicho concepto signifique simplemente la "mentira" de toda la vida, la del que miente a sabiendas, o porque le sale de la albóndiga. O porque él lo ve así.

Y si de lo que se trata es de denunciar las trolas y a los troleros y a los manipuladores me quedo con los rastafaris y su aguda iniciativa,  o con los periquitos samoanos del Espanyol de Barcelona: aquí.







Spoiler de la peli "Sully"

Advertencia: esto es un spoiler. Si no ha visto y piensa ir a ver la película Sully, no lo lea; o vuelva usted más tarde.

Sully, "el hombre que hablaba con su estómago", será sin duda una de las películas de la temporada. Lo tiene todo, como mi Maria Antonia, para triunfar.

A la salida de la sala, no me cuadraba nada; si era cierto todo lo que allí se contaba, ¿cómo es que no me había enterado yo en su día? ¿Cómo es posible que antes de la película no hubiera habido ciertas demandas judiciales? ¿Cómo el film se podía basar en la autobiografía de Sully , contaba con el aval del mismo, y con un vídeo final en créditos con el piloto junto con el copiloto y los verdaderos pasajeros celebrando la hazaña? ¿Cómo es que no había un texto final acreditando lo hechos o desmintiéndolos? Etc.

Pero la presunción de verdad es muy grande cuando se trata de historias basadas en hechos reales.
Así que tuve que ir a comprobar qué había pasado en realidad con el proceso de investigación posterior al accidente: ¡nada o casi de lo que cuenta la peli sobre la investigación tiene que ver con cómo fueron las cosas!

Pero eso a quién le importa. A la taquilla desde luego que no.




Forrest  Wickman de Slate lo cuenta con mucha más gracia que yo.

Aquí en V.O.

Y aquí en tradu exprés:

                       Sully, fantasía perfecta para la era postfactual



La historia  real del Comandante Chesley Sullenberger no llevaba incorporada un villano (bueno, a menos que el villano fuesen los gansos voladores), así que, por supuesto, el peliculón de Clint Eastwood Sully tenía que inventarse uno. No hay nada de malo en ello: no hay problema alguno en valerse de las licencias artísticas e inyectar en una historia real el tipo de conflicto que se necesita para alimentar un drama  hollywoodense que se precie. Tal como Dana Stevens dejó escrito en su reseña para Slate: "¿Acaso no es Sully, de entre todas las figuras archi masculinas de la historia americana más reciente… las más inmaculada?" [Juego de palabras intraducible con Sully y "unsullied" (inmaculado)].
Pero el conflicto que Sully se inventa es una fantasía que compite con algunas de las ideas más bobas, y por ende, más  peligrosas, de nuestra época. Haciendo que el malo de la peli sean los burócratas, los expertos y  los "hechos", Eastwood ha hecho la cinta perfecta para el año del Brexit y de la consagración de Donald Trump.
La película se toma su tiempo antes de mostrarse tal como es: primero emplea un enfoque a lo  Rashomon para narrar los acontecimientos del vuelo 1549 de la US Airways, que apenas duró seis minutos, desde el despegue en el aeropuerto de LaGuardia de Nueva York hasta su famoso “acuarrizaje” en lo que se dio en  llamar "El milagro en el río Hudson”. Vemos una  primera supuesta versión del accidente en la escena de apertura: esta vez el avión termina estrellándose contra algunos rascacielos de Nueva York; esto en una película cuyo estreno fue programado para el 15º aniversario del 11-S; y ésta es sólo la primera de varias escenas que evocan dicha tragedia, como un fantasma que recuerda lo que podría haber ocurrido: remedando el viejo titular de la revista satírica Onion:  "Ah, si Sully hubiera pilotado los aviones del 11-S..." (Comentario del bobo del año).
Sin embargo, el vuelo, incluso en su presentación desde múltiples perspectivas, constituye apenas una pequeña porción de la película, porque el resto sólo trata de una única cosa: de cómo se enfrenta un venerable, arrugado e íntegro piloto: Sully (interpretado por el favorito de Hollywood, el “hombre de la calle” Tom Hanks) contra el todopoderoso National Transportation Safety Board (Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte), una panda de cabezas de huevo gubernamentales, que sólo piensan en términos de reglamentos, y que tienen la desfachatez de querer llevar a cabo una investigación de rutina sobre el importante incidente aeronáutico acaecido. 
Sully, el héroe, defiende la sabiduría que emana de sus entrañas, una sapiencia desarrollada a lo largo de 40 años de pilotaje. La película convierte en villanos a los tecnócratas, con su método científico y su sopa de siglas (¿"QRH"? ¿"APV"?) y con todas sus simulaciones y moderneces computerizadas que utilizan para insinuar que Sully podría haber aterrizado con su aparato en una pista cercana en vez de decidir posarse encima de un río helado. ("Están  ustedes jugando a Pac-Man…  ¡pero nosotros estábamos pilotando un avión lleno de seres humanos!", exclama en un momento dado el copiloto, Aaron Eckhart, con un bigote a juego (pero en menos cano) con el de su colega, el comandante Sully.
El conflicto alcanza su clímax en una escena completamente manipulada. Sully insiste en pedir que el NTSB vuelva a efectuar las simulaciones, pero esta vez con un ajuste crucial: los pilotos de la simulación deberán esperar 35 segundos antes de dirigirse hacia uno de los aeropuertos más cercanos, el tiempo aproximado que podría requerirse para evaluar la situación y tomar una decisión. Y, efectivamente, todos los pilotos de las pruebas simuladas pierden entonces altitud demasiado rápido y acaban estampuzándose mortalmente justo antes de alcanzar las respectivas teóricas pistas de aterrizaje. Es una conclusión, narrativa y dramáticamente, de lo más satisfactoria, pero resulta que es una pura ficción: en los hechos reales, fue el NTSB, y no Sully, quien sugirió agregar esos 35 segundos a las simulaciones.
El NTSB está que trina (y es comprensible) sobre la manera en que se le retrata en el film. Según Bloomberg, el panel de seguridad auténtico se lo dejó más bien a huevo a Sully, echándole todo tipo de cables, y poniendo buen cuidado en no parecer crítico con el nuevo héroe de los medios de comunicación, cuya actuación, concluyeron, fue ejemplar. "No hubo ningún intento de incriminarlo, ni siquiera de ponerlo en entredicho", afirma el especialista retirado del NTSB, Malcolm Brenner, que formaba parte del equipo que entrevistó a Sully. "Si hicimos preguntas, fue para aprender cosas". En esto coincide con Robert Benzon, el veterano y también antiguo miembro del NTSB que supervisó la investigación, y que contaba con varias décadas de experiencia: "Creo que en la cinta nos otorgan el papel de malo". "Por lo que he oído, la peli es algo así entre Sharknado 2 y Sharknado 3." (¡Creo que a alguien se le cruzaron los cables!)
Estrenada en otoño de 2016, el año en que un político británico conservador dijo: "Creo que la gente de este país ya ha tenido suficientes expertos", y en el que Stephen Colbert resumió todo un estado de ánimo con el chiste "¿Sabes quién también tenía un cerebro? ¡Adolf Hitler!”, no es ninguna sorpresa que la película vaya camino de convertirse, como ocurrió con American Sniper, en un inesperado éxito de taquilla. Después de todo, es la encapsulación cinematográfica perfecta de lo que muchos han sentido en 2016: los hechos no importan, las evidencias científicas son para los crédulos; y lo más importante es lo que te dice tu estómago (sobre los musulmanes, sobre las mujeres, sobre la economía…)
Quizás todo esto no debería sorprender, siendo Clint Eastwood el director de Sully, un señor  aparentemente partidario de Trump, cuya penúltima peli,  American Sniper, es otra cinta antifactual donde las haya; Eastwood es alguien que se permite hablar de los chavales de hoy en día como de “una generación de nenazas pegados a un ordenador”, y que resume sus creencias “libertarias” sobre el papel del gobierno con esta frase: "¡Hay que dejar a la gente en paz"! Y que piensa que Hillary Clinton es "una pelma a la que ojalá no haya que escuchar durante cuatro años".  (Uno de los principales investigadores del NTSB, interpretado por Anna Gunn, la actriz de Breaking Bad, algo ha de saber sobre lo pelma que les resulta a los hombres que nunca quieren escuchar…).  Como tampoco sorprende que el guionista sea Todd Komarnicki, declarado cristiano devoto, que piensa que Internet podría suponer el final del arte de contar historias y que ha comparado a los investigadores NTSB con el gran acusador de la Biblia, es decir, con el mismísimo Satanás.
Al final, después de que se demuestre que los burócratas sabihondos estaban equivocados, y una vez ensalzadas las corazonadas de ese hombre blanco de piel y de pelo, que más sabe por viejo que por otra cosa, toca hacer humor. Y así, en la escena final de la película, los pilotos salen tan inmaculados y en tal olor de santidad que de lo único de lo que se "arrepienten", si volviera a ocurrir lo ocurrido, es de que "lo habríamos hecho en el mes de julio."
Cuando la imagen se funde a negro, con un fondo de risas de los asistentes a la audición por un chascarrillo tan agudo como éste, te das cuenta de que nunca hubo razón alguna para  montar todo este drama. Y de que, al final, al que se le queda cara de tonto es a ti.

F.W.
....



Está claro que con la verdad no se pueden hacer películas para el gran público.

El exotismo fascinante

La fascinación que ha ejercido en la intelligentsia  Obama en su despedida (con un traspaso de poderes de mal perdedor, colocando minas por doquier, y con sus fans pidiendo 4 años más de lo mismo y él cuestionado la victoria de Trump y la supervivencia de la democracia) es equiparable a la que llegó a ejercer Zapatero durante su primer mandato, dentro, y, sobre todo, fuera de España. Y, en el fondo, es la que ejerce Woody Allen sólo fuera de EEU: pero ha bastado con que el director haga una insufrible película ambientadas en España, por ejemplo, para que podamos entender, mutatis mutandis, por qué tantos americanos les parece tan nefasto el retrato que hace de América.

(Lo mismo le pasa a Almódovar: el día que haga pelis americana en inglés se le habrá acabado la bula allende fronteras).


No todo la acción de Obama ha sido mala, por supuesto, pero su legado es, siendo generosos,  muy escaso, y quedará a la postre como un icono racial: el primer no blanco en la "blanca" Casa Blanca. En lo demás, no ha supuesto ninguna revolución, y de haber sido blanco, su huella sería mínima:
el modesto Obama Care.
Nunca tanta expectativa quedó en menos. Y ese menos pavimentó la llegada de una estrella de los realitys como es Trump al poder. Ni toda la prensa seria, ni todo el sistema de Hollywood y del show business ni toda la intelectualidad americana y europea, ni todo el apoyo de los países occidentales pudieron dar la victoria a la candidata demócrata y superministra de Obama.

Trump ganó con una campaña gamberra de descrédito y por su capacidad para conectar directamente con el elector cabreado por la gestión de ocho años de Obama. Su fuerza vino de las debilidades de Obama. Si de verdad los ochos años de Obama hubieran sido exitosos, la inercia le habría dado la victoria a Clinton y habría ésta ganado con la gorra.

Ahora nos tocará ver a un populista y demagogo en el poder de la todavía primera potencia mundial. Si no actúa como se espera de él, fracasará, como le pasó al alcalde de Reikiavik, el payaso que ganó la alcaldía prometiendo que durante su mandato no se apagaría el sol: en cuanto se puso a ejercer no de payaso sino de alcalde normal, perdió el apoyo ciudadano.

Y si Trump actúa como lo que es,  un nacionalista proteccionista xenófobo veremos lo que da de sí el experimento. Cuatro años de reality show es algo nunca visto. Si medio funciona la emisión, seguro que se franquiciará en el mundo libre.











miércoles, 11 de enero de 2017

La fiscalía del PP

La fiscalía del PP  pide 9 años de inhabilitación para Homs.

Aquí.

Homs contraprograma a Trump, en un estilo muy cercano, entre indignado y a la pata la llana.

"¿Que se piensa que somos tontos los catalanes el señor Catalá?"

"Rajoy y Catalá no tienen narices de presentarse ante el Tribunal porque como testigos están obligados a decir la verdad, y por eso no van a venir..."


El victimismo siempre paga.










Kompromat

En la primera rueda de prensa tras las elecciones, Trump sale al paso de los filtraciones "kompromat" sin una crítica a Rusia, y con frases como "son cosas de gentes enfermas del sentido común", "una mancha para las cadenas que lo han publicado", etc..., mostrando por primera vez la nueva política de comunicación que va a practicar la Presidencia: no eludir ningún tema pero contestar lo primero que se le pase por la cabeza, a la manera en que discurren los taxistas: a lo suyo, al margen de lo que diga u opine el pasaje del momento; pero en este caso no es hablar por hablar, por desgracia; lo alucinante es que haya periodistas en la sala que aplauden ciertas respuestas.

Da la palabra a quien le da la gana, y se la niega a algún periodista de la CNN con un: "No, vuestro medio es un fraude" "No,  vosotros, no: sois terribles...". "¡Tú eres un maleducado!"

"El Obama Care lo vamos a derogar un sustituir el mismo día, casi en una misma hora", suelta en otro momento, junto otras lindezas sobre sus (no) incompatibilidades para hacer negocios y la noticia de que serán sus hijos los que se ocupen del holding DT.

"Vamos a construir el muro con México y no lo va a pagar México, sino que va a devolver el dinero. Será un reembolso. México se ha aprovechado de EEUU, si bien su gobierno es maravilloso, y bla...".

"Nos jaquean a todos, EE UU es el número 17 a nivel de protección, protegemos mal, ya nos dijeron que nos iban a jaquear, además, al Partido Demócrata así le ha ido..., Rusia, China nos jaquean...".

Sus anuncios de medidas proteccionistas son alarmantes y de consecuencias imprevisibles.

Especialmente tiene enfilados a los chinos, en obvio agravio comparativo con Rusia.

Todo zarrapastroso.

En fin.

Es tan chusco que parece mentira que sea cierto.





Bis para Obama

El showman y preventivo Nobel de la Paz Obama (véase su legado en bombas por hora, aquí:  la verdad es la verdad la diga Agamenón o su "putinero") dice adiós como una estrella del espectáculo que se retira, y echa unas lágrimas ante su público enfervorecido, que pedía un bis anticonstitucional de cuatro años más.

Aquí doblado al español, que pierde un poco.

"Yes we did, yes we can...".

No vale la pena enumerar todo lo que no hizo (y que había prometido), pero lo que está claro es que gobernó sólo para la mitad del país, vista la elección de Trump, que se granjeó el apoyo de la otra mitad.

Algunos logros de Obama son incuestionables, sobre todo su talante, pero deja un déficit y una deuda  de aquí te espero, emulando a otro talante ambulante: Zapatero. Hay quien ha llamado malévolamente a Obama  " un Zapatero tostao"
Aquí.

"Dios os bendiga, y Dios bendiga a los  Estados Unidos de América", minuto 58, en la mejor tradición teísta: no sé si Dios, pero la Historia lo absolverá por ese maravilloso invento llamado el agravio comparativo, y, en este caso, agravio preventivo respecto al doblemente condenado Trump.




martes, 10 de enero de 2017

Madrid under ground

El metro de Madrid es bueno, rápido y barato.
Lo dice este hombre, que de estas cosas sabe un rato.
Aquí.

El problema en Madrid es llegar hasta el metro.

El mito de la educación

"Las desigualdades siempre han existido, pero desde hace varios siglos se cree que la educación podía restablecer la igualdad de oportunidades. Ahora, el 51% de los jóvenes titulados universitarios están en el paro y los que tienen trabajo, tienen un empleo muy por debajo de sus cualificaciones. Los grandes cambios de la historia nunca llegaron de los pobres de solemnidad, sino de la frustración de gentes con grandes expectativas que nunca llegaron".

Zygmunt Bauman (1925-2017).

lunes, 9 de enero de 2017

Liquidez europea

El populista Grillo y sus cuates antieuropeístas se meten en el Grupo ALDE del PE, sorpresivamente.
Aquí.

El día de la muerte de Zygmunt Bauman.