martes, 5 de septiembre de 2017

Genocida

No es apología de la violencia machista ni siquiera exaltación de un delito como el de violación; es odio ideológico lo que subyace en esta amenaza delictiva, un delito de odio contra quien encarna los valores de la Constitución, como cuando la violación sistemática se usa como arma en los genocidios.

Aquí.


Si no es condenada a una pena severa, será un aviso a navegantes para las próximas semanas en Cataluña, donde los que no estén con los unos serán señalados como enemigos de todos.


...
Universitaria y trabaja para Indra. Que du joli.




Morciguiilo Montoro

Montoro, cual morciguillo draculín, amenaza a los ciudadanos de Cataluña con sanciones si pagan a la futura Agencia Tributaria del por entonces recién fundado Estado catalán. Es decir, da por posible tal ley y tal Estado de antemano.
Y se ceba en las víctimas de éste, a las que quiere también víctimas suyas.
Todo muy edificante y fundamentado.

Aquí.

El mazo de la maza y del supremo

Ante el rey, el fiscal general del Estado, Maza, avisa de que los todos fiscales están listos y atentos para hacer frente al desafío independentista. Y lo dice rectamente, no entre líneas.

Justo después, ay,  saca pecho por la "autonomía" e independencia de la institución.


Nobody is perfect.



A su vez, el presidente del Supremo, Lesmes, ha entonado un encendido canto constitucional a la unidad de España, y ha advertido que "nadie sufrirá por cumplir la ley" en alusión al asunto catalán.


(Orillando la doctrina del TC de 2014 sobre el derecho a decidir, que"expresa una aspiración política susceptible de ser defendida en el marco de la Constitución". 






Golfistas

Isabel San Sebastián, en el secreto del serrallo, dice que el gobierno central está roto.
Aquí.

Y Anson, entretanto, cenando con un catalán que dice que cada vez hay menos indes y que por eso buscan muertos.
Aquí.

Pero la demoscopia, in tempore non suspecto, de El Español es muy elocuente:
Aquí: 72 a 28 y quórum.


El que no está roto es el Govern de los delincuentes legales, esos golpistas de corbata, de Diari Oficial a los que se trata más que como golfos como si fueran golfistas: good shoot!, de hoyo en hoyo, y tiro porque me toca, y siempre, claro, bajo par.


Basta ya 1923

A Fanjul no le tiembla la inteligencia cuando discurre sobre el hecho religioso musulmán y otra hierbas.
Aquí.

...
Y vivan las mujeres egipcias de 1923 que dijeron basta ya.



lunes, 4 de septiembre de 2017

Populismo ciudadano

CAT pone la daga en la llaga, donde otro pone la espada.

Aquí.


El populismo, por ser de extremo centro, no deja de ser populismo.


...
Y Macron en chute libre.

Uno a cero cómodo

Las encuestas, incluso las menos sospechosas, lo confirman: se puede alcanzar el quórum del 50% el  1-0 con cierta facilidad.

Aquí.

Con un 55% de participación, el SÍ, a poco que voten SÍ los mismos que votaron SÍ del 9-N, puede llegar al 63%. Y ése sería su peor resultado, pues dudosamente el 47% restante de votos iría al NO.

Es decir, este victoria por "uno a cero" el 1-0 se pagaría poco en la casas de apuestas.






domingo, 3 de septiembre de 2017

Los años perdidos

Rosell, marcando línea, resume perfectamente causas y concausas del Proceso, esos años perdidos, y lo que nos rondarán.

Tambores del tiempo.

Aquí.


Ante la semana decisiva.








Íntimamente se sabe

... que esta vez va la vencida, dice Puigdemont en La Vanguardia Catalana.


Aquí.

Y saca el tema de la participación.


Es cierto que ha habido referéndums incuestionados con menos del 50% de participación, como el que se dice sobre la Constitución Europea, o sobre el propio Estatut de Cataluña, y que un Macron ha ganado unas legislativas con menos de un 16% !!  de apoyo de la población sobre el 100% del censo llamado a votar, y eso no pone en tela de juicio el Parlamento francés actual.
Sin embargo, por mucho que diga, Puigdemont sabe que el fracaso no es que vote un 20%, sino que no se supere ese listón clave del 50%. (La victoria del SÍ ni se cuestiona, está garantizada en una consulta ilegal como ésta en que sobre todo votarán los partidarios de la independencia).

En Escocia y en Quebec (dos veces) la participación fue superior al 50%); idem en el Brexit. Etc.

Sólo una participación del 50% o más modificaría la percepción de las cosas por parte de la comunidad internacional, y la distinguiría del 9-N (37% de participación, pero sobre un censo ampliado a extranjeros y a menores (16 y 17 años), un 37% que es de facto un equivalente a un 43% del censo autonómico, que es el que usarán el 1 de octubre).

Es decir están sólo a 7% del objetivo. Eso lo saben ellos y lo sabe Rajoy.

Después de los atentados y del chute del "no tenim por", es razonablamente alcanzable esa cota el 50%.

Luego que la victoria del SI sea del 80%, 70% o 60% es ya secundario. Y paradójicamente, tendría más valor un 60% de SÍES con una participación del 65% ...que un 80% de SÍES con una participación del 51%.


Pensar que el nivel de participación no es importante es no entender cuál es el movimiento de fondo; y que es, de hecho, lo único que en cierto modo "legitima" a su manera este proceso secesionista: el leit motiv de que hay una voluntad popular y de que existe un pueblo catalán. Es algo que se puede negar, pero también se puede afirmar. Sólo la fuerza de los hechos consumados inclina la balanza.

(Israel la hicieron unos terroristas judíos contra el Reino Unido sobre ese tipo de bases y ahí está. Ojo, es una semejanza de relaciones y no una relación de semejanza, que diría Félix Ovejero.
Claro que no es lo mismo Cataluña que Israel, pero Israel se hizo contra muchas leyes y por la fuerza; esto es, las cosas adquieren una naturaleza distinta antes y después de que se produzcan y en función de si triunfan o no).

Por otro lado, un golpe de estado (que es lo que es técnicamente el 1-0) que se fragua con urnas (y si es el caso, y una participación de más de la mitad de la población con derecho a voto) es un tipo de golpe de estado peculiar y de lectura abierta, pues en vez de realizarse por las armas o desde un parlamento irredento se hace con unas formas aparentemente democráticas y dando la voz al demos (o a parte del mismo ubicado en un territorio). Por ello habrá observadores internacionales, pingüemente pagados: para que todo revista unas formas democráticas referendarias al uso.

Es el gran acierto marketing del independentismo: romper unilateralmente usando formas consagradas democráticas. La jugada es maestra, hay que reconocerlo.

(Y no tiene sentido pretender que es lo mismo arrogarse la capacidad secesionista que decidir sobre otro tema, como algunos dicen: "es lo mismo votar unilateralmente sobre la independencia que declarar la guerra química a las Malvinas o decidir que los zurdos pagan el doble de impuestos o que las mujeres no voten".  No, no es lo mismo. Por mucho que jurídicamente lo sea o pudiera serlo, no es lo mismo: la aspiración autodeterminación en sí es, a pesar de todo, una aspiración legítima según el propio TC español. Lo otro, no, pues choca con principios elementales de derechos humanos recogidos en convenios o avasalla al derecho internacional.

El independentismo busca desesperadamente la doble mayoría en escaños (ya la tiene) y en votos directos (fracasó en ello en esas misma elecciones de septiembre de 2015).

Si el referéndum se para "físicamente", ya sea por vía de excepción, ya sea por vía de ejecución de sentencias del TC, se convocarán unas autonómicas antes de Navidad, con el mismo propósito: la doble mayoría en escaños y en votos. Para los independentistas, este plan B entraña más riesgos, lógicamente, pues con una participación normal en torno al 70 y pico %, las probabilidades de no obtener la doble mayoría buscada aumentarían.
Pero sigue siendo un objetivo alcanzable; bastaría con que los constitucionalistas se abstuvieran un poco más de la cuenta, sin ir más lejos; o que hubiera un trasvase de votos del PSC y de Colau hacia ERC.


Y hoy por hoy la respuesta política al proceso es pedir unas autonómicas. En el fondo, los constitucionalistas saben que son las urnas las que han de hablar...

Pero el riesgo subsiste: si en esas autonómicas se da la doble mayoría de escaños y votos (en septiembre se quedaron a menos del 3% en votos), la DUI se producirá.

Y el gobierno central podrá volver a poner en marcha los mecanismos que ya usó para parar el 1 de octubre, pero, ay..., esta segunda vez las cosas serán mucho más complicadas, y nunca volverán a ser como antes: o se impone la independencia o se abre una crisis constitucional en España, que es el escenario soñado por Podemos.


sábado, 2 de septiembre de 2017

El poderoso imán de las religiones

Gérard Biard, jefe de la redacción de Charlie Hebdo, y otro valiente como Riss, ha escrito este semana otro artículo en respuesta a las acusaciones de amalgama terrorismo islamista/religión musulmana.


Aquí un entrevista en el El País en el aniversario de lo atentados que sufrió la revista satírica.


Y aquí una tradu exprés de su texto de esta semana. (en francés, aquí)


Religión y violencia: basta de amalgamas

No hay jerarquía en la organización religiosa del Islam; en todo caso, no oficialmente, pero sí hay autoridades morales que se definen como tales. Es muy práctico. Ello permite que Tareq Oubrou, imán de Burdeos, pueda echar balones fuera cuando le preguntaron en la radio France Inter sobre el imán de Ripoll que habría radicalizado a la célula terrorista responsable de los atentados de Barcelona y Cambrils: “El Islam no es el catolicismo –contestó-, cualquiera puede considerarse imán y ejercer. A partir de ahí, no cabe buscar pues una relación, cualquiera que sea, entre lo que este imán pudo predicar y la palabra del Profeta". 
Es, por lo tanto, la típica respuesta hoy tan al uso: el terrorismo islamista no tiene nada que ver con el Islam, ni siquiera tiene que ver con algo relacionado con la religión.
Dicho por el imán de Burdeos la cosa tiene su lógica: él defiende su negocio y el eslogan que sirve para vender su mercancía: “Dios es amor”. Lo que tiene menos lógica es que la periodista que lo entrevistaba no le recordase algunos hechos que permiten relativizar el pacifismo religioso. Por ejemplo, el hecho de que quienes cometen los atentados se reclaman del Estado Islámico y no del Estado sin Dios. Que los fanáticos que se inmolan en medio de la gente o que rebañan los cuellos de los viandantes lo hacen al grito de “Allah Akbar” y no de “Pásame el salero”. Que se consideran soldados de una guerra santa. Que no matan por amor al arte... de matar, sino para servir a Dios. Que los Estados que financian el terrorismo –Arabia Saudita, Qatar, Irán…- son teocracias islamistas. Que todo empezó cuando un dignatario religioso –el ayatolá Jomeini- condenó a muerte a un escritor –Salman Rushdie- que fue decretado blasfemo, y que llamó con una fatwa a todos los musulmanes del mundo a ejecutarlo allí donde éste estuviera. Que en los innumerables mensajes de amenazas e insultos que recibimos en Charlie después de la publicación de un dibujo considerado impío o islamófobo, la mayoría de ellos recoge la promesa de que Alá nos comerá los huevos y se calzará a nuestra madre. Que la ideología que motiva este odio halla su origen en un texto proclamado santo que se llama El Corán. Es sin duda posible que algunos lo lean trapaceramente. Pero si admitimos que el texto está sujeto a interpretaciones, entonces también podremos equivocarnos cuando afirmamos que no predica la paz ni el respeto al prójimo…
Ninguna religión puede ser, por definición, “de paz” o “de guerra”. Una religión, cuando se circunscribe a lo íntimo, es una muleta existencial, un medio de dar respuestas simples a cuestiones complicadas, una fuente de reconfort, un masoquismo saciado, qué más da lo que sea en tales casos; en la medida en que no quieran embarcar a los demás, sólo debería importarle a los interesados. Pero cuando se amplía al colectivo, se convierte en un instrumento de control social y político. Y en este sentido, no se puede descartar que someta, encarcele, torture y masacre a tutiplén con el único objetivo de ejercer un poder 100% terrenal. El integrismo, el oscurantismo y el fanatismo no son disfunciones, son elementos consustanciales al “hecho religioso”. Durante siglos se mató en nombre del cristianismo, y alguno que otro cristiano echa de menos hoy aquellos tiempos triunfales. Incluso el Budismo, que se supone es la religión más guay de todas, causa estragos en Birmania. El estado normal de una religión, cuando desciende a la arena política, es el totalitarismo, y sus instrumentos preferidos son la brutalidad, e, incluso, la barbarie. El Islam no es la excepción.
Que esta evidencia no pueda decirse ni ser atendida, que se acuse de “amalgamar” en cuanto se establece un vínculo entre un terrorismo que se autoproclama religioso y el Islam, entre el Corán y la ideología totalitaria que se inspira en él, entre Dios y las atrocidades que se comenten en su nombre, es algo que plantea un grave problema. 
No sólo es una inepcia intelectual sino que es aceptar que la fe –y todo lo que ésta acarrea consigo– se imponga un vez más sobre la razón”.


Gérard Biard, redactor jefe [todavía vivo] de Charlie Hebdo.

...
Amén.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Aplastando al infame Voltaire

El editorial sobre el editorial doble de la semana pasada en forma de portada, y la polémica desencadenada sobre “El Islam como religión de paz... eterna” ilustrado por la camioneta asesina de las Ramblas de Barcelona.



Aquí en francés.

Y aquí en tradu exprés:

Reflexionar puede perjudicar gravemente la salud

"La portada del último número de Charlie Hebdo ha dado que hablar más que de costumbre. Asociar la fórmula “Islam, religión de paz” al adjetivo “eterna” ha disgustado a algunos. Se nos reprocha amalgamar la religión musulmana con la muerte. Esta acusación es inaceptable. Charlie Hebdo nunca ha amalgamado el Islam con algo que no tuviera que ver con él. Nunca hemos amalgamado al Islam con el cáncer, el exceso de velocidad, la canícula, las inundaciones, el calentamiento global o los perturbadores endocrinos. Simplemente hemos constatado que, demasiado a menudo, moría gente inocente en el mundo asesinada a manos de musulmanes tildados de integristas, que querían poner en práctica la suras del Corán que llaman a asesinar a los infieles Aun cuando el Corán no se reduce a esos pasajes que glorifican el asesinato, no se puede echar balones fuera y contentarse con repetir esta frase demagógica y huera: “El Islam es una religión de paz”.
Para ser justos, hemos de precisar que el Corán no ostenta el monopolio de la violencia. Contrariamente a lo que suele creerse, Cristo no se limitó a pronunciar palabras de amor y paz. El cristianismo también fue, en su día, una “religión de paz …eterna”. “Fuego vine a echar en la Tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? “ (Lucas, 12: 49).  “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer la paz, sino la espada.” (Mateo, 10, 34).
Así hablaba Jesús cuando estaba de malas, si damos crédito a los evangelistas Lucas y Mateo. Estas palabras belicosas parece que han sido olvidadas con el tiempo para dejar espacio a un Jesús reinventado, más en sintonía con las exigencias del mundo moderno. Un Jesús pacífico, barbado y melenudo que predica el amor entre los hombres, como un hippy de ojos enrojecidos por el humo de sus propios porros.
¿Acaso los musulmanes y sus imanes están dispuestos a excluir definitivamente del Corán los numerosos llamamientos a asesinar que en él se hallan? ¿Quién se atreverá a modificar la palabra revelada del Profeta sin temer que le den el pasaporte, a su vez, para “la vida eterna” a base de kalashnikovs? No son numerosos los religiosos y los creyentes que se atreverían a dar tal paso. Y aun son menos numerosos los periodistas, intelectuales y políticos que se atreverían a hablar de ello. El malestar de los musulmanes es tanto mayor por cuanto se sienten obligados a condenar los asesinatos cometidos en el nombre del Islam, pero al mismo tiempo, a conservar los pasajes violentos del Corán, puesto que fue el propio Mahoma quien se supone que los escribió.
Las puertas de salida que quedan son pues escasas. Se puede recurrir a la “relectura” del Corán, proponiendo nuevas traducciones que atenúen los pasajes más sanguinarios. Pero el ejercicio muestra enseguida sus límites, ya que la libertad del traductor no le autoriza a decir lo contrario de lo que Mahoma escribiera. Las reinterpretaciones del Corán llegan demasiado tarde en una época moderna en la que es complicado ocultar al público las manipulaciones de los textos, como fue el caso con el Nuevo Testamento. Los manuscritos de los Evangelios han pasado por tantas manos y han sido tan a menudo reformulados que resulta difícil distinguir las palabras auténticas de los añadidos y supresiones de todos aquellos que han ido recopiando los textos a su antojo durante siglos y siglos. Los musulmanes no tienen esa suerte. Son prisioneros de un Corán al que no le han encontrado todavía la puerta de salida.
Después de cada atentado, proclamamos que ello no cambiará nuestro modo de vida. Seguiremos yendo al restaurante, al cine y a tomar una copa en las terrazas. Lo que ha cambiado no es nuestro modo de vida sino nuestro modo de pensar. Ya no pensamos con tanta libertad.
Quien más quien menos tiene miedo. Los intelectuales temen ser tratados de islamófobos, los artistas temen por su carrera, los periodistas temen por su pellejo y los políticos temen por lo que ocurrirá en las siguientes elecciones. En cuanto se pronuncian las palabras “Corán”, “Islam” o “Mahoma”, todo el mundo agacha la cabeza y baja la mirada. Nadie se atreve ya a reflexionar sobre la religión en general y sobre el Islam en particular. Ya no hay lugar para la reflexión, pues se nos facilitan frases precocinadas tales como “El Islam es una religión de paz”, concebidas para dar cerrojazo a cualquier debate.
Cuando los hermanos Kouachi salieron a la calle, después de sus asesinatos, gritaron: “¡¡Charlie está muerto!!”, y lo hicieron de conformidad con las suras del Corán que ordenan a los musulmanes a matar a los infieles. Hoy las llamadas a matar a Charlie Hebdo se lanzan desde las redes sociales, sin embozo alguno. Los hermanos Kouachi no lograron destruir Charlie Hebdo, pero sí consiguieron trasladar su mensaje a la sociedad francesa: ¡Temed a Dios o moriréis! Así, como quien no quiere la cosa, en Francia las ideas parecen cada día menos influenciadas por Victor Hugo o Voltaire y más por los hermanos asesinos del 7 de enero".


Driss es el director [aún vivo] de Charlie Hebdo.


...
En verdad, en verdad os lo digo, la ele y la o hacen lo.

jueves, 31 de agosto de 2017

Pasar por Taqiyya

Interesante entrevista con el jefe antiterrorista europeo.
Aquí.


 "Los yihadistas cada vez más usan la taqiyya, el disimulo para pasar desapercibidos. Hay que mejorar en la parte humana y también la digital. Los servicios europeos cada vez usan más análisis de big datasoftware para prevenir cambios de comportamiento, pero no basta".



...
Enric Hernàndez debe aclarar cuanto antes dos cosas: por qué publica un documento supuestamente de los servicios secretos americanos que claramente no es un documento original sino un texto fabricado y con evidentes trazas de haber sido redactado por un no nativo en lengua inglesa, y quién ha elaborado esta capuza?

Y por qué se ha cambiado de lado el acento de su apellido.

Aquí.


...
A partir de ahí convendrá valorar la genérica información norteamericana que se supone llegó el 25 de mayo al Estado sobre un posible atentado en las Ramblas, y a la que, tras estudiarlo, no se le dio credibilidad alguna en Madrid y así se le comunicó a Barcelona.


No todo vale para detener al independentismo, porque entonces ¿qué diferencia a los leales de los desleales?





Un rey borrado, un rey de pueblo y un conde vanguardista

Aquí y aquí.


...
Gregorio Morán, que fue la coartada de La Vanguardia de Catalunya muchos años, a la puta rue por llamar por adelantado delincuente legal al consigliere Joaquim Forn, cuyo cometido es acabar el 1 de octubre con el home espanyol, como en su día se acabó con el homo sovieticus.


miércoles, 30 de agosto de 2017

La libra de carne para Erdogan

Hamzan Yalçin, el escritor turco-sueco sigue en Can Brians, detenido, a la espera de si se le extradita o no a la Turquía del sátrapa Erdogan.

Aquí.


Entregarlo equivaldría a lanzar un mensaje de abdicación a todos los demócratas turcos, intra y extramuros, de la prisión en que se ha convertido Turquía.

Diosecillos de un mal menor

Rivera cree, como tanto españoles, que Rajoy miente sobre la Gurtel y que cada vez que se le pregunta no cuenta lo que sabe.

Otro españoles creen que Rajoy no sabe lo que cuenta.

Aquí.

Más allá de la disyuntiva, lo que no (se) explica es la bondad de apoyar políticamente a un mentiroso, más allá del argumento teorético del mal menor.






Voces clamando

Un llamamiento racional al enderezamiento, pero, ay, clamando en el desierto.
Aquí.

Y un desespero emocional clamando en el "otro" desierto.
Aquí.





martes, 29 de agosto de 2017

La soledad de Soledad

Aquí.

Voteu NO si us plau

Un potencial 50% es independentista y, siendo muy optimistas, un potencial 50% que no lo es. ¿Pero estos últimos bastan para parar a los indepes?
No.
Y ello por razones evidentes: los primeros gobiernan, los segundos no pintan nada o apenas en Cataluña.

Hoy Gabriel Tortella dice cosas interesantes sobre las causas del caso.
Pero luego dice esto:
“…déjenme explicar por qué la mayor víctima de este golpe antidemocrático sería el pueblo catalán. Es muy sencillo: pese a los 37 años de adoctrinamiento, hostigamiento y coacción a que los nacionalistas han sometido al pueblo catalán, no han conseguido convencer a más de un tercio de los ciudadanos, como se ha comprobado en repetidas elecciones y como se vio claramente en el referéndum ilegal e irregular del 9 de noviembre de 2014. Pues bien, el presente Gobierno de Cataluña, consciente de que ese tercio de electores es su techo, proclama que el voto de esta minoría le legitima para declarar la independencia, en un referéndum que, en el más favorable de los casos (para ellos), será un calco del de entonces, con su ausencia de garantías y su bajísimo nivel de participación. Naturalmente, si el referéndum del 1 de octubre tiene lugar, sólo votarán los partidarios de la independencia, como en 2014. La mayoría se abstiene porque tiene miedo a las represalias y a que el voto no sea secreto (no hay garantías en estos referéndums irregulares), y porque saben que su Estado, el Estado español, les ha abandonado, como viene haciendo desde hace muchos años, y como volvió a hacer en la manifestación del pasado sábado. Ya ha dicho Puigdemont que con una mayoría simple de votantes ellos se considerarán capacitados para declarar la independencia. De modo que con un tercio de los electores, y sin la mayoría parlamentaria que el propio Estatuto catalán exige para su modificación, esta Generalitat golpista pretende legitimar su insurrección. Y el pueblo catalán, a callar, como viene haciendo desde hace muchos años.”

...
Pero se equivoca con los números.
Parece mentira que alguien lúcido, como Tortella, pueda hacer estos cálculos y hablar de un tercio, confundiendo churras con churros.
Veamos, datos wikipédicos: en las elecciones autonómica de 2015, Junts pel Sí obtuvo el 39,59% de los votos (con menos porcentaje hay partidos que gobiernan en solitario en muchos países), a los que hay que sumar el 8,21% de votos de la CUP. 
Los partidos inequívocamente independentistas suman pues 47,80% votos, y 72 escaños, mayoría absolutísima (68 escaños). En votos directos, 1 662 000 + 337 000, es decir: 1 999 000.
¿47,8% del censo que votó es un tercio, señor Tortella?

A estos casi dos millones, se podrían sumar, a los efectos de querer un referéndum sececionista, los votos que obtuvieron Colau y los suyos, 367 000 (8,94%).
Es decir, que por lo bajo quieren un referéndum secesionista más del 56%. 
¿Es eso un tercio, señor Tortella?
Pero si vamos al 9-N de 2014, veremos que votó el 37,2% de un censo hiper ampliado en que votaban menores de edad y extranjeros (2 300 000 votaron) y en favor del SI-SI, más del 80%, es decir: 1 832 000 (cercano a la cifra de 199 000 votos indes de las autonómicas de 2015).
Sobre un censo normal y no hiper ampliado, el porcentaje de SI-SI habría sido superior.
Veámoslo.
Cojamos el proceso electoral más reciente, elecciones generales de 2016, y su participación en Cataluña:  65,61% y 3 486 069 votos emitidos (aquí).
Es decir que si repitieran los fieles voto del 9-N con una participación de junio de 2016, ¡¡alcanzarían el 52,5% de los votos, mayoría absoluta!!, 

¿Es eso un tercio, ¿señor Tortella?

Declinado de otra manera: si el 9-N hubiera sido convocado con un censo normal (unos 5 300 000 electores, esto es sin esos menores y extranjeros postizos), los 1 832 000 del SÍ-SÍ habrían representado más de la mitad (52%) de los votos emitidos con una participación en torno al 65 % (3 490 000 votos emitidos).

Así pues,  el tercio ficticio al que se agarra Tortella es error y de bulto: esos casi dos millones de votos independentistas (o dos y medio de referendarios con los de Colau) no son un tercio más que respecto a un censo muy teórico que incluye un altísimo porcentaje de abstencionistas estructurales, y electores postizos (menores y extranjeros) que no votan en las generales ni autonómicas.

 Y si volvemos a datos de las dos elecciones generales de diciembre de 2015 y junio de 2016 (al no estar la CUP muchos votos van a Colau), veremos que sigue existiendo un 56% de votantes partidarios del referéndum, qe optan por partidos indepes o por los de Colau.
¿De qué tercio habla usted, señor Tortella?
Y en el otro lado, ¿quién está?
C’s, PSC y PPC. Ellos sí son un tercio. Pero me temo que de Flandes.

... 
Por eso,hasta la CUP llama a votar NO. Para hacer subir el porcentaje de participación cerca del 50%. Pues de la victoria del SÍ no duda nadie.

Una vez alcanzada la barrera del 50% de participación, que es un paso previo para recabar reconocimiento internacional, el SÍ a la independencia está garantizado: cuanto más se acerque la participación al 50% más clara será la victoria. 
Pero, paradójicamente, los indepes prefieren ganar con un 52% y una participación del 65%, que ganar más holgadamente con participaciones inferiores al 60% o al 55%.
Y como son conscientes de que la mayoría de los contrarios a la independencia no irá a votar en una consulta ilegal, saben que tienen la victoria asegurada, pero necesitan que muchos contrarios a la independencia voten NO. 
Ahora sólo obran para que la participación supere un poco la del 9-N.
Casi solo esa participación se alcanzaría un 43%.
Están a 7 u 8 puntos del 50%, quórum internacional.
De ahí que hasta llamen a votar NO y que la campaña será llamando a votar y no en favor del SÍ.


Sin bajarse del autocar

El consejero de Interior por accidente (él quería ser alcalde convergente) siempre ha sido un tipo sin doblez: piensa lo que dice y dice lo que piensa.

Aquí.

Hace años le partió el brazo la policía en Barcelona en una protesta local contra España: nunca se le vio más contento que con la escayola, que enarbolaba a modo de trofeo.

Por eso no resulta extraño que sea sobre él y no otro sobre otro sobre quien recaiga casi todo el peso político (y casi fáctico) de la consulta ilegal del 1 de octubre: si Trapero cumple sus órdenes, la consulta se celebrará contra viento y marea y resoluciones judiciales.


Sólo atendería la orden de dar marcha atrás del propio Puigdemont, cosa harto improbable, pues éste ha quemado las naves y es ya otra tête brulée.

...
Y ERC cada día está más fuerte, sin bajarse el autocar.

lunes, 28 de agosto de 2017

Lunetina intempestiva

Despiden al disidente Gregorio Morán de La Vanguardia Procesional.
Él lo tacha de efecto colateral, en su modestia.
Pero es un efecto central y anunciador de lo que está por venir.

Aquí.

No le faltarán ofertas para sus sabatinas al otro lado del Ebro.