miércoles, 15 de noviembre de 2017

Historia oral

Éste es un muestreo no más del nivel de repentización de la partitocracia del país.

Aquí.

La luna técnica

Fuertes & Sosa sobre la comisión de la reforma de la Constitución que va a empezar su andadura en plena galerna.

Aquí.


Piden, muy razonada y razonablemente, unos Estados Generales técnicos sobre el asunto, que audite el Estado de las autonosuyas,  previos a la negociación de las reformas por parte de los legítimos representantes de los intereses de los partidos de las taifas.

Es decir, piden la luna técnica.




domingo, 12 de noviembre de 2017

Quiasmo titánico

Martínez de Pisón glosando el Titatinc vaticinado de Azúa.
El catalán anda por Madrid, el aragonés  por Barcelona.
Ambos en busca del tiempo perdido y recobrado.

Aquí.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Ay Lamela

Cien especialistas y la madre le enmiendan la plana a Lamela.

Aquí.


Marcos mentales

La carta del  gran exiliado no tiene desperdicio en su batiburrillo y cacao maravillao.
Aquí.

Pero entre tanta logorrea dice una gran verdad: "Nunca podrán derrotar nuestros marcos mentales".



Can Millet

Ya en los 60 se cocía el caldo en la Almendra del Vallés.

Aquí.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Belga, valón y popular

Tribuna invitada sobre Cataluña: "El nacionalismo es la guerra y la muerte del proyecto europeo"

La Unión Europea tiene todo el interés en fomentar un retorno al diálogo entre los catalanes y el estado español. De lo contrario, el proyecto europeo corre el riesgo de recibir un duro golpe. Una tribuna de Claude Rolin, diputado europeo belga del PPE [grupo donde están los eurodiputados del PP]



"El nacionalismo es la guerra", decía François Mitterrand. Esta afirmación cobra todo su sentido a la luz del conflicto actual entre el gobierno catalán y el gobierno español.

Europa sufre por sus nacionalismos. Los conflictos mundiales que marcaron el siglo XX fueron su expresión más dramática. Desde entonces, las aspiraciones a una mayor autonomía, así como núcleos de independencia, se han desarrollado en varias regiones de Europa, en diversos grados e intensidades que varían según el momento. En algunos casos, han dado lugar a acciones violentas, como en Irlanda del Norte o el País Vasco; en otros, condujeron a un proceso de autonomización a través de mecanismos de consulta concertados y enmarcados.

Enfoque aventurero

Al establecer la independencia como objetivo, el gobierno catalán es aventurerismo. Creer y, sobre todo, hacer creer, que tal independencia es posible y fácilmente asimilable dentro de la Unión Europea y en el marco de la zona del euro es algo irresponsable. En caso de independencia, Cataluña deberá solicitar la adhesión a la Unión Europea. Esto requerirá una decisión unánime de los Estados miembros y la validación es ilusoria en la medida en que el gobierno español no dará un cheque en blanco. Además, muchos Estados también rechazarán la adhesión catalana en solidaridad con Madrid porque saben muy bien que un aval abriría la puerta a otras veleidades y reivindicaciones similares, como en Francia, Italia o Bélgica.

Consulta indispensable

La esencia del proyecto europeo es reforzar la cohesión y la solidaridad entre los diferentes Estados miembros y sus regiones. Si bien es esencial luchar contra los egoísmos y los repliegues identitarios, es igualmente importante proporcionar respuestas concretas a las aspiraciones de las poblaciones. Para lograrlo, el único camino posible es el de la concertación y el diálogo, de conformidad con las constituciones y el derecho, e inspirándose en el principio de subsidiariedad, tan querido por la Unión, y que quiere que las decisiones se tomen en el lugar más apropiado por parte la entidad competente más cercana a los directamente interesados.

La estrategia del gobierno catalán ha llevado a un callejón sin salida, pero la actitud del gobierno español ha demostrado ser igual de problemática. La situación de conflicto de las últimas semanas no ha nacido ayer y la falta de solución a este problema debe achacarse a los responsables políticos. El autoritarismo y la represión policial nunca han sido una solución. Nunca podremos aceptar la acción desproporcionada de la policía contra una población que quiere expresar un punto de vista. Nunca podremos aceptar que las personas estén encarceladas, en principio, por sus ideas. Al hacerlo, el gobierno español ha construido un nuevo obstáculo cuando solo la restauración del diálogo puede ayudar a salir del bloqueo.

Hacer que todos vuelvan a la razón

Al elegir refugiarse en Bélgica, el presidente de la Generalitat de Cataluña plantea un problema al gobierno belga.

Bruselas, el nuevo campo del enfrentamiento catalán

El Secretario de Estado Theo Francken, que pretende estar hoy en la vanguardia, no muestra tal solicitud, complacencia y aún menos empatía cuando se trata, por ejemplo, de refugiados sudaneses presentes en nuestro territorio. Si bien corresponde a los tribunales decidir sobre la solicitud de extradición, corresponde a Bélgica, al igual que a los demás Estados miembros de la Unión Europea, utilizar su influencia y desempeñar los buenos oficios para devolver a los líderes españoles y catalanes al camino de la razón: el de la negociación.

Encerrarse en una estrategia de confrontación, creer que la justicia puede dirimir cuestiones eminentemente políticas y así proporcionar la solución, cuando se rechaza el diálogo, conducirá a España a un callejón sin salida. A la larga, esto socavará inevitablemente el crédito internacional de la Unión Europea y también afectará sus perspectivas futuras y económicas.

Apelamos a la sabiduría de unos y otros para una solución negociada que respete los principios democráticos. Sí, el nacionalismo es la guerra, pero también es la muerte del proyecto europeo".


Claude Rolin es diputado europeo belga del PPE.

Fondista ciudadano

Parece que a C's la crisis catalana lo propulsa a costa de votos de futuros ex votantes del PP.
Aquí.

Es triste que la causa sea catalana y no la lógica ascensión de un partido europeísta y reformista frente al desgastado partido conservador.

También a principios de diciembre de 2015 C's parecía en disposición de disputar la victoria electoral hasta que acabó pinchando y dejando en mal lugar a Sigma Dos.

El fondista y el medio fondista sabe que lo que cuenta es la recta final, los últimos dos o trescientos metros.








El Tiempo sopla fuerte

Durísimo editorial del conservador Times ayer, que compara a Rajoy con Putin.

Aquí en V.O.



Y aquí en tradu exprés.

"Los prisioneros de Rajoy

Madrid debe abogar por la unidad sin recurrir a la cárcel


El gobierno español de Mariano Rajoy tiene que ganar en cuestiones importantes para calmar la crisis en Cataluña, pero se está pegando un tiro en el pie. En las próximas semanas, debe convencer a los separatistas catalanes de que su exigencia de separarse de España tiene escasa legitimidad, que la Constitución debe ser respetada y que el sistema democrático del país es lo suficientemente sólido como para tratar pacíficamente a las regiones disgustadas.

Esto no puede llevarse a cabo con éxito mientras las autoridades estén decididas en convertir a los líderes independentistas de Cataluña en presos políticos. Al no reconocer que un problema político debe ser abordado por medios políticos, Madrid está agravando el enfrentamiento. El liderazgo de Rajoy quedará eclipsado por éste. Más de 2.000 empresas han trasladado su sede fuera de Cataluña desde el referéndum de independencia del 1 de octubre. Pero ya es evidente que la economía española en su conjunto está empezando a sufrir.

Las tensiones aumentarán esta semana. Mañana habrá una huelga general en la región y se realizarán concentraciones masivas el sábado. Carles Puigdemont, el depuesto líder catalán, se libró anteayer de la prisión preventiva por un tribunal de Bruselas y permanecerá en libertad en Bélgica hasta que se ventile la solicitud de extradición de España. Al igual que ocho líderes catalanes que han sido detenidos en España, Puigdemont está acusado de sedición, rebelión y malversación los fondos públicos. La máxima pena de cárcel posible es de 30 años.

Claramente, para que las elecciones regionales del 21 de diciembre tengan todo su sentido, el señor Puigdemont debería poder regresar a Cataluña sin impedimentos y hacer campaña. Mientras tanto, Madrid debería hacer todo lo posible para movilizar a los catalanes que están a favor de quedarse en España. Debe cantar las virtudes de la identidad española en lugar de aporrear el tambor del orden constitucional. Rajoy tenía razón en convocar elecciones anticipadas en Cataluña. Las deficiencias democráticas del gobierno regional han sido parte del problema. Un gobierno tambaleante, una ley de referéndum dudosa que no establecía niveles mínimos de participación, una participación especialmente baja en la votación: todo esto ha debilitado a los separatistas al igual que la incapacidad del señor Puigdemont para explicar cómo Cataluña podría sobrevivir, y mucho menos prosperar, como un Estado independiente.

La apuesta del señor Rajoy es que una nueva mayoría de los españoles unionistas acabará con cualquier futuro debate. Sin embargo, todo lo que el primer ministro ha hecho y permitido que se haga en la actual crisis ha socavado esta estrategia. Desde la brutalidad policial en el día del referéndum hasta el arresto de los políticos, la mano dura de Rajoy mantiene vivo el voto separatista. Durante mucho tiempo ha habido una mayoría en favor de la unión con España; ahora parece que habría una disputa de resultado incierto. Hay una acuciante necesidad no solo de que Madrid llegue a un acuerdo negociado después de la votación del próximo mes, sino también para que la Unión Europea encuentre una manera de salir de su embarazoso silencio.

Las elecciones de diciembre deben celebrarse limpiamente. Cualquiera que sea el resultado, la moderación debe prevalecer el día después. Los separatistas catalanes deberían dejar de hacer alardes y estar listos para conformarse con un arreglo que no llegue a la independencia. Su lucha no es solo contra Madrid sino contra el resto de España, que considera que los catalanes ya gozan de un trato muy bueno. Y el señor Rajoy debe entender que no va a ganarse corazones y mentes metiendo políticos en la cárcel. Debería dejar ese estilo de gobierno a la Putin".


Biréprobo Dastis

A Dastis lo vuelven a reprobar. Ahora por decir la verdad sobre el estatus del español en el sistema educativo catalán, tal como reconoció Manuel Cruz antes de reprobarlo.

Aquí.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Sibilos

"No habrá urnas, no habrá DUI, Bélgica no dejará en libertad a Puigdemont, etc".
Y les agradaría que participasen en las elecciones: a ver si al final también aciertan, y no se presenta Puigdemont.

Flamencada

El polifacético jurista belga Marc Uyttndaele apunta al carácter político del pleito indepe.

Aquí.

Aquí en tradu exprés:

El viejo método autoritario que Rajoy respalda

Para el constitucionalista Marc Uyttendaele, los jueces belgas tendrán una pregunta muy simple que preguntarse: ¿se manda a su país a un opositor que será encarcelado simplemente porque lleva una lucha política contra el poder in situ?

"Todos están o casi por la labor de ayudar a Mariano Rajoy, esos Poncio Pilatos que gobiernan Europa. La orden de arresto europea emitida por el tribunal español es una cuestión puramente judicial, declara el Presidente de la Comisión Europea, y ningún Jefe de Estado, ningún gobierno lo contradice. La izquierda europea está muda. El PSOE, el partido socialista español en la oposición, se alinea con el gobierno.
El derecho de los pueblos a la autodeterminación es una idea hermosa, aún más hermosa cuando ha de expresarse en un país africano o asiático distantes. En cambio, cuando tal reivindicación se expresa en el territorio de la Unión Europea, pierde toda legitimidad y se convierte en una infracción penal. El oponente político se convierte en un delincuente.
Por supuesto, la independencia catalana no es muy simpática. El nacionalismo nunca lo es, ya sea catalán, flamenco, lombardo o... español. El nacionalismo es divisivo. Es un caldo de cultivo para la exclusión, el rechazo de los demás. Es aún más despreciable cuando proviene de lugares prósperos, forzados a una solidaridad económica con aquellos que son más pobres. Esta constatación, sin embargo, no permite todos las derivas. No permite cuestionar libertades fundamentales y valores democráticos que constituyen precisamente la base, cuando no la razón de ser de la Unión Europea. Ésta fue, antes de convertirse en un mercado mercantil, una respuesta a las horas oscuras que Europa había conocido con la Alemania nazi, la Italia fascista, pero también con la España de Franco. Uno puede reprobar, moral e intelectualmente, el independentismo catalán.
No debe olvidarse, sin embargo, que el gobierno catalán y el gobierno español habían negociado un estatuto de autonomía, aceptado en referéndum por el 74% de los catalanes. No hay que olvidar que fue una minoría parlamentaria -ahora en el poder y en mayoría- la que obtuvo del Tribunal Constitucional la anulación de una parte significativa de ese estatuto y el avance de las reivindicaciones pro independencia.
Lo que el Partido Popular del Sr. Rajoy no obtuvo en la arena democrática lo obtuvo en el campo jurisdiccional. Hoy reincide en lo mismo. En lugar de simplemente confiar en el juego democrático, las elecciones de una asamblea legislativa o un referéndum sobre la independencia organizado esta vez con la garantía del Estado de Derecho, apoya la criminalización de los oponentes, es decir un muy antiguo método totalitario. Un método utilizado en todo momento por todas las dictaduras, por todos los regímenes autoritarios, un método que no distingue hoy a los gobiernos turco y español.
Los jueces belgas que mañana deberán examinar la orden de detención europea emitida contra el señor Puidgemont se honrarían si  escapan a la atmósfera ambiente. Se honrarían a sí mismos al hacerse esta simple pregunta: ¿hay que devolver a su país de origen a un oponente que será encarcelado simplemente porque está librando una batalla política contra el poder que gobierna? Ojalá puedan razonar en términos de valores, en términos de libertades y no se  dejen infectar por su eventual antipatía hacia el nacionalismo flamenco.
En la vida de los pueblos, como en la vida singular de cada hombre y cada mujer, no puede haber matrimonio forzado en una democracia moderna. Si mañana Cataluña, si pasado mañana Flandes, tuvieran la intención de secesionarse, siempre que se respeten las minorías, siempre que se celebren negociaciones respetuosas con todos los intereses, se debe respetar su voluntad. La secesión tiene sin embargo un precio. El nuevo Estado así creado no será miembro de la Unión Europea y tendrá que soportar las consecuencias económicas de ello. Es la moraleja paradójica infligida a esos pueblos que tuvieron la arrogancia de su prosperidad. Pero antes de eso, mucho antes de eso, debemos saber que si hoy aceptamos que el oponente sea calificado de criminal, que ley y la justicia se conviertan en instrumentos de poder y no de contrapoder, será toda Europa la que se verá deshonrada".


...
Al final Puigdemont sí habrá belgicanizado el procés, poniéndose flamenco: el juez idem lo ha dejado en libertad.

viernes, 3 de noviembre de 2017

El país lejano

El auto que llevó a prisión a los consellers desleales. Pasen y lean: aquí.

XVF recuerda en El País que Estrasburgo, como Teruel, existe, y que el Supremo puede acabar desautorizando a Lamela y sus prisas, y a través de ello al fiscal, y a su jefe, y al jefe de su jefe, y al jefe de éste.

Aquí.


El fiscal general rebotado-reprobado (por el Parlamento) Maza se permite glosar en teles y radios a Lamela cuando los fiscales de ley solo deben hablar en sus escritos.


Que esto es un juicio politizado no puede escapársele a nadie.


La batalla pro Constitución no se gana en los tribunales sino en la urnas, es decir en los relatos que las alimentan. De momento el relato constitucionalista es, como poco, esquizoide: le "encanta" que se presenten los sediciosos, que van en cabeza en las encuestas, y por el otro lado aplaude las prisiones preventivas de los futuros candidatos. Fiarlo todo a que el voto indepe haya tocado techo suena a wishful thinking y, sobre todo, es desconocer que el victimismo es el hábitat natural del independenciero y no ver los efectos colaterales: el alcalde de la tercera ciudad catalana ha dimitido y roto su carné del PSC. Y esto sin contar con el factor Colau...

Al independentismo, a su vez, le está saliendo todo de fábula cuando juega a la contra, desde el atentado yihadista, que convirtió en un acto de propaganda, pasando por el aporreado 1-0, los Jordis Cristos en prisión y, ayer, con más de medio govern  martirizado a la sombra y "un president al exili" a lo Puigdegaulle en el país lejano.

En Europa, Charles Michel ha de sujetar a sus ministros y en Dublín ya ondea la estelada.


Y Tajani, Juncker y Tusk quietos callados, pero ya abucheados.
Aquí.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Carri

El ciudadano Carrizosa en TVE, 10h 43:  "todas las encuestas dicen que estamos en disposición de ganar".

...
Ya se sabe que estamos en campaña pero la tomadura de pelo voluntarista ciudadana ha de tener límites, si quier recoger un voto sensato, o esto será una peli de horror.


Juezas no lectoras

Tiene su aquel que el gremialismo llegue a esto: juezas que ponen la mano en el fuego por otras juezas sin haberlas leído.

Aquí.

Al final, tendrá razón el Greco (y Sosa en su último libro sobre la independencia judicial): ¿dónde está?



...
Algo habrá si Espada, que sí lee, considera a Jordi/Jorge Sánchez/Sànchez y a Ignacio González presos políticos.

"... el gran número de presos preventivos que maldicen en las cárceles españolas, entre los que hay incluso presos políticos como Ignacio González o Jordi Sánchez."

Aquí.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Los trasteros

Riss se va a especializar en el tema nipón.


Aqui en V.O. paganini.


Aquí en tradu  exprés.


"Bienvenidos donde los zombis

La proclamación por parte de Cataluña de su independencia hace temblar a España y Europa. Hay razones para ello. El espectáculo parece la escena de una película de terror, cuando los zombis comienzan a comerse sus propias entrañas. La democracia española está un poco en la misma situación: devorada desde dentro por otro movimiento democrático. Después de lo de  Cataluña, todas las democracias de Europa podrían verse dividida en una multitud de democracias más pequeñas. Pero esta dinámica, si se extendiera, también podría volverse en contra los propios separatistas catalanes. Pues, ¿quién sabe si, en veinte o treinta años, una parte de Cataluña no reclamará a su vez la independencia, queriendo cortar los puentes con el poder central de Barcelona? Después de las regiones de Cataluña, serán tal vez las ciudades las que reclamarán su independencia, regresando así a los primeros tiempos de la democracia griega, como en Esparta o Atenas.
Luego los distritos, los barrios de las ciudades, y quizá hasta las calles proclamarán su independencia respecto a la calle de al lado. Como en la Belfast de Irlanda del Norte, en donde según la calle uno está en un barrio protestante o católico. Ya sólo quedará alcanzar el estadio último de la democracia: cada individuo se convertirá en el jefe de su propio Estado, persona y existencia, y podrá desfilar por su calle bajo su propia bandera, diseñada por él mismo, cantará el himno que él mismo habrá escrito y votará democráticamente leyes que sólo se aplicarán a su persona. Cada uno de los siete mil millones de habitantes del planeta será el soberano absoluto de su propia existencia. La ONU acogerá no a más de 193 Estados sino a 7 mil millones de Estados independientes. Un individuo, un Estado. Una democracia por cada ser humano. ¿Cabe algo mejor?
Llevemos al absurdo esta lógica separatista: los dedos de los pies harán secesión de los dedos de las manos, porque no compartirán la misma cultura. Luego será la oreja izquierda la que proclame su independencia respecto de la derecha, que tiene otra manera de oír las cosas. A su vez, el estómago organizará un referéndum para salirse del sistema digestivo en nombre de su hecho diferencial. Y así sucesivamente hasta acabar en la mesa de autopsia con cada órgano en su bolsita de plástico. Así acabará Europa.
La democracia es una idea que da vértigo, pues carece de fin, como el horizonte que se aleja en cuanto queremos acercarnos a él. ¿Quién se atreverá a decir “basta ya, aquí se detienen las reivindicaciones democráticas”? ¿Quién tiene legitimidad para eso? Nadie, puesto que en democracia la legitimidad sólo la tiene el pueblo.
La libertad de los pueblos a disponer de sí mismos plantea, con todo, dos interrogantes:
1. ¿Qué es un pueblo? ¿Dónde acaba y dónde empieza un pueblo?
 2. ¿Tiene límite la libertad de los pueblos a disponer de sí mismos? ¿Hasta dónde puede uno secesionarse de los demás?
En el fondo, el sueño de los catalanes, ¿nos hace de verdad soñar?  Se nos machaca año tras año con la “convivencia”, cuando en realidad preferiríamos vivir en nuestra región, provincia, ciudad, aldea, salón, garaje, trastero. Bienvenidos a las Europa de las Naciones. La Europa de los trasteros".


Riss, director todavía vivo de Charlie Hebdo.

Pasar cuentas

Dos  voces indepes desencantadas y pidiendo cuentas.
Y mientras Puigdemont hablará hoy desde Gante.

Aquí y aquí.

martes, 31 de octubre de 2017

The Harder They Fall

Quien piensa que l55 es buena campaña electoral pro constitucionalista debería pensar más despacio.

Aquí.


En arenas movedizas victimistas los indepes son reyes del mambo.



...

Excusatio non petita... Y cómica además.
Combates de boxeo amañados, hace falta valor.

Aquí.


...
Ya regresan los exiliados de Bruselas. Les habrán dado garantías procesales.

lunes, 30 de octubre de 2017

La tarde belga

El primer diario del pais, Le Soir, se pronuncia sobre el lío montado por el Secretario de Estado de Imigración y Asilo belga, Theo Francken.

Aquí en VO.

Aquí en tradu exprés:

"Francken y la puñalada trapera

¡Pero qué estupidez! Esta es la única conclusión que debe extraerse de la salida de tono del Secretario de Estado Theo Francken sobre una hipotética solicitud de asilo del independentista Puigdemont y que sumió a Bélgica este domingo en el ridículo en la escena internacional. Una salida más estúpida que inútil. Theo Francken tenía todos los motivos del mundo para guardar silencio sobre el tema: en primer lugar, el primer ministro Charles Michel es el portavoz de una posición matizada sobre el asunto catalán y que también satisface al N-VA; segundo, esta actitud ha puesto a Bélgica en una posición difícil frente al gobierno español; tercero, el Secretario de Estado no es Ministro de Asuntos Exteriores y, sobre todo, la cuestión de conceder el asilo al Sr. Puigdemont no está en el orden del día.
Solo que aquí, Theo Francken no es tan estúpido. Y sabe perfectamente que jugó a uno de sus juegos favoritos: dar promesas verbales a los nacionalistas flamencos, para negar inmediatamente después de haber cometido el menor fallo en un acto "federal". Y qué más da el daño colateral a su Primer Ministro, su gobierno y su país.
¡Pobre Charles Michel! Ciertamente, no se le agradece lo morigerado que se muestra hacia su Secretario de Estado, cuyos derrapajes han sido objeto de ligeras reprimendas y siempre sin reales consecuencias, o por los riesgos que corre al adoptar posiciones públicas que abundan en la postura de los nacionalistas flamencos, ya sea sobre Sudán o la crisis catalana.
"Hay un problema Francken", escribimos recientemente. Con la circunstancia agravante esta vez de que es la política de su gobierno lo que desautoriza, y que el debilitamiento del Primer Ministro y el Gobierno federal causado por sus excesos verbales ya no se limita al espacio belga, sino que se exhibe en la escena europea.
Este fin de semana, Theo Francken pudo haber ganado puntos entre sus ultras pero hizo perder la cara a Bélgica y a Charles Michel.
Los europeos ahora pueden pensar que la posición valiente del primer ministro belga -casi el único que denunció la violencia en el referéndum catalán y lanzó llamadas al diálogo- no fue fruto de un jefe de un estado con convicciones sino de un jefe de gobierno bajo presión de los nacionalistas de su ejecutivo. En cuanto al fondo, también estarían justificados a hacerse esta pregunta: ¿apoya Bélgica a los separatistas catalanes contra el gobierno español y aceptaría, subsidiariamente, una solicitud de asilo del señor Puigdemont?
Pues no, el primer ministro, este fin de semana, Theo Francken no ha "echado más leña al fuego". Se salió de su papel, faltó de responsabilidad y, al hacerlo, asestó una nueva cuchillada trapera. La Historia dirá si ha sido por orden de su partido."

Béatrice Delvaux


...

Es lo que pasa a un país cuando uno tiene gobiernos multipartitos crónicamente.


domingo, 29 de octubre de 2017

Liquidez modesta

Dos encuestas, (una tercera de La Razón, no debe tomarse demasiado en serio, porque ésta encarga resultados, no tanto encuestas):  aquí y aquí, y que dan dos panoramas muy distintos.

La liquidez impera, pero sobre franjas limitadas del electorado: los suelos son firmes.

La clave de todos modos es cómo y si se presentarán las fuerzas independentistas.