Rajoy va cayendo en todas y cada una de las trampas que le tienden los independentistas, kafkianos artistas del hambre, victimistas vocacionales desde la más tierna infancia.
Ese trámite del 155, la última.
¿Alguien puede pensar que estas medidas van a desactivar el proceso desencadenado hacia el abismo?
En vez de dejar que sea la propia locura secesionista la que se acabe topando con la realidad, y que sean los procedimientos judiciales, y de vía lenta, los que multen e inhabiliten sin alharacas (la cárcel no es siquiera necesaria en ausencia de violencia) y ejercer un control inteligente del grifo del dinero, y, sobre todo, permitiendo que sean las empresas y los ciudadanos de Cataluña los que por fin den la espalda a los que los van a arruinar, Rajoy opta por medidas que no harán más que dar oxígeno a quienes viven del victimismo, así en la ley como fuera de ella.
Las elecciones autonómicas previstas y convocadas desde la capital sólo pueden reforzar a los depuestos (y a sus socios en el derribo al PP, los colauistas) y tendrán una inevitable lectura constituyente y republicanista... en el mejor de los casos. Si es que para entonces no es ya Kataluña la nueva república independiente kosovar del Sur de Europa.
A ver qué dice Merkel.
sábado, 21 de octubre de 2017
viernes, 20 de octubre de 2017
Un fígaro "persa" desde París
Tribuna en Le Figaro
de Arnaud de la Grange.
Aquí en VO.
Aquí en tradu exprés.
Un destrozo indecente
“Ya hay algo chino en la crisis catalana. Nadie quiere
perder la cara e, inexorablemente, sigue la escalada. Después del rechazo del
presidente catalán de desarmar sus locas reivindicaciones, Madrid ha enarbolado,
como estaba previsto, el arma nuclear.
Vamos directos a la suspensión de la autonomía de Cataluña. Así estamos, en
2017, entre ciudadanos civilizados de una democracia europea. En la hora del
ultimátum, Puigdemont ha ejercido de Puigdemont. Se mostró ambiguo, confuso,
con palabras llenas de melaza. Rajoy, por su parte, ha hecho de Rajoy. La ley,
y solo la ley. Si, durante años, el jefe del Gobierno no ha brillado
precisamente por la manera de desactivar esta crisis, hoy no tiene otra opción.
La unidad española no se puede poner en almoneda. El primer paso, pues, hacia la
puesta bajo tutela de Cataluña se ha dado. Los independentistas podrán estar orgullosos. O tal vez el resultado no sea tan malo para los más duros en esecampo.
La postura victimista les conviene. Les vino de perlas después de la represión
sin matices en las manifestaciones del 1 de octubre. Ganaron la batalla de las imágenes. Sin embargo,
las cosas rápidamente viraron.
La movilización masiva de los partidarios de la unidad, en la propia Barcelona,
tuvo su impacto en la opinión pública. Y ésta, sobre todo, se dio cuenta de la
absurdidad de las palabras. Cataluña, es obvio, no está colonizada ni oprimida.
Hoy, los partidarios de llegar hasta el final apuestan por la indignación
suscitada por la toma de control y así ganar terreno y, en su día, las
elecciones. Incluso juegan con la idea de un nuevo Tiananmen… El destrozo es
mayúsculo. Las divisiones se abren por largo tiempo en España, y crece la
desconfianza en los círculos económicos. Terrorismo islamista, desafío
migratorio, desempleo masivo… Son tantos los problemas existenciales por
resolver que resulta indecente perderse en tales divisiones. Las opiniones en Europa ya no lo soportan, los secesionistas deberían percatarse de ello. Y
dejar de correr en el sentido equivocado de la cinta deslizante de la Historia”.
...
En fin, es un "descabalguen, ustedes que pueden", teñido de un pesimismo realista que hiela el alma.
¿Que editorialicen ellos?
El editorial del NYT sobre el tema catalán.
Aquí en tradu exprés.
"Oportunidad aún de desactivar la crisis catalana
La crisis en España acerca de Cataluña comenzó a descontrolarse el jueves, cuando ambas partes intensificaron sus amenazas. El dirigente catalán advirtió de que los legisladores regionales podrían declarar la independencia si el gobierno central hacía uso de unos poderes de emergencia sobre la región, lo que Madrid amenaza con hacer. Cualquier movimiento ahora sería desastroso.
Con el primer ministro español, Mariano Rajoy, y el presidente regional catalán, Carles Puigdemont, en un diálogo de besugos, el espacio para un acuerdo político parece cada vez más estrecho. No hay duda de que el señor Rajoy tiene la legalidad de su lado: la Constitución proclama que la unidad de España es "indisoluble". Pero el uso de la fuerza de Madrid al intentar impedir el referéndum sobre la independencia de Cataluña el 1 de octubre, el encarcelamiento de dos destacados líderes separatistas catalanes sin fianza, y ahora la amenaza del Sr. Rajoy de invocar una herramienta constitucional nunca utilizada para intervenir la autonomía catalana solo ha servido para enconar al señor Puigdemont.
El Sr. Puigdemont se mostró confuso acerca de sus intenciones de dar seguimiento o no a la votación. El gobierno catalán dice que el 90 por ciento de los votantes del referéndum se mostraron partidarios de la independencia, pero solo el 40 por ciento del electorado catalán participó, y las encuestas anteriores indicaban una mayoría opuesta a la secesión. Después de la votación, el Sr. Puigdemont hizo una declaración nebulosa sobre la suspensión de la independencia con el fin de dar paso al "diálogo", y luego pidió una mediación internacional. Madrid ha rechazado ambas cosas.
La incertidumbre política ya perjudica a la economía catalana, pues algunas empresas han decidido irse de Barcelona. Si el Sr. Rajoy cumple con su amenaza de invocar el artículo 155 de la Constitución y tomar el control directo de Cataluña, las protestas regionales seguramente empeorarán los problemas económicos.
La puerta aún no está aún cerrada del todo. El señor Rajoy no ha dicho exactamente lo que pretende hacer en la reunión del consejo de ministros de emergencia que ha convocado este sábado "para defender el interés general de los españoles, entre ellos los ciudadanos de Cataluña". El gobierno del señor Puigdemont no ha declarado inequívocamente la independencia. Ambas partes todavía pueden ofrecer concesiones, o al menos hacer gestos conciliadores, lo cual supondría alejarse del borde del precipicio. Los catalanes podrían afirmar que su independencia queda en suspenso; Madrid podría indicar que está preparada para conceder una mayor autonomía a Cataluña. Todos han escenificado sus posturas con claridad. Es ahora el momento de mostrar un verdadero liderazgo".
...
Está claro quién ha ganado la batalla del relato.
Negocien, ustedes que pueden.
Que es lo que dicen de momento 24 premios Nobel.
Aquí.
Aquí en tradu exprés.
"Oportunidad aún de desactivar la crisis catalana
La crisis en España acerca de Cataluña comenzó a descontrolarse el jueves, cuando ambas partes intensificaron sus amenazas. El dirigente catalán advirtió de que los legisladores regionales podrían declarar la independencia si el gobierno central hacía uso de unos poderes de emergencia sobre la región, lo que Madrid amenaza con hacer. Cualquier movimiento ahora sería desastroso.
Con el primer ministro español, Mariano Rajoy, y el presidente regional catalán, Carles Puigdemont, en un diálogo de besugos, el espacio para un acuerdo político parece cada vez más estrecho. No hay duda de que el señor Rajoy tiene la legalidad de su lado: la Constitución proclama que la unidad de España es "indisoluble". Pero el uso de la fuerza de Madrid al intentar impedir el referéndum sobre la independencia de Cataluña el 1 de octubre, el encarcelamiento de dos destacados líderes separatistas catalanes sin fianza, y ahora la amenaza del Sr. Rajoy de invocar una herramienta constitucional nunca utilizada para intervenir la autonomía catalana solo ha servido para enconar al señor Puigdemont.
El Sr. Puigdemont se mostró confuso acerca de sus intenciones de dar seguimiento o no a la votación. El gobierno catalán dice que el 90 por ciento de los votantes del referéndum se mostraron partidarios de la independencia, pero solo el 40 por ciento del electorado catalán participó, y las encuestas anteriores indicaban una mayoría opuesta a la secesión. Después de la votación, el Sr. Puigdemont hizo una declaración nebulosa sobre la suspensión de la independencia con el fin de dar paso al "diálogo", y luego pidió una mediación internacional. Madrid ha rechazado ambas cosas.
La incertidumbre política ya perjudica a la economía catalana, pues algunas empresas han decidido irse de Barcelona. Si el Sr. Rajoy cumple con su amenaza de invocar el artículo 155 de la Constitución y tomar el control directo de Cataluña, las protestas regionales seguramente empeorarán los problemas económicos.
La puerta aún no está aún cerrada del todo. El señor Rajoy no ha dicho exactamente lo que pretende hacer en la reunión del consejo de ministros de emergencia que ha convocado este sábado "para defender el interés general de los españoles, entre ellos los ciudadanos de Cataluña". El gobierno del señor Puigdemont no ha declarado inequívocamente la independencia. Ambas partes todavía pueden ofrecer concesiones, o al menos hacer gestos conciliadores, lo cual supondría alejarse del borde del precipicio. Los catalanes podrían afirmar que su independencia queda en suspenso; Madrid podría indicar que está preparada para conceder una mayor autonomía a Cataluña. Todos han escenificado sus posturas con claridad. Es ahora el momento de mostrar un verdadero liderazgo".
...
Está claro quién ha ganado la batalla del relato.
Negocien, ustedes que pueden.
Que es lo que dicen de momento 24 premios Nobel.
Aquí.
jueves, 19 de octubre de 2017
After 155
Se pone en marcha el 155, serán bastante días hasta que se ejecuten medidas.
No será fácil convocar elecciones vía el 155, hay dudas jurídicas de que se pueda (vide el ex vice del TC, Rodríguez Arribas). Y si se hace, no concurrirán, en buena lógica, los partidos de la actual mayoría independentista.
No parece que Puigdemont las convoque, o bien serán otro tipo de elecciones, constituyentes, a las que, en buena lógica, no concurrirá la oposición
Es un escenario venezolano.
A menos que se inhabilite al Govern y a partir de ahí, navegación a vista.
De todos modos, los votos indepes, por mucho que se erosionen en las urnas, es muy complicado que puedan llegar a ser derrotados por dos factores: los votos-tampón a los amigos de Colau; y la abstención estructural, que no baja del 20 o 25%.
...
De haber habido un referéndum a la escocesa, el NO para ganar habría necesitado una participación del 90%.
La erosión no basta. Haría falta un tsunami,
....
Esther Palomera advierte sobre posibles falsos diagnósticos.
Aquí.
No será fácil convocar elecciones vía el 155, hay dudas jurídicas de que se pueda (vide el ex vice del TC, Rodríguez Arribas). Y si se hace, no concurrirán, en buena lógica, los partidos de la actual mayoría independentista.
No parece que Puigdemont las convoque, o bien serán otro tipo de elecciones, constituyentes, a las que, en buena lógica, no concurrirá la oposición
Es un escenario venezolano.
A menos que se inhabilite al Govern y a partir de ahí, navegación a vista.
De todos modos, los votos indepes, por mucho que se erosionen en las urnas, es muy complicado que puedan llegar a ser derrotados por dos factores: los votos-tampón a los amigos de Colau; y la abstención estructural, que no baja del 20 o 25%.
...
De haber habido un referéndum a la escocesa, el NO para ganar habría necesitado una participación del 90%.
La erosión no basta. Haría falta un tsunami,
....
Esther Palomera advierte sobre posibles falsos diagnósticos.
Aquí.
miércoles, 18 de octubre de 2017
Enxaneta Mendoza
Bartleby Mendoza, fiel a su pusilanimidad innata, preferiría como que no.
Aquí.
Pero él sabe en su fuero interno que acabará de enxaneta, y vestido de tweed, acabe como acabe el castell o la entidad que se surja de todo el lío que dice y con la que, como la portavoz de Trump, acabará trabajando.
Aquí.
Pero él sabe en su fuero interno que acabará de enxaneta, y vestido de tweed, acabe como acabe el castell o la entidad que se surja de todo el lío que dice y con la que, como la portavoz de Trump, acabará trabajando.
Impublicables
No es poner en portada al asesino reinsertado de Marie Trintignant, algo en el fondo opinable: es vender conjuntamente la canción del impresentable rapero por reinsertar Orelsan con su canción "Te voy a maría-trintiñar".
Aquí.
Aquí.
Els xarnegos son nostres
Una tribuna con valor de tribunal... de Núremberg lingüístico.
Aquí.
...
¿Cómo revertir esto?
En la urnas regionales y nacionales.
Aquí.
...
¿Cómo revertir esto?
En la urnas regionales y nacionales.
lunes, 16 de octubre de 2017
La repuesta del pastor a la pastora
"El único responsable de la aplicación la Constitución" no es Puigdemont, como dice por boca de ganso jaimito la última frase de la carta del apreciado Presidente al estimado President: es, o debería serlo, Rajoy.
Aquí.
...
Elecciones ya. Generales.
Aquí.
...
Elecciones ya. Generales.
domingo, 15 de octubre de 2017
Juncker und Katalonien
Juncker el viernes pasado en unas jornadas universitarias en su país sobre Cataluña:
“Y esto me lleva a hablarles del Brexit… y a referirme también a Cataluña. Y me paso al alemán para que me entiendan mejor [ironía] en Cataluña. No soy especialista en cuestiones catalanas… como lo es la señora Reding, [estaba presente e intervendría luego] que va allí a menudo, y a la que consulto y que me asesora mucho y cuyo conocimiento intento incorporar… Hace tiempo que me vengo reuniendo con el primer ministro español y le pido que tome iniciativas para que no entre en una situación descontrolada Cataluña, pero apenas se han hecho cosas, y estoy muy preocupado, mucho, porque la vida en común parece ser tan difícil y tan ardua allí, cada cual intenta hacer valer su propia identidad a su manera, y considera que su identidad no puede convivir en paralelo con la de los demás; y si permitimos –y esto no es asunto nuestro, en definitiva–, si aceptamos que Cataluña se independice, otros pueblos harán lo mismo, y eso no me gustaría, no me gustaría tener una Unión Europea dentro de 15 años con 98 Estados miembros; ya bastante complicada está la cosa con 28, o en breve con 27, así que con muchos más Estados sería ya imposible, y la gente tiene que asumir sus propias responsabilidades; recibimos llamamientos –y llamamientos solemnes– de todas partes del mundo para mediar, pero no lo hacemos, y les voy a explicar por qué la Comisión no se involucra… mucha gente dice: Juncker debería intervenir, hacer esto o lo otro , etc., pero si la Comisión, o bien el presidente Tusk, del Consejo de Ministros, interviniéramos y únicamente lo hiciéramos a petición de una sola de las partes, todavía crearíamos más problemas y caos en la UE, y por eso no podemos hacerlo y no debemos hacerlo. A menudo actúo de mediador pero entre Estados miembros, con Cataluña... perdón, quiero decir con Croacia, o con Eslovenia, y otros países; eso se puede hacer, presto mi ayuda allí y hago de mediador, no sirve de mucho pero lo hago y, bueno, nadie dispara contra nadie, al menos de momento… [no se sabe a qué países se refiere], pero no por ello debemos subestimar ese asunto, y cuando hablamos de conflictos de fronteras en la Europa Central y de que países del Oeste de los Balcanes ingresen en la UE, debemos mantener los estándares altos, porque los países balcánicos que quieran incorporarse tendrán que cumplir con estas elevadas exigencias… y no queremos ver cómo se deterioran las cosas en esos países tal como ocurrió en la última década del siglo pasado. Es una situación muy compleja, porque los conflictos antiguos resurgen, y no se halla un denominador común. La guerra en los Balcanes tendemos a olvidarla y yo que fui testigo histórica de la misma les puedo decir etc. etc…”
“Y esto me lleva a hablarles del Brexit… y a referirme también a Cataluña. Y me paso al alemán para que me entiendan mejor [ironía] en Cataluña. No soy especialista en cuestiones catalanas… como lo es la señora Reding, [estaba presente e intervendría luego] que va allí a menudo, y a la que consulto y que me asesora mucho y cuyo conocimiento intento incorporar… Hace tiempo que me vengo reuniendo con el primer ministro español y le pido que tome iniciativas para que no entre en una situación descontrolada Cataluña, pero apenas se han hecho cosas, y estoy muy preocupado, mucho, porque la vida en común parece ser tan difícil y tan ardua allí, cada cual intenta hacer valer su propia identidad a su manera, y considera que su identidad no puede convivir en paralelo con la de los demás; y si permitimos –y esto no es asunto nuestro, en definitiva–, si aceptamos que Cataluña se independice, otros pueblos harán lo mismo, y eso no me gustaría, no me gustaría tener una Unión Europea dentro de 15 años con 98 Estados miembros; ya bastante complicada está la cosa con 28, o en breve con 27, así que con muchos más Estados sería ya imposible, y la gente tiene que asumir sus propias responsabilidades; recibimos llamamientos –y llamamientos solemnes– de todas partes del mundo para mediar, pero no lo hacemos, y les voy a explicar por qué la Comisión no se involucra… mucha gente dice: Juncker debería intervenir, hacer esto o lo otro , etc., pero si la Comisión, o bien el presidente Tusk, del Consejo de Ministros, interviniéramos y únicamente lo hiciéramos a petición de una sola de las partes, todavía crearíamos más problemas y caos en la UE, y por eso no podemos hacerlo y no debemos hacerlo. A menudo actúo de mediador pero entre Estados miembros, con Cataluña... perdón, quiero decir con Croacia, o con Eslovenia, y otros países; eso se puede hacer, presto mi ayuda allí y hago de mediador, no sirve de mucho pero lo hago y, bueno, nadie dispara contra nadie, al menos de momento… [no se sabe a qué países se refiere], pero no por ello debemos subestimar ese asunto, y cuando hablamos de conflictos de fronteras en la Europa Central y de que países del Oeste de los Balcanes ingresen en la UE, debemos mantener los estándares altos, porque los países balcánicos que quieran incorporarse tendrán que cumplir con estas elevadas exigencias… y no queremos ver cómo se deterioran las cosas en esos países tal como ocurrió en la última década del siglo pasado. Es una situación muy compleja, porque los conflictos antiguos resurgen, y no se halla un denominador común. La guerra en los Balcanes tendemos a olvidarla y yo que fui testigo histórica de la misma les puedo decir etc. etc…”
Porque soy yo
El independentismo como derecho galvesaniamente individual.
Aquí.
Y aquí, el mismo y su pendant, el independentismo accidental.
Aquí.
Y aquí, el mismo y su pendant, el independentismo accidental.
sábado, 14 de octubre de 2017
Leyenda negra II
Muñoz Molina pone el dedo en la llaga.
Aquí.
La pésima diplomacia española, que Dastis, mirlo blanco, tampoco sabe mejorar.
Aquí.
La pésima diplomacia española, que Dastis, mirlo blanco, tampoco sabe mejorar.
viernes, 13 de octubre de 2017
Viejos amigos
Juan Marsé le escribe un carta a Jaime Gil para hablarle de la gentuza.
Aquí.
No es la lírica lo suyo, desde luego. Pero tampoco sé si lo es la sociología.
Aquí.
No es la lírica lo suyo, desde luego. Pero tampoco sé si lo es la sociología.
jueves, 12 de octubre de 2017
miércoles, 11 de octubre de 2017
Dos periodistas de la confederación lo cuentan todo
Esto es: cómo han sido utilizados como coartada a la falsa pluralidad en TV3, la voz y la imagen de su amo
Aquí.
Aquí.
A Charlie no se la dan con queso
El editorial de los charlines de esta semana sólo podía ser sobre el tema nipón, perdón, catalán.
Aquí en v.o. paganini.
Aquí en tradu exprés.
¡Memez o muerte!
Aquí en v.o. paganini.
Aquí en tradu exprés.
¡Memez o muerte!
El referéndum organizado en Cataluña para su independencia hace
temblar a Europa. Si todas las regiones europeas que tengan una lengua, una
historia, una cultura originales empiezan a reclamar su independencia, el Viejo
Continente se va a fragmentar como el casquete polar bajo los efectos del
recalentamiento climático. Puesto que hay unas doscientas lenguas en Europa,
¿por qué no crear doscientos nuevos países? ¿Y por qué no proclamar tantas
declaraciones de independencia como quesos y vinos hay en el continente?
La independencia, sí, pero ¿respecto a qué? Es legítima la
independencia cuando uno quiere liberarse de la tiranía o la opresión. ¿De qué
destino trágico quieren hoy liberarse los catalanes? En 1977, al poco de morir Franco -éste había prohibido el uso del catalán después de su victoria
en 1939-, la Generalitat de Cataluña fue
restablecida, y luego la región se dotaba de un parlamento y de un gobierno
regionales. Pero hoy, cuando Franco ya no está, hay que buscarse otro tirano al
que poder derribar. Será el Estado español y, por supuesto, la peor dictadura
jamás conocida en el mundo: la Unión Europea con sede en Bruselas.
Detrás de esa palabra esplendorosa, independencia, se
ocultan preocupaciones a veces menos nobles. Como pasa con la Liga Norte en
Italia, siempre la reclaman las regiones más ricas. Cataluña quiere la independencia
porque ya no quiere soltar dinero a las otras regiones españolas menos ricas
que ella. Es como si oyéramos de nuevo la voz de la innoble Margaret Thatcher: “I
want my money back”. La lengua, la cultura, las tradiciones están muy bien para
las postales, pero la pasta está mucho mejor. Las regiones pobres de Europa
pocas veces bajan a la calle para obtener su independencia.
Más allá de estas consideraciones mercantiles, es curioso
oír algunas voces de la izquierda reclamar la independencia de una región como
Cataluña en nombre de una identidad cultural, que, por cierto, nadie cuestiona.
Y además, ¿por qué la identidad cultural reivindicada por los catalanes debería
ser tomada en cuenta y no la identidad cristiana defendida por los xenófobos
europeos? ¿Por qué las palabras “identidad” o “cultura” suenan bien cuando las
pronuncia la izquierda, pero se convierten en infames cuando es la derecha y la
extrema derecha las que las pronuncian? La independencia de Cataluña no tiene
por objeto liberar a esta región de una tiranía que ya no existe, ni permitir a
la economía ser próspera, puesto que ya lo es, y mucho menos obtener el derecho
a hablar una lengua autorizada desde hace tiempo. La obsesión identitaria que
se expande por Europa como la podredumbre de una fruta y afecta a la extrema
derecha pero también a la izquierda. El nacionalismo de derechas y el de
izquierdas tienen un punto en común: el nacionalismo.
Cuando Cataluña haya roto las cadenas que la atan a la
monarquía española y al Santo Imperio Europeo, ¿qué ocurrirá? Al son de los
tambores y de los pífanos, los gallardos independentistas desfilarán por las
calles de Barcelona como si fueran la Columna Durruti, las jovencitas lanzarán
pétalos de rosa a los militantes que habrá desafiado con arrojo al Estado
policial español, corales infantiles con niños de pelito rizado cantarán a la
libertad recobrada y al euro derrotado, las abuelas desdentadas tejerán
banderas con los colores de la nueva República, y los bisabuelos desempolvarán
la boina que llevaban en el frente en 1936. Será muy bello, emotivo, magnífico.
Y luego, al final de la tarde, todo el mundo volverá a su casa para plantarse
delante de la tele y ver el concurso de turno o el partido del Barça en cuartos
de final de la Copa. Cataluña bien se lo
merece.”
Riss es el director, todavía vivo de Charlie Hebdo.
...
No sabe Riss que no sólo se permite hablar catalán en Cataluña. Si lo supiera, ¡cuánto no cargaría más la suerte...!
Amantes de España y Cataluña
Hispanistas eminentes creen que : "Cataluña y España merecen permanecer en el Estado de Derecho"
Aquí en V.O. pagani
Y aquí los subtítulos exprés:
"Por razones personales o profesionales, España es un país que está cerca de nosotros. Hemos vivido allí o le hemos dedicado muchos años de estudio, y lo amamos. Lo amamos en lo que significa para la cultura universal, lo amamos en su diversidad y sobre todo amamos esta España democrática que supo, más allá de las dolorosas fracturas históricas, construir un marco político estable, próspero y pacífico.
Cuarenta años de elecciones libres son testimonio de la solidez de una cultura democrática que ha podido prosperar duraderamente gracias a la generosa e inteligente contribución de las fuerzas políticas, sindicales, culturales y sociales. Cuarenta años de marco democrático han permitido que una sociedad plural, atravesadas por sensibilidades diferentes y opuestas, cohabite armoniosamente, a pesar de las tensiones inherentes a toda vida colectiva.
Conocemos bien España y sabemos que allí se respeta la libertad de expresión, que el Estado de Derecho es una realidad tanto más fuerte cuanto que la democracia se ha construido con la voluntad de pasar la página de la arbitrariedad franquista y de recuperar las mejores tradiciones democráticas y liberales que la cultura política española ha desarrollado.
En el conflicto que ahora sacude a España, lo que está en juego no es el destino de Cataluña, que goza de una considerable autonomía y que ha participado en la construcción de la España moderna. Lo que está en juego es simplemente la posibilidad de un marco común llamado Constitución y Estado de Derecho.
Las autoridades independentistas de Cataluña han violado la Constitución y el Estatuto de Autonomía, que son la base de su legitimidad institucional y democrática. Volcados solo en su programa pro independencia, han utilizado su poder con fines estrictamente partidistas.
Cataluña y España merecen permanecer en el Estado de Derecho. Corresponde a los ciudadanos españoles decidir las formas de ese Estado y tienen los medios para abrir el debate e iniciar, si fuera necesario, una reforma constitucional.
Sólo podemos desear que, en este contexto, lleguen a una solución política de las diferencias que oponen intereses contrapuestos. Confíamos en que esta discusión deje de lado cualquier instrumentalización de la Historia cuyo único resultado es la exacerbación de las pasiones irracionales.
A todos aquellos que tienen preocupaciones legítimas sobre el deterioro del clima político en España y especialmente en Cataluña, deseamos reiterarles nuestro apoyo a las instituciones españolas y el modelo democrático y advertirles en contra todas las tentaciones identitarias basadas en la exclusión de una parte de los ciudadanos".
Firmantes:
John Elliott (Université d’Oxford, Prix Prince des Asturies de Sciences Sociales 1996) ; Joseph Pérez (Université de Bordeaux, Prix Prince des Asturies de sciences sociales 2015) ; Jean Canavaggio (Professeur émérite à l’université de Paris-Ouest, ancien directeur de la Casa de Velázquez) ; Georges-Henri Soutou (Professeur émérite à Paris IV - Sorbonne, membre de l’Académie des Sciences morales et politiques) ; Pavel Stepanek (Université de Prague) ; Benoît Pellistrandi (Professeur d’histoire, lycée Condorcet, Paris) ; Mercedes Blanco (Professeur à Paris-Sorbonne) ; Marc Vitse (Professeur émérite à l’université de Toulouse-Jean-Jaurès) ; Odette Gorse (Maître de conférences honoraire à l’université de Toulouse-Jean-Jaurès) ; Pierre Civil (Professeur de civilisation et littérature de l’Espagne à la Sorbonne-Nouvelle) ; François Géal (Professeur de littérature comparée, université de Lyon-2) ; Jean-Pierre Étienvre (Professeur émérite à l’université de Paris-Sorbonne, ancien directeur de la Casa de Velázquez) ; Emmanuel Bertrand (Professeur d’espagnol, lycée Condorcet, Paris) ; Michèle Basterra (Professeur d’espagnol) ; Pierre Basterra (Docteur en histoire) ;Matthieu Trouvé (Université de Bordeaux, maître de conférences en histoire) ; Estrella Ruiz Galvez (Professeur émérite de l’université de Caen) ; Virginie Dumanoir (Maître de conférences, université de Rennes-2) ; Béatrice Fonck (Professeur des universités) ; Didier Corderot (Maître de conférences, université de Clermont) ; Jean-Paul Van Der Haegen (Université de Sorbonne-Nouvelle) ; Marie-Claude Dana (Agrégée d’espagnol) ; Dr. Thomas Martin (Chirurgien des Hôpitaux de Paris, fils du Dr. Tomàs Martin Ballano, Capitan Médico del cuerpo de Carabineros, réfugié républicain Espagnol entré en France en 1939) ; Annie Martin (née Clergeau, professeur titulaire de l’éducation nationale) ; Geneviève Jourdan ; Jacqueline Seror (Professeur d’espagnol, lycée Chaptal, Paris) ; Marianne Basterra (Université de Paris-Descartes) ; Odile Delenda.
Aquí en V.O. pagani
Y aquí los subtítulos exprés:
"Por razones personales o profesionales, España es un país que está cerca de nosotros. Hemos vivido allí o le hemos dedicado muchos años de estudio, y lo amamos. Lo amamos en lo que significa para la cultura universal, lo amamos en su diversidad y sobre todo amamos esta España democrática que supo, más allá de las dolorosas fracturas históricas, construir un marco político estable, próspero y pacífico.
Cuarenta años de elecciones libres son testimonio de la solidez de una cultura democrática que ha podido prosperar duraderamente gracias a la generosa e inteligente contribución de las fuerzas políticas, sindicales, culturales y sociales. Cuarenta años de marco democrático han permitido que una sociedad plural, atravesadas por sensibilidades diferentes y opuestas, cohabite armoniosamente, a pesar de las tensiones inherentes a toda vida colectiva.
Conocemos bien España y sabemos que allí se respeta la libertad de expresión, que el Estado de Derecho es una realidad tanto más fuerte cuanto que la democracia se ha construido con la voluntad de pasar la página de la arbitrariedad franquista y de recuperar las mejores tradiciones democráticas y liberales que la cultura política española ha desarrollado.
En el conflicto que ahora sacude a España, lo que está en juego no es el destino de Cataluña, que goza de una considerable autonomía y que ha participado en la construcción de la España moderna. Lo que está en juego es simplemente la posibilidad de un marco común llamado Constitución y Estado de Derecho.
Las autoridades independentistas de Cataluña han violado la Constitución y el Estatuto de Autonomía, que son la base de su legitimidad institucional y democrática. Volcados solo en su programa pro independencia, han utilizado su poder con fines estrictamente partidistas.
Cataluña y España merecen permanecer en el Estado de Derecho. Corresponde a los ciudadanos españoles decidir las formas de ese Estado y tienen los medios para abrir el debate e iniciar, si fuera necesario, una reforma constitucional.
Sólo podemos desear que, en este contexto, lleguen a una solución política de las diferencias que oponen intereses contrapuestos. Confíamos en que esta discusión deje de lado cualquier instrumentalización de la Historia cuyo único resultado es la exacerbación de las pasiones irracionales.
A todos aquellos que tienen preocupaciones legítimas sobre el deterioro del clima político en España y especialmente en Cataluña, deseamos reiterarles nuestro apoyo a las instituciones españolas y el modelo democrático y advertirles en contra todas las tentaciones identitarias basadas en la exclusión de una parte de los ciudadanos".
Firmantes:
John Elliott (Université d’Oxford, Prix Prince des Asturies de Sciences Sociales 1996) ; Joseph Pérez (Université de Bordeaux, Prix Prince des Asturies de sciences sociales 2015) ; Jean Canavaggio (Professeur émérite à l’université de Paris-Ouest, ancien directeur de la Casa de Velázquez) ; Georges-Henri Soutou (Professeur émérite à Paris IV - Sorbonne, membre de l’Académie des Sciences morales et politiques) ; Pavel Stepanek (Université de Prague) ; Benoît Pellistrandi (Professeur d’histoire, lycée Condorcet, Paris) ; Mercedes Blanco (Professeur à Paris-Sorbonne) ; Marc Vitse (Professeur émérite à l’université de Toulouse-Jean-Jaurès) ; Odette Gorse (Maître de conférences honoraire à l’université de Toulouse-Jean-Jaurès) ; Pierre Civil (Professeur de civilisation et littérature de l’Espagne à la Sorbonne-Nouvelle) ; François Géal (Professeur de littérature comparée, université de Lyon-2) ; Jean-Pierre Étienvre (Professeur émérite à l’université de Paris-Sorbonne, ancien directeur de la Casa de Velázquez) ; Emmanuel Bertrand (Professeur d’espagnol, lycée Condorcet, Paris) ; Michèle Basterra (Professeur d’espagnol) ; Pierre Basterra (Docteur en histoire) ;Matthieu Trouvé (Université de Bordeaux, maître de conférences en histoire) ; Estrella Ruiz Galvez (Professeur émérite de l’université de Caen) ; Virginie Dumanoir (Maître de conférences, université de Rennes-2) ; Béatrice Fonck (Professeur des universités) ; Didier Corderot (Maître de conférences, université de Clermont) ; Jean-Paul Van Der Haegen (Université de Sorbonne-Nouvelle) ; Marie-Claude Dana (Agrégée d’espagnol) ; Dr. Thomas Martin (Chirurgien des Hôpitaux de Paris, fils du Dr. Tomàs Martin Ballano, Capitan Médico del cuerpo de Carabineros, réfugié républicain Espagnol entré en France en 1939) ; Annie Martin (née Clergeau, professeur titulaire de l’éducation nationale) ; Geneviève Jourdan ; Jacqueline Seror (Professeur d’espagnol, lycée Chaptal, Paris) ; Marianne Basterra (Université de Paris-Descartes) ; Odile Delenda.
Interlocutor
Donal Tusk horas antes de la intervención de Puigdemont, dándole estatus de interlocutor.
Es lo que hay.
Aquí en VO.
Aquí en tradu exprés:
“Apelo a usted [A Puigdemont] no sólo como presidente del Consejo Europeo, sino también como un firme creyente en el lema de la UE: ” Unidos en la diversidad “, y como miembro de una minoría étnica y regionalista, como un hombre que sabe lo que se siente al ser golpeado por un bastón policial.
- Y como ex primer ministro de un gran país europeo. En resumen, como alguien que entiende y siente los argumentos y las emociones de todos los lados.
Hace unos días, le pedí al Primer Ministro [Mariano] Rajoy que buscara una solución al problema sin el uso de la fuerza. Para buscar el diálogo. Porque la fuerza de los argumentos es siempre mejor que el argumento de la fuerza.
“Hoy le pido [a Puidgemont] que respete -en sus intenciones- el orden constitucional y no anuncie una decisión que haga imposible ese diálogo.
La diversidad no debe ni tiene por qué conducir al conflicto, cuyas consecuencias obviamente serían malas: para los catalanes, para España y para toda Europa. Busquemos siempre lo que nos une y no lo que nos divide. Esto es lo que decidirá el futuro de nuestro continente.
La UE ha adoptado una línea dura en el referéndum, calificándolo de ilegal, y defendiendo el derecho del gobierno español a defender el imperio de la ley.
España es un estado miembro importante para el bloque, pero Bruselas es también alérgica a cualquier cosa que apunte a una fractura del orden vigente. Sus figuras más importantes han insistido reiteradamente en que, aunque el referéndum de Cataluña hubiese sido legal, Cataluña no sería miembro de la UE como entidad independiente.
Sin embargo, después de las escenas de brutalidad policial durante la votación por la independencia el 1 de octubre, Bruselas moderó su lenguaje, mientras fue criticada por defender a un gobierno que parece haber manejado mal una situación potencialmente peligrosa.
El martes, un portavoz de la Comisión Europea quedó nuevamente en riesgo de ser acusado de que Bruselas no mostrase su liderazgo, pidiendo un diálogo en lugar de intervenir.
“Hemos hecho un llamamiento a todos los actores para salir de este enfrentamiento lo más rápido posible y para iniciar el diálogo”, dijo el portavoz.
La violencia, como dijimos, nunca puede ser una herramienta política”.
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