lunes, 21 de noviembre de 2016

Botón de autodestrucción

Zuckerberg hace propósito de enmienda. Quiere mitigar la mentira, que es de lo que vive.

Una de sus siete medidas da risa: se fía de los usuarios para determinar la veracidad de una información.

"Esto se traduce en un mejor sistema técnico para detectar lo que nuestros usuarios marcarán como falso, antes de que lo ellos mismo lo hagan".


El problema no es este repentino buenismo de Facebook tan genérico como inaplicable. El problema es que Facebook es en sí una gran mentira. Y el botón de autodestrucción es el único que no creará.


La propalación de noticias falsas es un negocio al que cabe poner puertas: no hay ministerio de la verdad y donde lo hay apaga y vámonos.
La única solución es la autorregulación; que la verdad resulte igual o más atractiva que la mentira.
A ellos debería dedicar sus esfuerzos los políticos serios y la prensa seria. Y la universidad tiene un gran papel que jugar, si decide salir de su autismo funcional y autorreferencial.



FB habla ya de entrar en los contenidos.
Google, otro que tal baila, está ya en los contenidos.
Y Amazon... con Kindle van a intentar copar el mercado.


"Pronto las grandes empresas de internet dominarán el mundo, si es que no lo hacen ya": ¿verdadero  o falso? I like or I do not like?


En ésas estamos.







Penduleros

Redondo escaneando el pacto PNV-PSE: su teoría del péndulo patriótico funciona hasta que se sale de madre.
Aquí.

Pero olvida que hasta el de Foucault puede salirse de madre en cuanto le impacte el asteroide catalán.
Es nacionalismo moderado vasco ni es moderado ni es patriótico ni, en el fondo, es vasco. No existe.

Penduleros

Redondo escaneando el pacto PNV-PSE: su teoría del péndulo patriótico funciona hasta que se sale de madre.
Aquí.

Pero olvida que hasta el de Foucault puede salirse de madre en cuanto le impacte el asteroide catalán.
Es nacionalismo moderado vasco ni es moderado ni es patriótico ni, en el fondo es vasco. No existe.

El lector de sus propias entrañas

El predictor tan fiable y sus intuiciones de que Trump será objeto de un impeachment.
Aquí.
Lástima equipare sus aciertos logrados con su sistema de preguntas razonable, con sus intuiciones (gut; entrañas).


domingo, 20 de noviembre de 2016

El hijón

Fillon es muy católico, quiere uniformes en las escuelas y legitimar a Assad para complacer a Putin. Y cargarse cien mil puestos de funcionarios.
Muy ecuménico todo.
La sobrepuja con Le Pen puede ser de antología, a ver quién es más amigo de Trump y de Putin y a ver quién hace que Francia se engalle más ante la decadencia de Occidente.


Sólo falta que Merkel no gane para que la UE de Roma  no cumpla no los 70 sino los 65.


Balançoire

Fillon va a barrer en las primarias, dejando a Sarkozy para el arrastre y a Juppé pendiente de un hilo en la segunda vuelta.
Los sondeos se han vuelto a columpiar una vez más.
Fillon es el hombre qualunque a pesar de haber sido primer ministro.
Lo tiene todo de cara, y será a quien le toque derribar a la cipotuda Marine Le Pen.

La nuit sera longue

Si se confirma que muchos votantes de izquierda han acudido a votar, Sarkozy que te vi.
Ici.

Y en ese caso, Fillon puede dar el campanazo.

Despeñaperros pa' riba

Gross tiene mucho talento como negrero de la  Christie.
Aquí.
Pero yerra de arriba abajo: la militancia es la que decidirá, y de Despeñaperros arriba "Susi la fisna" lo tiene crudo.

Y el espacio a su derecha lo ocupa C's, eso lo saben los de dentro: por allí coto vedado.

La lucha es en la izquierda, a ver quién se radicaliza más.

Diacríticamente hablando

El elemento diacrítico entre el neopopulismo (Trump, Farage, Le Pen, Orbán à droite y... Tsipras, Iglesias, Grillo et alii  à gauche y los regionales Mas, Puigdemont, Urkullu etc ) y el populismo de toda la vida (Bush, Berlusconi, Sarkozy,  pero Blair y Shröder, pero Aznar, Zapatero y Felipe) estriba en que el nuevo populismo es más nacionalista-regionalista y el otro más internacionalista.

Sí (que os veo venir con los zuecos gordos), Tsipras e Iglesias son nacionalistas: por eso quieren cargarse el proyecto europeo.

En lo demás, no hay una gran diferencia: unos se han cargado el sistema democrático desde dentro en el altar de la desregulación, los otros lo harán desde fuera re-regulando.




Bonsoir les choses d'ici-bas?

Parece que las primarias en la derecha y el centro franceses están siendo un éxito.
Ici.
Del resultado depende el futuro de Europa.
El candidato ganador en la segunda vuelta el domingo que viene será el único baluarte frente a Juana  Le Pen de Arco.
Si ganase Le Pen, habría Frenchit.
 Y de salir Francia de la UE.... bonsoir les choses d' ici-bas*. (Adiós muy buenas a todo lo que merece la pena).


* Larbaud.

Juana de Arco era un hombre

Ramírez aventurando la tesis de la política cipotuda.
Aquí.

Bien visto incluir a Le Pen en la cofradía del Santo Cipote.

Lástima que olvide en la bizarra internacional a otras y otros figuras.

Vendrán ell@s y nos sacarán los ojos.



viernes, 18 de noviembre de 2016

Suárez y el momento tonto

Se emite en la Sexta esta noche la entrevista entera de Prego a Suárez en que este le dice que había presiones internacionales para un referéndum sobre Monarquía o República (instigadas, comenta él, por Felipe González) y que Suárez encargó una encuesta en la que perdía (la Monarquía); y en ese momento de rondó cuela a la Monarquía en el paquete de la ley de la reforma que somete a consulta, y que gana claramente.

En el momento 0'21'' de la entrevista dice Suárez: "Me coges en un momento tonto..."

Y luego va y lo casca (tapando ingenuamente el micro).

Aquí.

El momento tonto de Suárez tiene su miga: si eso lo dice a micrófono medio tapado en 1995, ¡qué de cosas no habrán circulado desde entonces sobre los entresijos de la transición...!


¿Es relevante esta revelación?
¿Es rebelante?

Sin duda: pues alimenta la especie populosa de que la transición fue un apaño contra el sentir del pueblo y, por ende, que ahora sería el momento de abrir también esas fosas, como las de la Guerra Civil, y volver a empezar con la pregunta clave: ¿quiere el pueblo soberano que la jefatura del Estado se herede?

No le conviene tardar al Letizio en someterse a referéndum (indirecto) vía una reforma exprés de la constitución (L.M. Anson lo lleva diciendo desde hace años), si no quiere que la reforma se la hagan otros; o que el no hacerlo acabe llevando a Podemos en volandas a la Moncloa con ese punto previo en su programa, y a los indepes a la secesión.

Tic tac, majestad... Hable con ella.



El empate y los 9 puntos fantasmas

Cristina Rubio de EM comenta la encuesta del CEO y el supuesto empate técnico entre el Sí y el No a la independencia.
Aquí.

Dice que Junts pel Sí bajaría 9 puntos pero....¡repetiría escaños! (dice "entre 60 y 62";  son 62 son los que tienen ahora!!!)


De la CUP dice que perdería entre 4 y 6 escaños.


"Junts pel Sí cae 9 puntos en intención de voto respecto a 2015 y lograría entre 60 y 62 diputados, mientras que la CUP se quedaría con 6 u 8 escaños frente a los 10 actuales."

No hay quien entienda a Cristina.

Uno piensa que es imposible que bajando 9% pueda repetir escaños una formación. Raro raro, raro.

Por cierto, del PSC ni habla (y resulta que apenas perdería escaños, y solo 1% de votos).

En fin, hay que acudir la fuente, para ver qué pasa con esos 9 puntos perdidos que no se reflejan en una pérdida enorme de escaños.

Aquí la fuente oficial.


Pues resulta que nada de una pérdida de 9%  apenas un 2,2 %. para JxSí.


JxSí :

Si fueran hoy las elecciones:   37,4%     60-62
Las elecciones 2015:              39,59%   62

Vide p.111 anexo 2 del documento oficial.

El sumo pontificador en su iglesia

...es decir, la tele: en TVE desde las 9h 40: Pablo Iglesias:

"No hay populismo: hay momentos populistas:Trump y Sanders. Pero no son lo mismo".

"Populismo es Esperanza Aguirre; o Arias Cañete encima de un tractor".

"Cuñadismo de extremo centro es C's: es no ir a los textos, a las fuentes; es el cuñado que te soluciona el mundo a base de citas de la wikipedia, de Kennedy, Luther King o Suárez, qué más da, mientras se toma copas en Navidad".

"Conmigo al frente habrá transversalidad".

"Hacer política es parecerte a tu país".

"Podemos tiene que parecerse un poco menos a las élites que han mandado y mandan en España".

 Enric Juliana: "¿Están renunciado ustedes a recoger a los socialistas críticos?"
Iglesias: "No tenemos la tentación del ave rapaz. Sería un error. Los movimientos electorales se medirán ahora en decenas o cientos de miles de votos, ya no en millones. Podemos puede aproximarse a los 6 millones. Ahora todo va a ir muy despacio. Cuanto más jóvenes se vayan incorporando al electorado, iremos consolidando nuestras posiciones, pero el PSOE no va a desaparecer, tiene un suelo de 4 o de 4,2 millones de votos."


"A Merkel le diría que el pacto de estabilidad lo han incumplido Francia y Alemania sistemáticamente; y que sus medidas han ahondado nuestra crisis. Nosotros queremos una reforma fiscal: que paguen los ricos y que persigamos el fraude; y necesitamos cierto alivio para que nos pueda ir tan bien como a ustedes, alemanes. Cuando Merkel no esté contenta con quien gobierne en España, será que gobierna en España alguien que defiende los intereses de la gente."

9h 57.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Dos días que cambiaron el mundo

En dos días electorales ha ocurrido lo impensable: la salida del RU de la UE y la llegada de un clown a la Casa Blanca.
Aquí lo analiza Kamen.
Aparte de ponderar que ha triunfado la no inteligencia, apunta dos asuntos pertinentes: En Estado Unidos, no es que haya ganado Trump sino que ha perdido Clinton, y, sobre todo, oh sorpresa. Obama.

En el Reino Unido no lo dice, pero es obvio: perdieron Cameron y Corbyn, los europeístas, más que ganaron los palurdos xenófobos.

Ahora los antisistema de todo pelaje saben que sí-se-puede.
Basta con conectar con el pueblo y denigrar al establishment.

Hitler, que era visto como un payaso,  no ganó por méritos propios, tampoco.





Donald Truth

El edito de Riss post trumpazo.

Aquí en tradu exprés.

Americanos über alles

Durante semanas, los medios de comunicación de todo el mundo nos han advertido de que Donald Trump era racista, misógino, homófobo, islamófobo, intelectualófobo, latinófobo y muchos otros horrores más. Este catálogo de taras debería de haber bastado para disuadir a los votantes de darle su voto. Sólo que sucedió justo lo contrario. Donald Trump es el nuevo presidente de los Estados Unidos. La elección de este energúmeno es un capítulo más que añadir al debate sobre la identidad que obsesiona en los últimos años al mundo occidental. La izquierda americana progresista ha caído en su propia trampa. Su lucha desde hace décadas por una mayor justicia se ha centrado en categorías consideradas minoritarias. Minoría negra,  minoría hispana, las minorías sexuales, etc. La obsesión identitaria que recorre todas las derechas del mundo también anida en la izquierda. Sólo cambia la delimitación de la identidad. En la derecha, la identidad será la del varón blanco padre de familia. En la izquierda, la identidad es el inmigrante, la mujer, el  homosexual o el negro. Toda concepción política se basa en diferentes opciones de identidad. Votar por Trump o votar por Clinton equivalía, sin embargo, a elegir una identidad frente a otra.
Pero Trump ha ido más allá que todo esto. Contrariamente a la creencia general, Trump no se ha limitado a poner en valor una sola identidad, la del macho dominante blanco. Al insultar a las mujeres, a los negros, a los latinos y a los homosexuales, ha obligado a estas categorías a jerarquizar sus identidades de modo diferente. ¿Eres un negro tonto del culo? Sin duda, pero eres un estadounidense antes que nada. ¿Eres una pelandusca? Es cierto, pero una estadounidense ante todo. ¿Eres un latino atontado? Claro, pero un estadounidense, ante todo. ¿Eres un mariquita? En efecto, pero un estadounidense antes que cualquier otra cosa.
Excepto que reintroduzca la segregación racial, o  apruebe una legislación como la de Nuremberg  que arianizaría los Estados Unidos, las leyes que Trump promoverá serán leyes para todos los estadounidenses. Como el hombre de derechas de lo más clásico que es, Trump coloca a la nación por encima de todo. Las particularidades individuales deben ceder el paso a la identidad compartida por todos, la identidad norteamericana, la única por la que merece la pena luchar para él.
De tanto luchar por las minorías, la izquierda estadounidense ha perdido de vista lo que definía  a la mayoría. Ahora bien, para ganar unas elecciones se requiere de una mayoría, no de una minoría. La democracia a la carta, hecha a la medida de cada particularismo cultural, racial o sexual, acaba de saltar por los aires en pleno vuelo. En los EE.UU., así como en Europa, las izquierdas tendrán que reaprender a pensar para todos los ciudadanos y determinar lo que los une, aunque individualmente éstos no tengan mucho que ver entre sí. Una mayoría siempre es más difícil de definir que una minoría pues, para construirla, hay que reunir a personas muy diferentes. Hacer tal cosa no es problema con las minorías, ya que, por definición, en éstas hay un menor número de personas.

Trump no es un intelectualoide, pero tampoco es un idiota.


Blanco, negro, amarillo, cetrino, hetero, homo, trans, mujer, hombre, joven o viejo, los criterios para la definición de un individuo son tan numerosos que es imposible resumirlos en uno solo. Éste es el límite de la política para las minorías. Cuanto más se entra en el detalle de lo que define a un individuo, más características descubrimos que un solo individuo posee. ¿Hasta dónde puede la política tener en cuenta la singularidad de cada persona? Casi tendría que fabricarse un sistema político diferente para cada categoría. Una democracia para los blancos, una para los negros; otra democracia para los latinos, una democracia para las mujeres, etc. Pero llegaríamos así a una fragmentación de la sociedad que es, precisamente, lo que amenaza a Estados Unidos y a las democracias occidentales. Un poquito a la imagen de esos barrios para ricos que proliferan en Estados Unidos, parapetados detrás de vallas y monitoreados por cámaras para protegerse de aquellos que no tienen la misma identidad, es decir, de los pobres.
Trump probablemente no tiene todas estas sutilezas en mente. No es un intelectualoide, pero tampoco es un idiota. Es un reaccionario, pero no es todavía un fascista. Trump ha logrado el tour de force  de que gane al mismo tiempo una mayoría y una minoría.
La mayoría de los blancos y la minoría de los multimillonarios.

Riss, director de Charlie Hebdo.


Ici en V.O. moyennant finance.

Análisis redondo

Redondo escaneando el paralelismo Trump/Iglesias/Sanders et alii...



El Pueblo vs. El Sistema.


Ok, pero tampoco es Sanders: Iglesias ya es Donald Truth.

Pescadito para el réprobo

Al final  Rajoy manda al ex ministro reprobado (y  réprovo) a Peticiones (comisión que no requiere consensuar).
Este pescadito que se le da a Fernández por servicios prestados no sólo es humillante para el sistema (otro escupitajo más en el ojo de Montesquieu) sino que denota la inmensa debilidad del PP: a la primera, Rajoy convocará elecciones.


Aquí.


Guglio el proxeneta

Google se reposiciona ya y deberá seguir haciéndolo en la era de la posverdad* (el diccionario Oxford lo considera el palabro del año) en temas morales, según Espada: asumiría en cierto modo el buscador que el continente y el contenido y la pasarela son un todo y que existe cierta responsabilidad, siquiera sea objetiva, en vivir de la mentira y su publicidad.
Aquí.

Ciertamente, Google se mueve; pero no por cuestiones morales (pecunia non olet), sino por lo de siempre: la misma guita.

Igual deberá San Guglio redireccionar el negocio, sí; pero nunca por razones morales sino de biempensancia y de maistreamism: pronto el algoritmo arrojará resultados diferentes en la búsqueda según la zona del mundo donde se realice ésta (si es que no ocurre ya hoy).

Google puede permitirse dejar de ganar un poco en publicidad (zurciéndose el hímen) si eso le reporta más en otros celestineos.

Cuando Google ofrezca de verdad "gratis total" su servicio será cuando, en en fondo, habrá que ponerse a temblar, pues estará cobrándose su cuota en los propios contenidos.

Es lo que ocurre cuando de mirón se pasa a macarra.



*
Post-truth (posverdad): "Relativo o referido a circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones y las creencias personales."


Pero ¿eso no era la mera "creencia" según Ortega, es decir las "ideas que somos"?
Aquí.



Un voto un votante

Clinton sigue ganando a Trump en votos populares.
Aquí.
Algo podrido hay en el sistema usamericano.

El sábado en Francia primarias en la derecha.

El voto del señor de Estrasburgo vale lo mismo que el de la señora de Perpiñán.

Lafayette, ¿qué les llevaste?

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Gestora zurzidora

¿O borradora?
Empiezan las purgas, los que cortaron cabezas ven ahora cortadas las suyas.
Aquí.
Tan viejo como el ir a pie.

El tamborín mudo

Dylan no irá a recoger el premio Nobel.
No por compromisos previos, como pretende puerilmente.
Sino porque no tiene discurso.
En todos los sentidos del término.

Les está bien merecido a los académicos suecos con zuecos.

Gato blanco y negro y viejo

Felipe dice que sánchez no puede hablar más de media hora sobre España. Seguramente.


El problema es que España puede hablar más de media hora sobre Felipe; y no precisamente ni siempre bien.

El acoso derribo y lanzada al supuesto moro muerto por parte González sólo puede responder  a sondeos internos que coloca a Sánchez en la secretaría más pronto que tarde. Por eso el congreso será muy tarde.

Cosas de la democracia orgánica, perdón: interna



Dos franceses

El arte de la post-necro.
Aquí.

El arte, según la République.
Ici.

Deux citoyens.




En el nombre del padre

Le Pen inaugura logo (rosa azul), sede (La Escala, ni más ni menos) y eslogan: "En el nombre del pueblo".

Todo a punto para ser la primera en la primera vuelta, y a la espera de dar el trumpazo en la segunda.

Hará bueno a papuchi Jean-Marie.

Ici.

Loh oho

Ahora el PSOE quiere impedir, desdiciéndose de su blancura, que al réprobo Fernández presida la Comisión de Exteriores.
Bien está, porque Fernández ha hecho méritos más que suficientes para ser apartado de la vida pública.
Lo preocupante es que C's iba también a votar en blanco...

A veces comer trigo tiene que ver los loh cohone.


Si C's sigue así vendrá un trump y tendrá sus ojos.
Y los nuestros, de paso.





Moneda de mono y los alter creacionistas

En francés, "pagar con moneda de mono" significa apoquinar con moneda falsa y encima burlarse del estafado.
Ici.

Colau tendrá su moneda de mentirijilla, adelantándose así al Donkey-Cat Bank  y a la moneda que está pergeñando bajo mandato del economista Junqueras.
Aquí.

El problema no es usar fichas canjeables, sino ver cómo tributa esta falsa divisa y la que les caerá a sus usuarios.

Esto si sigue así desemboca en la autarquía por el carril directo a la Edad Media. Menudo Monkey Business, lástima que no lo lleven al cine los Marx.

Los retroprogresistas consiguen  siempre lo más difícil y circense: avanzar retrocediendo.

Devendrán en creacionistas, pero en una variante alter: no es el hombre el que desciende del Dios, qué ordinariez: es el mono es el que desciende del hombre. Y de la hombra.

martes, 15 de noviembre de 2016

Plutôt rien

Decía Vauvenargues, duque de Clapiers: "es más fácil y con frecuencia más útil decir cosas nuevas que conciliar las que ya han sido dichas...".

En dos semanas y pico cerraré este desaliñado cuaderno de campo, que habrá estado abierto durante un año con el pretexto de la campaña electoral del 20-D. O al menos dejaré de publicar a diario en él. Otras rutinas piden paso.

No habré aclarado nada ni logrado nada útil conciliando las cosas ya dichas; y con la nuevas, más fáciles, según Vauvenargues, ojalá haya logrado al menos entretener a algunos curiosos.

Cocteau, el gran recurso para todas la ocasiones (parece que su cometido en la vida fue parir frases ingeniosas muy superiores a su obra), dijo, plagiando a Leibnitz, ante una decoración muy rebuscada en una casa que le mostraban: pourquoi pas plutôt rien?

Pues eso.

(Hace casi un año el mundo era más joven y pleno de sentido, con rosas en el monte y con buone domeniche.)





La caduta

La caída, la quiebra de la democracia y sus razones: según  Raffaele Simone.
Básicamente su origen utópico y antinaturalista.


Aquí.

Se podrá no estar de acuerdo, pero para ello se requerirá de una respuesta más compleja que la suya.

El retorno de los brujos

El mejor análisis en español leído hasta ahora sobre los porqués de la victoria de Trump.
Aquí.

Toca todos los temas de fondo y los toca no solo de oído.

La Wikipedia merece capítulo aparte. Su filosofía del conocimiento hace agua por varios costados. Era inevitable que así fuera, y basta con poner la patita en las interioridades para ver que muchos artículos están comisariados por sectarios.

Si la incultura y el contraconocimiento predominan en la calle y la democracia era sólo aquello de hacer normal "arriba" lo que era normal "abajo", ya tenemos la explicación de por qué los populismos van a ir a más y por qué Wikipedia es cada vez más Wikiality.

Y es que el pueblo no es un lugar vacío, como algún retrovanguardista deleuziano pretende; en cambo lo es, o debería serlo, el poder: un lugar donde se turnen las mayorías legítimas en un marco sólido de "check and balances", conroles y contrapesos.


El pueblo, en democracia, como clase social no existe. Ni debe.

Pero como realidad social sí existe. Vaya que sí. Y no vota con la razón sino con la emoción.


Entre los cuatro mil nuevos cargos que va a nombrar Trump, ¿cuántos proceden de los arrabales del pensamiento más anticientífico y teísta, por ejemplo? ¿Cuántos son mera emoción irracional semoviente?

Es el retorno de los brujos, de los que el pueblo siempre espera, diacrónicamente, que salga una verdad de su boca. El problema es que suele salir es una trúcines.





El arúspice mariano

Alguien tan atildado como Pablo Casado en TVE, a las 9h 52:  "Se compara a Trump... con Reagan, que para mí es el mejor presidente norteamericano en el último medio siglo (...) Yo no soy tan pesimista sobre Trump".


lunes, 14 de noviembre de 2016

The monkeys and the half-pence

¿Trump hará un gabinete a su imagen y semejanza?

De momento coloca a su derecha a Bannon, antisemita y sexista, un agitado(r) de la extremísima.

¿Pondrá de vice a Pence el creacionista?

Veamos preventivamente qué opina Dawkins aquí (minuto 2) sobre el monosabio Pence y sus teorías antediluvianas.


Los colaboracionistas del terror

El edito de Charlie, cuando se cumple un año de lo del Bataclan.
Nada que añadir, comme d'habitude.


Aquí en tradu exprés.

Especie en vías de extinción

Un año después, ¿qué queda de lo del Bataclan? Después de la matanza del 13 de noviembre de 2015, muchas voces proclamaron que nada ni nadie iba a cambiarles su estilo de vida. Un año más tarde, esta frase se ha vuelto menos frecuente porque, en realidad, nuestro estilo de vida ha cambiado; vaya que si lo ha hecho. Hemos aprendido a mirar a nuestro alrededor en la calle, a informar de paquetes sospechosos, a memorizar las caras de tipos poco de fiar y, durante los conciertos, a identificar dónde se encuentran las salidas de emergencia. Por si las moscas.
El Bataclan volverá a abrir. Como Charlie Hebdo pocas semanas después del 7 de enero: había que seguir a toda costa para que los fascistas que nos querían con la cabeza gacha no se salieran con la suya.
Pero estos atentados han causado otros daños, aparte de los causados en una sala de espectáculos o en la de redacción de una revista. Hay un lugar devastado por el terrorismo y respecto en el que no piensa inmediatamente el público en general: el pequeño mundo de los intelectuales. Las víctimas de esta guerra de ideas no fueron ni enterrados ni se vieron amputados, pero sí insultados, desacreditados, vilipendiados. Desde hace casi dos años, los debates sobre el terrorismo islamista concitan una violencia y un odio cada vez más palpables.
Ya el día 23 de enero de 2015, en el plató de Canal +, Edwy Plenel declaraba: "No creo que, en el debate público, se pueda tomar todo a broma. A los dibujantes, los defiendo, los apoyo, pero el odio no puede tener como excusa el humor y la burla es condenable cuando ataca a las personas y las identidades". Fue el pitido inicial de una campaña para desacreditar a las víctimas de Charlie Hebdo y hacerlas responsables de su suerte por haber publicado las dichosas caricaturas. A continuación, nos tocó sufrir los desvaríos de Emmanuel Todd, quien difamaba a los manifestantes el 11 de enero, a los que califica de zombis reaccionarios y catolicuchos de raza blanca. Pero después de lo del Bataclan, otras explicaciones fueron improvisadas con el fin de hacer ilegibles las verdaderas causas de los atentados. Los terroristas se convertían así en pobrecitos desnortados en una sociedad capitalista de hombres blancos dominantes y neocolonialistas. Luego le llegó el turno a la explicación psiquiátrica según la cual a los asesinos no les funcionaba bien la cabeza. Cada seis meses aparecía una nueva teoría tan enrevesada como la anterior para mantener vivas las operaciones estratégicas de diversión, como la del radicalismo que habría revestido los ropajes del Islam para expresar una violencia primigenia y legítima presente en cada generación. Cualquier persona puede imaginar la explicación que más le plazca: no será ni más descabellada ni menos deshonesta que todo lo que han escritos estos estafadores desde hace dos años. Pues uno tiene derecho a escribir lo que quiera sobre los atentados, e incluso derecho a equivocarse. Pero cuando, después de dos años, se sigue escuchando este chamuyado de echadoras de cartas, se tiende a ser menos indulgente. La verdad que nadie quiere reconocer es que, un año después de lo del Bataclan, a los que continúan buscando explicaciones (que, en realidad, son meras excusas) no les desagrada ver que se ha logrado el objetivo de los ataques: desestabilizar a la sociedad francesa. Debajo de las lágrimas de cocodrilo y las condenas para la galería, los asesinos suscitan admiración en estos intelectuales-colaboracionistas para quienes aquéllos tuvieron el coraje de matar a dibujantes y a periodistas a los que éstos despreciaban, de asesinar a policías instrumentos de la represión policial... "que se lo merecían", de masacrar durante un concierto  a un público-consumista-aborregado, de aplastar a esos espectadores demasiado chovinistas que no deberían haber ido a ver los fuegos artificiales el día de la fiesta nacional o de degollar a un viejo sacerdote proveedor de valores demasiado cristianos. Al igual que en relación con Charlie Hebdo, acusado de ser el artífice de su propia desgracia, estos ideólogos creen que las víctimas de todos estos ataques se merecían un poquito lo que les sucedió.

Francia es un país con tradición de colaboracionismo.

Contrariamente a la creencia popular, Francia no es un país de tradición cristiana. Francia es una nación de tradición colaboracionista. Los colaboracionistas más infames se encuentran siempre en las filas de los intelectuales. Estos son los peores, porque están más preparados que nadie para entender los resortes ocultos de la arbitrariedad; y, por el contrario, obran  por hacerlos más oscuros y aún más difíciles de combatir. Los dos años transcurridos nos han hecho redescubrir el nauseabundo hedor de la Francia de entre 1940 y 1944. El olor de la cobardía, del oportunismo, del chaqueteo y de la colaboración con el terror.
La descomposición ideológica de la izquierda no ha sido causada exclusivamente por los políticos, como está tan de moda proclamar cuando se acerca un año de elecciones. Una parte de la izquierda intelectual ha jugado un papel quizás aún más destacado a la hora de asaltar la laicidad y,  simultáneamente, amordazar toda crítica contra las religiones y el Islam.
Dejemos lo más divertido para el final y escuchemos a Michel Serres: "Miremos los números y las estadísticas de frente: el terrorismo es la última causa de muerte en el mundo. Los homicidios están disminuyendo. El tabaco, los accidentes de tráfico o incluso los delitos relacionados con la libertad de portar armas matan a más gente que el terrorismo. Los ciudadanos contemporáneos tienen una probabilidad entre diez millones de morir por culpa del terrorismo, ¡cuando tienen una entre 700 000 de ser aplastados por un asteroide...!".

A este ritmo, estadísticamente, el intelectual francés  de izquierdas tiene mil millones más de probabilidades de desaparecer de la faz de la tierra que las nutrias o los escarabajos peloteros.


Riss in Charlie Hebdo

Ici en VO payante.

La guerre est finie

Putin es adulado por la Rusia profunda, y Trump dice cosas tan elementales como éstas: "Retirarnos de Europa nos ahorraría cientos de millones que más valdría  emplear en otras cosas.

La guerra fría ha acabado por fin... pero la ha ganado los otros.


Thibaudet & the Fuck Off Day

"Sólo cuando las cosas ocurren vemos cuán previsibles eran..."
Albert Thibaudet.


El mismo electorado que hizo el Brexit hizo a Trump, y hará a muchos más...

El cabreado sabe ya que puede permitirse un fuck off day; y no se privará de ello.





El fiscal del rey

Ante el nombramiento de Maza como Fiscal General del Estado, esta tribuna de Gómez de Liaño.
Aquí.

La sentencia del tiempo, como siempre, dirá.

Ante la puerta dorada

Trump, ante su puerta dorada de la Torre homónima, habla de expulsar a 3 millones de ilegales con antecedentes.
Obama en los primeros 6 años de sus mandatos expulsó a 2,8 millones, la mitad de los cuales sin antecedentes.

Trump habla de que Europa deberá pagar su propia seguridad militar. Los países europeos tendrán que dedicar más fondos a este capítulo de defensa, y ponderar si ese dinero ha de venir del Estado del bienestar u otras partidas; o bien replantearse la seguridad común.

España gasta el 1,5% del PIB en defensa, un porcentaje parecido al de Luxemburgo.

SirJohn y el laberinto español

Sir John, un extranjero que mira a España desde hace siglos.
Aquí.
Y esta respuesta, clarividente.

Llama la atención que, al contrario que en Reino Unido y muchos otros países europeos, en España no haya surgido ningún partido xenófobo o de ultraderecha.
Eso me ha impresionado mucho. En parte creo que es un resultado del tipo de inmigración. La inmigración de América Latina se asimila fácilmente, la de Rumanía también.

domingo, 13 de noviembre de 2016

La libérrima libertad de expresión

Savater considera que: "Lo único que verdaderamente sonó inquietante en el discurso electoralista de Trump fue la amenaza de no respetar el resultado de las elecciones si no le gustaba".

Aquí.

A mí me resultan muchas más las cosas inquietantes, pero entiendo el mensaje savaterista: la democracia ha de poder soportar (casi) todo.

En tiempos se planteaba la pregunta de si la democracia debía poder prohibir a quien desea acabar con ella.

Pero es que si lo hiciera, se comportaría como una no democracia.

El imperio de la ley se aplica a las acciones y no a las intenciones.

La declaración de Trump: "Si me parara en medio de la Quinta Avenida y disparase contra alguien, eso no me haría perder votos" no es un delito. Decirle de verdad a una persona que dispare contra alguien en la Quinta Avenida lo es.

Dispare o no dispare el receptor del mensaje.





El poble unit

El supuesto pueblo catalán en marcha.
Aquí.
Después de lo de Trump podrían haber aplazado, por prudencia, un poco el rally.
Pero no, el proceso no se detiene ante nadie ni nada. Los Comunes se añaden ahora alegremente a la danza de muerte bajo la super luna del siglo.
Todo es tan fantasmagórico y chusco como un auto sacramental... con libreto de la Trinca.

It can happen everywhere

After the Trump, sólo falta que Sarkozy clintonice a Juppé y nos llevemos un nuevo disgusto en unos día, no sólo los que vivimos cerca del Hexágono, sino los europeos en general.

A fecha de hoy no se sabe si acudirán a las primarias de la Droite 1, 3 ó 5 millones de franceses: el planchazo de las encuestas puede volver a ser antológico.


Si bien es cierto que sería peor que un sociliasta pasara a la segunda vuelta frente a Le Pen: ganaría Le Pen.

Pitanza de Dragó

Dragó.
En alemán se llama pitanza para o del dragón (Drachenfutter) a la compensación que se le da a la pareja por un mal comportamiento: una cena o la promesa de una escapada...

Aquí Dragó ponderando las bondades de Trump y los trumpistas, pura pitanza del dragón.
Qué habrá hecho esta vez.




No por amar a Trump más sino por amar a Clinton menos

No en mi nombre, dice esta  mujer, musulmán, madre soltera e inmigrante que votó por Trump.
Aquí lo dice en español.

Y en inglés dice muchas más cosas.


El grito quejumbroso y largo de los mineros, que diría Postigo.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El runrún del trump-trump

Cosas oídas y leídas:

El 17% de la inversión industrial se había perdido en los últimos años con los consiguientes pérdidas de puestos de trabajo.

Los groupies de Sanders echan cuentas, en 2015 los pobres recibían menos ayudas que cuatro años atrás.

El campeón de la clase obrera norteamericana es un millonario que comer burgers y pollos con los dedos.

No es un político, pero es un buen hombre de negocios.

El Tratado de libre comercio está muerto, y bien muerto está.

Putín y Al Assad están hoy más contentos.

Netanyahu considera que tiene un aliado en contra del futuro Estado palestino.

El presidente de Filipinas considera que Trump es su hijo de ruta.


Le Pen lo ve como LaFayette.

Farage se ve de embajador de EE.UU en Bruselas.

Amanecer Dorado saluda a Trump como el advenimiento de la naciones puras.

Errejón pondera el sentido común con el que Trump "ha sido capaz de conectar y articular".

Aquí.



Bomberos pirómanos

De momento estos tres bomberos para el cambio climático en el equipo de Trump.
Aquí.
El problema no son tanto las mentiras en campaña, pura publicidad engañosa de un trumposo, pero en el fondo marketing amparado en el libérrimo margen de expresión americana, que hasta tolera la apología del asesinato indiscriminado con el que soñaban los surrealistas: "En mitad de la Quinta Avenida podría dispararle a alguien y no perdería votos"; porque el votante piensa: "bueno, dependerá del alguien disparado, que eso sea bueno o malo"; el problema es cuando las mentiras se convierten en políticas, con líneas presupuestarias al efecto.

Los indignados de Trump, en lugar de llorar como boabdiles en la calle lo que no supieron defender en la urna, deberían plantearse otra formas de comportamiento, para evitarse darse más trumpazos.

Por ejemplo, presionar a sus congresistas y senadores para que le apliquen la camisola al presidente electo antes de que tome posesión del cargo, por ejemplo.

El aspa corredera

Por qué el nivel de educación es un mero atenuador de tendencias.





Winner loses all

El ganador lo pierde todo, en este caso. Ya pasó con Al Gore frente al jovencito Bush, la última vez.
La aberrante normal electoral usamericana, según la cual  lo de "un hombre-un voto" se queda en nada.
Aquí.

Algunos americanos, por lo que se ve,  lo son más que otros.

Con lo fácil que sería un distrito único; aparte de que en tal caso, todos los votos estarían igual de incentivados: con el sistema actual, la abstención se explica porque en muchos Estados el resultado es tan claro en favor de uno u otro partido que el votante no le ve sentido a molestarse en acudir a las urnas.

viernes, 11 de noviembre de 2016

El sesgo pro Trump es un swing

Mucho se ha hablado y se hablará sobre la causas y concausas de la victoria de Trump.
Las tres reglas generales del trumpismo que se desprenden de los datos de los votos emitidos es que 1) los wasp votaron más a Trump, 2) los hombres votan más a Trump y 3) cuanto menos educación más se vota a Trump (con una excepción en la franja de hombres wasp con tres años de estudios universitarios: aquí hubo un 15% de ellos que votó más por Trump que por Clinton).
Aquí la infografía del Post.

Tal sesgo en favor de Trump en esta categoría se podría explicar, yo al menos lo haría, por la predominancia de los factores de color de la piel, sobre todo, y de masculinidad, en segundo lugar; en plata: que estos votantes concretos viven su blancura y hombría con especial intensidad, y de ahí su trumpismo cargado al 15% de testosterona aria.

Hay quien considera que el factor cultural (los tres años de educación superior) ha podido jugar su papel, en el sentido de no atenuar el ardor trumpista, acogiéndose al tópico de que la cultura y la educación no vacunan contra el racismo, el machismo y el nacionalismo más primario, valores que encarna con excelencia Donald Trump  (y recordando al desgaire que la "culta" Alemania de los años 30 aupó a Hitler dos veces en la urnas parlamentarias: esto se cae cuando se ve qué tipo de alemanes votaron a Hitler: no los más educados precisamente).

El mito del hombre-blanco-embrutecido-y-sin-estudios como votante principal de Trump se cuestionaría con este tipo de contraargumento, esto es: los hombres blancos "con estudios" también votan más a Trump, ergo prima en ellos la tendencia nacional-machista-racista (o racial) y los estudios no lenifican su propensión trumpista.

Este cuestionamiento iconoclasta, sin embargo,  yerra.

Como ocurre muchas veces la solución a este aparente misterio hay que buscarla en otra parte: en la abstención.

Es ésta un fenómenos conocido y estudiado: la ya de por sí alta abstención en las elecciones presidenciales (del orden del 44% esta vez) se acentúa y se ha acentuado también en los llamados Estados tradicionales de clara coloración roja o azul, allí donde los resultados se dan por sentados en un sentido u otro, republicano o demócrata; lógico, ¿qué motivación tiene ir a votar en ciertos Estados donde la victoria roja o azul aparece como incuestionable, donde todo está ya decidido antes de ir a votar?
En estos Estados tradicionales donde uno de los dos partidos barre  al otro es donde la abstención supera con creces la media nacional. Hasta aquí nada que pueda sorprender a nadie.

Bastaría sin embargo con establecer una correlación entre la abstención en estos Estados y su distribución entre las diferentes categoría de votantes para que el anómalo sesgo del 15%  pro Trump se autocorrigiera: a ese  población de hombres-blancos-con-tres-años-de-estudios universitarios añadámosle todos los hombres blancos con tres años de estudios universitarios que se han abstenido "de más" en esos Estados (el mero porcentaje proporcional a la abstención superior a la media) y apliquémosle incluso el coeficiente más favorable que quepa para Trump: veremos cómo, con esta corrección, el sesgo favorable a Trump en los hombres blancos con estudios de tres años universitarios.... desaparece automáticamante,

Un ejemplo: si en California, Missisipi, Nueva York, Oklahoma, etc, la abstención ha sido muy superior a la media del 44 %, (tal como se recoge aquí) pondérese ese diferencial con la pauta local del voto. Y así en todos los Estados con una abstención superior a la media. Rápidamente los resultados se reajustarán y se verá que los hombres blancos con estudios se comportan en línea con los hombres no blancos con estudios, y con las mujeres blancas y no blancas con estudios, cumpliendo  por lo tanto con la regla general de que "a más estudios menos trumpismo".


Para decirlo gráficamente: no es que los hombres blancos con tres años de estudios universitarios sean más trumpistas que clintonistas (el dichoso sesgo del 15%): son más trumpistas sobre todo aquellos que votan... en los Estados decisivos u oscilantes, muchos de ellos altamente deprimidos económicamente. Los Swing States.

Lo cual, si se piensa, bien tiene todo su sentido: son hombres blancos empobrecidos a pesar de sus estudios, y se comportan como tales; y bailan más que nadie el swing de Trump.

















jueves, 10 de noviembre de 2016

Sonada socialdemocracia

La amarga verdad: más que ganar Trump (el oponente má favorable de todos los republicanos para ella, pues la blanqueaba en muchas de sus trapisondas y la presentaba como el mal menor) ha perdido Clinton, a la que muchos de los que votaron a Obama en su día le han dado la espalda. En parte por darle la espalda a ella y en parte porque querían darle la espalda a Obama también y... vete a saber si no también a Bill retrospectivamente.

Sorprende que Clinton no haya hecho la menor autocrítica. Bueno, en realidad no sorprende su ensoberbecimiento.

La socialdemocracia sale una vez más sonada de una contienda electoral; en Francia se producirá la nueva caída a la lona en breve, sin candidato frente a la trumpista Le Pen en la segunda y decisiva vuelta.

Pronto no habrá socialdemócrata al mando en ningún lugar significativo de Occidente.


Factual

Miren los datos de los votos americanos según diferentes parámetros, según a quién votaron.
Y llévense algunas sorpresas.
Aquí.

El mean-stream

Trump encarna el mean-stream, la corriente más mezquina & malvada del  hombre rostro pálido americano, a la que se suman por cierto algunos hispanos y negros y muchas mujeres, dicho sea de paso.



Razones de una derrota

Muchas son las razones de la derrota de Clinton; añado algunas:

Ha perdido en gran parte por los votos cubanos anti Obama en Florida...

Obama se mostró de una torpeza inefable con este asunto... quería ponerse medallas a última hora.

Obama no ha conseguido aplicar ni el 30% de su programa, su balance es pobre, y por eso Clinton también ha perdido; 

Y por los seguidores de Sanders u otros independientes de izquierdas, muchos de los cuales no han votado a Clinton.

Estamos fascinados por Obama (como tantos los estuvieron por Zapatero fuera de España) porque es un tipo fino, estiloso y porque encarna el sueño americano, en buena medida porque no lo tenemos de presidente, simplemente, pero su obra de gobierno es flojita, su premio Nobel inmerecido y su política exterior mala.

Sus 8 años han traído a Trump de hecho, CQFD.

Cuñadismo de extremo centro

Iglesias es un Trump con coletas y a lo loco.
Aquí.
Los extremeños se tocan: Iglesias es perito en populismo pero le gustaría que hubiera un populismo bueno y otro malo.
La turbamulta podémica en la calle nos saca de dudas.

El lado oscuro

"El golpe ha sido humillante para los medios de comunicación y los encuestadores", dice el NYT.

Es que no sólo no han acertado sino que no han influido como habrían querido, sobre todo.

Hoy, muchos, sumidos en su eurocentrismo, se han despertado con otra América; pero tampoco: es la misma, la otra cara de América; la cara oscura del legado de Obama.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

They kilt us but...

"Nos han matao, pero no nos han pegao todavía, eh...". Faulkner in Absalón.

Así ha resumido (el vice que no podrá ser) Kaine lo ocurrido esta noche, antes de pasarle la palabra a Clinton, que no ha dicho nada que merezca ser recordado, salvo que "la lucha en la vida dura toda la vida..."

Ha sido la peor candidata. Y digo bien candidata. Con el techo de cristal encima a modo de lupa.

Aquí.





Moralidades

"Clinton admite la derrota pero no claudica: Donald Trump será nuestro presidente" titula El Mundo en su web a cinco columnas.

El anacoluto como categoría moral.


El elector demediado

"Cuando se es medio honesto, la humillación también queda demediada" Péter Bacsó en su film "Amor".

Wild Truth

Cuando lo que se opone al populismo es tan mediocre, gana el populismo con su verdad salvaje, primaria, obtusa.

Ratings are power

Las televisiones americanas de todo signo son las que han dado la victoria a Trump, pues éste cagaba titulares cada hora, que es lo que adoraban las televisiones, siquiera fuera para denostarlo. La sharecracia al poder. ¿Quién dijo que los media ya no pintaban nada?



Nachmittags Schwimmschule

Gana Trump: esta tarde, piscina.

Trump Plus Plus Plus

03h 30.
Va a ganar Trump con una ventaja clarísoma en votos populares y en delegados y en Estados y con una altísima participación del hombre blanco racista y machista, rompiendo todos los pronósticos, menos los de este blog.

Después del Brexit, los sondeos cubriéndose de gloria de nuevo.

QED.

martes, 8 de noviembre de 2016

Trump subvencionador

Donald Trump le ha dado un billete a un niño, al lado de la mesa electoral donde ha votado.
Aquí.
Y los podemitas se han indignado; ellos tan dados a las subvenciones...





Montesquieu requetemuerto

A Margallo que era el único del PP que tenía una reforma de la consti en el faltriquera le han privado de presidir la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Aquí.
El brazo de Mariano el largo hace honor a su nombre.

Más allá del chascarrillo, se constata una vez más la no separación de poderes en España, que llega a extremos nauseabundos.

lunes, 7 de noviembre de 2016

El miedo es libre

Trump ganará... si se cumplen las pautas.
Aquí.
Es acongojante, pero las series como éstas sólo se quiebran muy de vez en cuando.
La atipicidad del candidato juega tanto a favor como en contra.
Igual le pasa a Clinton con su excepcionalidad femenina.

Si Europa puede sobrevivir al Brexit, el mundo puede sobrevivir a Trump en la Casa Blanca.


Second life y vida normal

El CIS constata aquí una bajada importante para el PSOE, pero que no se repercute en una subida significativa para Podemos (ni para C's, que hasta pierde un poco de apoyo), si bien Podemos asciende a segundo partido y primero de la oposición.

Se supone pues que el desbarajuste socialista ha empujado a parte de su electorado a la abstención, una especie de paso al lado, a verlas venir.

Sube el PP, que parece inmune a su second life en los tribunales.

Así las cosas, a nadie le interesa provocar nuevas elecciones en breve salvo a Podemos, y tampoco demasiado, porque igual le pasan facturas sur grescas internas.

La política en España es ya toda ella una second life y sólo el desafío secesionista puede provocar una reacción allá por verano.

Entretanto, habrá que ver cómo se bandea un Gobierno que necesitará pactar hasta lo de ir al baño.

De momento, en los presupuestos se visualizará quién, aparte de C's, presta votos y a cambio de qué: esa es la aburrida política del día a día, la de gestión que decide las cosas importantes.

La vida normal.





Brexit plus plus plus

Trump dice  a veces verdades como puños.
Aquí.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Hijos de ruta apadrinados

El PSC sigue su propia hoja de ruta.
Aquí.
Abandonan la vía canadiense, abren la vía bilateral.
No se dan cuenta de que son ya una mera bisagra del neoindependentismo podémico.

Ha muerto el agitador cultural José Batlló: su última humorada dicen que fue: "Apadrina a un socialista".

Aquí.

Que se opere

Empiezan los líos que tan poco le gustan a Marianito el largo.
Aquí.

¿Y este falso doctor por Harvard es el que nos tiene que dar energía?

Yo, que no me dejaría por un dentista que cometiera faltas de ortografía en la receta...

Pero en España esas cosas no importan: al que no le guste que se opere.

Ay, Dastis, en menuda te has metido...



Pertinentes comparaciones odiosas

Muy interesante entrevista de Álvarez a Uribe.
Aquí.
Todas la comparaciones son odiosas, pero el paralelismo ETA / FARC que entrevera el texto resulta de lo más didáctico.

Un hombre un voto

En Estados Unidos, los sondeadores, los analistas y los mercados están con el corazón en un puño ante la perspectiva de que gane Trump.

Si gana Clinton será sólo gracias a la suma de los votos de los delegados/compromisarios pero no a la de los votos unitarios (un hombre, un voto), gran déficit democrático, pues puede haber más americanos que votaron por Trump aunque ganara Clinton, y será muy complicado por no decir imposible que los demócratas obtengan el control Senado ( se ren ueva un tercio; y el Congreso de momento no lo tiene y no parece que vaya a tenerlo la semana que viene).
Así las cosas, su mandato nacerá cuasi muerto. Y con el director del FBI afilando su guillotina.

Para ganar, Trump debería dar la vuelta a los sondeos en 4 ó 5 grandes estados tradicionalmente demócratas, pero oscilantes, como Pensilvania  u otros del Cinturón de Óxido; o bien confiar en que los hombres de esos estados incógnita que no votan voten contra la mujer.

Como la campaña se mueve en el ámbito de lo irracional, todo es posible.


sábado, 5 de noviembre de 2016

Road to Nowhere

Paul Krugman rasgándose las vendas antes de la herida.
Aquí.

Si gana Clinton, no la dejarán gobernar...

Si votan los abstencionistas habituales, las posibilidades de Trump aumentan.
¿Cómo han permitido los dos partidos que sus candidatos sean éstos y no otros?
Ésta es la pregunta que nadie se atreve a plantear porque cuestiona la esencia misma de la democracia americana.

Jota de las Jons

Uno lee esta noticia, tan ramplona, tan crónica social y crónica negra ridículas, y cree que el franquismo ha vuelto.

"Sonó tres veces con un número desconocido",  "Para servirle a usted y a España y gracias por el pésame-pisuerga, don Mariano". "Me dieron dos minutos para recomponerme".
"Soy el acento catalám del Gobierno"; no se lo creía "mucho"... "se ha acordado de la periodista de El Mundo asesinada ayer a manos de su exmarido", etc etc..

Ministros avisados unas horas antes (Y si Montserrat  hubiera dicho que no, ¿qué? Pues Rajoy nombra a otro, qué más da, total no tiene tampoco ni puta idea del ámbito de su cartera...).

Pero lo triste no es lo sucedido, sino que encima se cuente el asunto con valor de noticia en portada y con prosa casposa.

Es el nuevo periodismo y de las jons.
Pedro Jota, quién te ha visto.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Il porte-parole

Rajoy le pidió al nuevo portavoz que fuera amable (con la prensa); no que dijera la verdad.
Y el porte-parole dijo que había que hablar de todo "sin apriorismos".
Lo vamos a pasar en grande... con el Pasa Palabra.

Testuz alta

El único ministro que ante el soberano ni hace genuflexión ni baja la testuz es Dastis.
El único que tiene presente dónde emana la verdadera soberanía.
Éste durará poco con los rajoyes.
Vean el besamanos en el vídeo aquí.

Desobediencia para dummies

Andan los cuperos cabreados como monas.

Tienen razón: debería la Generalitat publicar un folleto que aclare qué se puede desobedecer y lo que no.

Aquí.

Lex

La ley recayendo.
Aquí.

Abstención usamericana

La abstención puede ser´decisiva. Esto es, dependerá de todos lo que sí irán a votar (y por vez primera) al hombre blanco; y de todos los latinos que pasarán de Hillary.
Aquí.


Dead Woman Walking

Sarandon votando.
Aquí.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Previsible y disparatado

Rajoy es Rajoy es Rajoy.
Tenemos gobierno con su cupo de disparates: algunos nuevos ministros y ministras (salvo Dastis, qué alivio), no tienen ni puta idea del negociado adjudicado.

Y en Cultura ya cubriéndose de gloria por adelantado con el Premio Nacional de Traducción.
Aquí.

Que no indemnicen al carmelita damnificado sólo hace que añadir vergüenza al oprobio.

Gabilondo

Hay enorme expectativa acerca del ministerio más político de todos: el de cultura (que probablemente irá en tándem con educación, algo que ocurre en los países en que flojean ambas)
Alonso estudió filología (algo es algo) y no sería la peor opción, a falta de un independiente, como a Gabilondo, a quien realmente le importase la cultura y la impusiera como prioridad máxima del Gobierno (y que estuvo a dos dedos de lograr un pacto inédito por la educación).
Eso sí sería un milagro y la prueba de que lo del cambio dentro del no cambio iba en serio.
Pero Rajoy es un señor muy previsible, su mejor defecto.


La paradoja lozana

Hay tan poca expectativa real por el nuevo Gobierno (que será inevitablemente a imagen y semejanza de su jefe, pues quién se cree que Rajoy dejará de ser Rajoy, el político más previsible del mundo: su mejor defecto) como por el nuevo Parlamento, que, por fin, empezará a ejercer como tal.

Irene Lozano plantea aquí una serie de interesantes reformas en el reglamente de la Cámara para que ésta se convierta en lo que no es: el corazón de la vida política.

Que alguien como ella, que en su trayectoria política dio sobradas muestras de sectarismo y maniobrerismo, abogue ahora por instaurar procedimientos parlamentarios que huyen del ventajismo partidista me lleva a la siguiente conclusión, algo herética respecto de mi línea habitual: son las personas y no los procedimientos lo que realmente cuenta en política.

Buenos políticos con malos procedimientos darán mejor resultado que la viceversa.

Lo cual no es óbice para que proceda pedir buenos procedimientos y soñar con buenos políticos.




Paisà

Ya hemos llegado adonde íbamos.
Los premios nacionales del pequeño país.
Aquí.

Los viejos atletas del comunismo sexual

Del Pozo sacando petróleo lírico del idem.
Aquí.
El problema de ese petróleo es que no es combustible de ley ni es poesía buena.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

La militance à gauche

Santiago González despreciando a la militancia socialista; pero, petit détail, es que resulta que es ella la que nombra a los secretarios generales en el PSOE; ni la votancia ni la elitancia ni la felipancia...

Aquí.


En las primarias de julio de 2014, el pobre Sánchez ganó con casi un 49% de los votos, una victoria indiscutible. La participación del 66% tampoco deja margen de duda en cuanto a la voluntad de la militancia, que será lo que será, pero es quien manda, le guste más o menos al opinador.

Se verá qué ocurre en las primarias del duro invierno del 17, pero no se puede decir que Sánchez salga como caballo perdedor precisamente, por mucha prisa que se den los felipistas.

Aquí.


N.B.
Santiago González dice, en apoyo de sus tesis, una cosa que es de traca: que Hollande nunca apelaría a la militancia socialista. No na ni na; como que las primarias socialistas hasta han creado escuela en la derecha, aderezadas de simpatizancia.
Se nota que a Hollande no lo tiene demasiado oído; servidor, no sé si por desgracia, sí.


NB bis.

El fact checking en EM se está pidiendo a gritos, ay: que si Losantos hablando de 11 millones de votos entre PSOE y C's en el post anterior, que si ahora  Hollande no invoca nunca  a la militancia, pfffff.

¿11 millones?

FJL desmontando a Sánchez Rufián. El esperpento no siempre funciona, un es a veces... boomerang.
Y adjudica 11 millones de votos al PSOE + C's ?¿
Aquí.

martes, 1 de noviembre de 2016

Alcaldes nazis

Álvarez, de costumbre tan certera, reflexiona hoy sobre el futuro de C's si no entra en el gobierno, en un paralelismo con los liberales británicos que trae causa de las Memorias del liberal británico Clegg; todo bastante desafortunado por varias razones...

Pondera  Álvarez lo que sería un Rivera vicepresidente en una coalición PP-C's.

Aquí.

Soñar es gratuito, pero, por desgracia, estos son los números de los Libdems en las elecciones generales después de haber sido Clegg vicepresidente de Cameron.

2010Liberal Democrats23.0%
57 / 650
9%[10]
2015Liberal Democrats7.8%
8 / 650
1.2%

Y la culpa no la tiene el sistema mayoritario, vide los % de votos.


N.B.

Nunca nunca nunca hay que fiarse de un británico cuando cita una lengua extranjera sin comprobarlo al menos tres veces: la expresión "alcalde en tiempos de guerra" que Álvarez usa para titular su artículo y que toma prestada de las propias Memorias de Clegg (así se llama el capítulo 6 del libro (here), se utiliza aquí de un modo muy impropio, pues es ésta una locución en neerlandés referida a los alcaldes que tuvieron que elegir entre seguir siéndolo bajo los nazis (!) o renunciar... y optaron por lo primero; además, no es "Burgemeester in oorlog" la expresión correcta ( = Alcalde en guerra ¿?) sino "Burgemeester in oorlogstijd". (Alcalde en tiempos de guerra;  pues "tijd" es: tiempo, época).

Verbipocagracia:  así se comportó este alcalde holandés en tiempos de guerra; hasta estampó su firma en leyes raciales.
Aquí.



lunes, 31 de octubre de 2016

Juvenismo pepero

Piden paso los jóvenes y jóvenas del PP.
Aquí.
Para ponerse a temblar, pues la juventud en sí no es ningún valor, como se ha ido viendo entre los emergentes y el socialismo demediado.
Los jóvenes del PP (que habrían debido defenestrar al merma en su día cuando los "sé fuerte") quieren ahora la revolución suave.

Los jóvenes ciudadanos del PP el problema que tienen es que se han equivocado de partido.








domingo, 30 de octubre de 2016

El duelista intrépido

Tom Wolfe ha escrito un libro para afearle a Chomsky todo o casi.
Aquí.
Pero elige un mal terreno para el duelo. Muy malo para él.

Esto es fútbol

Bronca en el hemiciclo, tras el penalti fingido de Rufíán, predestinato, para provocar.
Aquí.

Pero "todo se queda en el hemiciclo", como "todo se queda en el campo" en el fútbol.

Robando al narrador

El historiógrafo Aaron Sachs aboga por hacer legible la prosa académica robándole técnicas a la narrativa (en reciprocidad, ya que la narrativa se las robó antes a la ciencia); casi una vana tarea en el ámbito hispánico, porque no hubo, o apenas, robo previo.

Dice Sachs que uno de los mejores consejos para el escribidor es "revisa durante la composición" del texto.

Discrepo: eso impide avanzar en el texto, pues corre el riesgo uno de enamorarse de las propias palabras, de su sonoridad no abolida, de tanto pulir y repulir la frase; no en vano Vargas Llosa cuenta que escribía la primera versión de una novela con su eléctrica en un rollo de papel no rebobinable: así se garantizaba que la historia avanzara sin mirar constantemente por el retrovisor.


Tiempo habrá luego, como el pintor, de darle capas y retoques a la escritura, que no es sino un tejido tramado por una lanzadera llamada: Relectura & Revisión.

El mejor amigo del texto es el reposo: su prueba del algodón. Si resiste a la cuarentena el texto, imprímase.


En V.O., aquí.

Y aquí en tradu exprés:

La callada música de las palabras

¿Cuál es la diferencia entre la escritura académica y la literaria? Si esto te suena a broma, te adelanto que los remates del chiste serán variados. Estilo. Voz. Jerga. Balizas ( "El objetivo de este capítulo es..."). De hecho, la jerga contamina hasta tal punto la escritura académica que las balizas resultan indispensables para que el lector pueda comprender algo.
Seguramente mis prejuicios ya han quedado al descubierto, y tal vez quepa hablar de autoodio, ya que servidor pertenece al mundo universitario. Me declaro pues culpable. Pero también aprecio mucho aquello con lo que los académicos contribuyen a este debate. Destacamos en materia de argumentaciones. Somos exhaustivos. Nuestras abundantes citas permiten a los lectores compulsar nuestro trabajo e  involucrarse a fondo en las conversaciones que tratamos constantemente de suscitar. Algunos académicos profesionales incluso contemplan la escritura como un arte y un oficio en sí, y no un simple medio para presentar los resultados de una investigación.
Les estoy particularmente agradecido a mis compañeros de viaje que han tenido a bien organizar seminarios de escritura para doctorandos. Tal vez la próxima generación de universitarios pueda aprender a escribir con mayores habilidades. No obstante, la prosa refinada a muchos académicos les choca como algo propio de diletantes, lo cual provoca que los estudiosos más jóvenes se ciñan a las plantillas preestablecidas por temor a dar el cante en el mercado de trabajo académico.
Pero ¿no debería haber formas de mejorar la escritura académica sin perjudicar la credibilidad científica? Periodistas, ensayistas, e incluso biógrafos hacen un constante uso de la investigación académica para apuntalar su prosa. ¿Por qué los académicos no podrían robarles ciertas técnicas literarias a ellos?
Para mejorar mi propia escritura, he buscado a menudo la inspiración en la prosa creativa, sobre todo en la narrativa. Sin embargo, recientemente, me ha parecido muy útil leer con detenimiento un par de manuales de escritura de Phillip Lopate y Verlyn Klinkenborg, veteranos profesionales de la literatura de no-ficción pero que también son doctores universitarios y han trabajado en el mundo académico.
Lopate, conocido sobre todo por su excelente antología, The Art of the Personal Essay (El arte del ensayo personal) y por artículos tan espinosos como “Against Joie de Vivre” (“En contra de la alegría de vivir” aquí en inglés) , ofrece una pasarela para los académicos interesados en la posibilidad de combinar academicismo con ingenio. Tal como sugiere el título de su manual To Show and to Tell (Mostrar y contar), a Lopate le incordian los lugares comunes que menudean en los talleres de escritura creativa ("muestra, no expliques") y, en cambio, aboga por el equilibrio y la flexibilidad. Hay un tiempo para la sugerencia sutil y hay un tiempo para la "explicación y el análisis" directos, y en el núcleo del potencial específico que tiene la no-ficción se hallaría la cuidadosa ponderación de ambas modalidades. (Stephen Pyne, un experto en mi propio campo, la Historia de los Estados Unidos, hizo recientemente una observación muy similar en su libro Voice andVision: A Guide to Writing History and Other Serious Nonfiction. (Voz y visión: guía para historiógrafos y otras obras serias de no-ficción).
Lopate se considera a sí mismo principalmente como un narrador más que un profesor o un intérprete o un crítico o un abogado; el ensayo literario, subraya, “no es una prueba lógica o un escrito jurídico”. Se nutre de contradicciones internas y de un sentido de la exploración: "Si  cuando te sientas a escribir ya lo sabes todo de antemano, es muy probable que la pieza resultante parezca seca y muerta a su llegada". Esto en cuanto a la disciplina para un esquema. Al mismo tiempo, Lopate reconoce con todo que "mis propios ensayos siempre contienen un argumento implícito y son un intento de persuadir". Ver la compatibilidad potencial de la narrativa con el análisis, de la exploración con la argumentación (por ejemplo, en los escritores clásicos de no-ficción, tales como James Baldwin, George Orwell, Virginia Woolf, o Susan Sontag)  quizá sea explorar nuevas posibilidades de combinar la investigación profunda con una prosa que tenga garra y a la vez sea digna de ser recordada.
Lopate también proporciona agudos recordatorios de que toda buena escritura depende del oficio. La teoría del equilibrio entre mostrar y contar puede ayudar, pero sólo hasta cierto punto. Consideremos, por ejemplo, cómo desentraña él un largo párrafo extraído de uno de los ensayos de Baldwin. Lopate nos da su propio largo párrafo, que resulta estar compuesto de una sola frase, un “tour de force” de análisis retórico comprimido. "Todo está ahí", nos dice Lopate:

Los ritmos de la Biblia “King James” [en] Baldwin, repeticiones orales  propias de un sermón, y la serie anafórica (“y/y”, “negrura / negrura"); sus oxímorones ( "aplastante encanto"); su fulminante pero infravalorado uso de la interpolación en las frases ( "Nunca, que yo sepa, y sin ningún  tipo de éxito"); ...su capacidad para sostener una frase muy larga sin cansar ni confundir al lector, y, a continuación, utilizar frases cortas o fragmentos de oraciones para dar variedad; su voluntad de apartarse de un detalle específico y hacer una generalización lo más amplia posible; ... su desprendimiento y su humor negro; y, en fin, su generosa iniciativa consistente en identificarse y mostrar complicidad  con el defecto ( “esta amargura”), que antes había parecido denigrar.

Si alguna vez has enseñado escritura, todo esta lista y explicación de las técnicas de Baldwin pueden ser percibidas como algo gremial y consabido: ¿Cómo esperar que se pueda escribir ingeniosamente sin entender estos elementos básicos de la Retórica? Pero por otro lado, para el típico profesor de humanidades o el estudiante de doctorado, el análisis de Lopate podría ser muy revelador. ¿Resultaría realmente tan problemático o tan radical introducir este tipo de conciencia en un programa de doctorado en Historia, por ejemplo?
Tanto si eres académico como si no lo eres, si ya te sientes inclinado hacia enfoques radicales y si estás preparado para cuestionar tus convicciones más arraigadas sobre el proceso de la escritura, entonces Verlyn Klinkenborg te llevará aún más lejos que Lopate. Su libro Several Short Sentences About Writing (Varias frases cortas sobre la escritura), aunque no carente de sus frustrantes cualidades (repeticiones, toques de arrogancia, incluso unas pocas frases descuidadas), es el manual de escritura más entusiasmante que he leído nunca, una obra  mucho más convincente y coherente que la colección de ensayos de circunstancia de Lopate. "No hay reglas", nos explica Klinkenbor de entrada, "sólo experimentos." Pero sus experimentos ponen un énfasis y un rigor que se asocian más comúnmente (si bien esto es una falacia) con la ciencia que no con el arte.
En vez de encarecernos a que abramos las compuertas de nuestra mente y dejar que los ríos de de la prosa fluyan sobre la página, Klinkenborg insiste en que seamos más duros con nosotros mismos y que nos centremos menos en abstracciones tales como los argumentos o la investigación y, en cambio, dirijamos nuestra atención a lo que cada una de nuestras oraciones está diciendo. Uno de sus mantras es “revisa en el momento de la composición”. Él propugna la crueldad absoluta, pues es ya tanto lo publicado por ahí que está viciado no sólo por la jerga, sino también por “construcciones endebles”, "frases sin sentido", y una dicción dificultosa y muchas palabras manidas… Eso sin ni siquiera mencionar el pecado imperdonable y cometido por prácticamente todos los escritores académicos: trufar su prosa con palabras que no vienen a cuento, frases superfluas, y verborrea redundante.
Si nosotros, los académicos, sentimos la tentación de ignorar el estilo en aras de la sustancia, y de mirar más allá de la escritura para privilegiar las ideas, deberíamos recordar que "no hay más señales de cuál es tu intención aparte de las propias oraciones".
Nunca me ha convencido ninguna definición de una disciplina académica; ¿acaso no habrá muchos métodos legítimos para la producción de Historia? Pero cuando Klinkenborg defiende la disciplina de la escritura --la disciplina de juzgar cada una de las frases sobre la base de su sintaxis y gramática y sus resonancias de sonido y ritmo--,  puedo oír de pronto cada sección de una orquesta que entra exactamente cuando lo indica certeramente la batuta del director. Cada palabra, cada momento, cada nota importan, como importa el silencio entre los sonidos. "La escritura no es una cinta transportadora que lleva al lector hasta “el punto” final de la pieza, donde se le dará a conocer el significado", argumenta Klinkenborg. “La buena escritura es significativa en todas sus partes, una delicia repartida por doquier”.
Sí: debiera existir placer en la prosa; uno debería ser capaz de deleitarse con los verbos energéticos de cada frase y con las metáforas sorprendentes, y con la "textura, ritmo, estructura, realidad". Ser disciplinado como escritor es preocuparse por cada palabra y por cómo se relaciona ésta con las demás. Dicho de otra manera, ser disciplinado como escritor es preocuparse menos de lo que tu lector sacará de tus frases, y más acerca de cómo tu lector las experimentará.
Trata de leer tus propias frases en voz alta. ¿Cómo las sientes? Pues bien, confía en esa sensación.
Klinkenborg reconoce que sus compañeros doctorados, sus pares, tendrán que “desaprender” o “superar” su formación académica, porque se les había enseñado que el único sentido de la lectura es ser capaz de resumir el asunto principal de lo que se ha leído. El sentido se reduce a “lo que puede ser restituido”. Pero nuestros impacientes hábitos de lectura (o de (h)ojeo) pueden traducirse en hábitos de escritura más didácticos y más tolerantes: empezamos por plantar postes señaladores, y luego los arrancamos de la tierra y los usamos a modo de cachiporras. Esto es bastante malo en sí mismo (y ningún lector apreciará el chichón propinado en la cabeza), pero tales técnicas también vienen con los costes de oportunidad aparejados: renunciar a la posibilidad de la implicación, de la invocación de resonancias culturales y lingüísticas más profundas, “la capacidad de sugerir más de lo que las palabras parecen permitir”.
La prosa  balizada se convierte a menudo en prosa banalizada. Y en conserva. Al igual que Lopate, Klinkenborg hace hincapié en que la euforia puede enseñorearse de la escritura si uno está dispuesto a entregarte al proceso, a averiguar lo que está tratando de decir mientra luchas por decirlo, en lugar de actuar como si ya lo supiera y apenas ejecutara un acto de traducción. Con un poco de suerte y un mucho de diligencia, Klinkenborg da a entender que es posible “contraer el hábito de sorprenderte a ti mismo. El lector sentirá la frescura del descubrimiento en la prosa porque el escritor casi siempre revela la emoción de un descubrimiento en el ritmo y la intensidad de las propias frases”. Pero, por supuesto, no se puede simplemente dejar que la prosa reveladora emane de ti, pues las frases que parecen presentarse voluntarias son casi siempre “aburridas, muy parecidas, y producen sólo un pequeño número de estructuras posibles y  frases de lo más predecibles, los clisés inevitables."
Con un sentido del equilibrio que Lopate, sin duda, alabaría, Klinkenborg llega a la conclusión de que el escritor eficaz “aprenderá a vivir en algún lugar entre la seguridad y el caudal”. A menudo dedicará un tiempo  a "escuchar los ecos, las oportunidades. A veces te encuentras resiguiendo las huellas de palabras, frases, recuerdos, que revolotean por la mente… Las frases se originan y adoptan su infinita variedad en tu interior, en tus lecturas, en tu memoria táctil de los ritmos, en tu sentido lúdico que mora en el corazón de la lengua, en tu percepción del mundo”.
Ese enfoque será un reto para la mayoría de los académicos. Tenemos tendencia a ser recompensados ​​por conclusiones fehacientes; por certezas, no por caudales, no por frases que revolotean por nuestras mentes. Somos recompensados ​​por la lógica sólida y la clasificación de las pruebas. Somos recompensados ​​por seguir reglas y plantillas y, en última instancia, por construir argumentos que pueden acabar con las tres letras en negrita "QED" (Quod erat demostrandum). Los académicos nunca se han jugado tradicionalmente sus carreras a la carta del arte de la sugerencia (al menos no que yo sepa con éxito).
A pesar de su protesta sobre la implicación, el propio Klinkenborg exhibe un argumento contundente, del que sin duda le gustaría que extrajéramos un significado muy concreto.. En consonancia con la moda académica más clásica, él llena las últimas 50 páginas de su libro con jubilosos análisis de buenas frases salidas de la pluma de autores famosos, y con unas correcciones hilarantes pero algo mezquinas de unas malas frases escritas por sus alumnos (habla justamente de “un aplastante encanto”). Cuando uno cierra el libro, debería poder entender lo que funciona y lo que no. QED.
A pesar de la aversión de Klinkenborg hacia la prosa académica, a continuación, él mismo da a entender que ese tipo de enfoque argumentativo aún podría ser útil, siempre y cuando el estilo que uno emplee no sea demasiado formulista. Su libro está destinado a cubrir todos los tipos de prosa de no-ficción, y él está plenamente convencido de que el género no debe tener  ningún poder a la hora de determinar las formas. Así que (presumiblemente) hasta el estudioso más orientado hacia la investigación podría adoptar su método, lo que (presumiblemente) haría feliz a Klinkenborg, si bien podría asimismo ocasionarle un berrinche si dicho investigador afirmara haber adoptado su "metodología".
Así que, ¿cuál es la diferencia entre la no-ficción académica y la no-ficción literaria? Mi respuesta preferida es que no tiene por qué haber diferencias.
Y para aquellos académicos que preferirían una conclusión más clara, más normativa: por favor, si se topan con alguna escritura académica que incurre en ciertos riesgos creativos, abran su mente a ella. Denle una oportunidad; traten de entenderla de una manera autónoma. Sobre todo si está escrita por un estudiante universitario o un profesor sin plaza fija.

In :
https://theamericanscholar.org/the-hidden-music-of-words/


P.D.

En algo acierta Sachs: son el fraseo y las resonancias lo que capta.

Son el fraseo y las resonancias lo que rapta.

sábado, 29 de octubre de 2016

Cuatripartitus habemus

Rufián  (predestinato) ha escenificado su rap faltón con guión previo.

El cuatripartito en Cataluña está servido: CUP, Colau, ERC y PSC.

A partir de ahora (antes también pero más desde hoy) todo se juega en dos tableros, el español y el catalán.