domingo, 1 de enero de 2017

Deconstruir a Chomsky



Este artículo publicado en la revista Scientific American el 7 de septiembre de 2016 por  Paul Ibbotson y Michael Tomasello, que, sin duda, agradaría a Judith Rich Harris y a su teoría de los módulos compartidos de múltiples usos en la individuación humana.
           
Aquí en V.O. 

Y aquí en tradu exprés:



Las pruebas refutan la teoría del aprendizaje
             del lenguaje de Chomsky
 


 
Gran parte de la revolución de Noam Chomsky en la lingüística –incluida su tesis sobre la forma en que aprendemos las lenguas– está siendo invalidada.

Sumario:

• Noam Chomsky ha sido un gigante imponente en el campo de la lingüística durante muchas décadas, famoso por su conocida teoría de la gramática universal.

• La idea de Chomsky de un cerebro conectado a una plantilla mental específica para la gramática ha sido cuestionada por la falta de evidencias en los estudios de campo sobre lenguas.

• Su teoría ha cambiado varias veces para explicar excepciones que iban en contra de sus postulados originales, marcando un retroceso respecto a sus ambiciosos orígenes.

• Las alternativas a la gramática universal plantean que los niños que aprenden el lenguaje usan habilidades cognitivas generales y leen las intenciones de las otras personas.


 ***                                                                            

La idea de que tenemos cerebros cableados a una plantilla mental para el aprendizaje de la gramática –algo defendido por Noam Chomsky, del Massachusetts Institute of Technology– ha dominado la lingüística durante casi medio siglo. Recientemente, sin embargo, científicos cognitivos y lingüistas han abandonado en masa la teoría de la Gramática Universal de Chomsky debido a nuevas investigaciones que examinan muchos idiomas diferentes y la manera en que los niños aprenden a entender y a hablar las lenguas de sus comunidades. Todos estos trabajos no respaldan las afirmaciones de Chomsky.
Los trabajos sugieren una visión radicalmente diferente en la que el aprendizaje del primer idioma de un niño no se basa en un módulo gramatical innato. En cambio, la nueva investigación muestra que los pequeños utilizan diversos tipos de pensamiento que pueden no ser en absoluto específicos del lenguaje, tal como la capacidad de clasificar el mundo en categorías (personas u objetos, por ejemplo) y la de comprender las relaciones entre las cosas. Estas habilidades, junto con la especial habilidad humana capaz de captar lo que otros tienen la intención de comunicar, permiten que surja el lenguaje. Los nuevos hallazgos indican que si los investigadores realmente quieren entender cómo los niños, y otros humanos, aprenden los idiomas, han de abandonar las teorías de Chomsky para obtener alguna orientación.
Esta conclusión es importante porque el estudio del lenguaje desempeña un papel central en diversas disciplinas, desde la poesía hasta la propia lingüística pasando por la inteligencia artificial; y es que métodos equivocados conducen a resultados cuestionables. Además, el lenguaje es utilizado por los seres humanos en formas que ningún animal puede igualar; y si entiendes lo que es el lenguaje, comprendes un poco mejor lo que es la naturaleza humana.
La primera versión de Chomsky de su teoría, planteada a mediados del siglo XX, enlazaba con dos tendencias emergentes entonces en la vida intelectual de Occidente. En primer lugar, postulaba que los idiomas que las personas usan para comunicar en la vida cotidiana se comportaban como los lenguajes matemáticos del nuevo campo de la informática. Su investigación buscaba la estructura computacional subyacente del lenguaje y proponía un conjunto de procedimientos que crearían oraciones "bien formadas". La idea revolucionaria era que un programa similar al de un ordenador pudiera producir oraciones que las personas pensaban que eran gramaticales. Ese programa también podría supuestamente explicar la forma en que las personas generaban sus frases. Esta manera de hablar sobre el lenguaje tuvo éxito entre muchos académicos ansiosos de abrazar un enfoque computacional en...  bueno... en todo.
Mientras Chomsky estaba desarrollando sus teorías computacionales, también estaba proponiendo simultáneamente que éstas estaban enraizadas en la biología humana. En la segunda mitad del siglo XX se fue haciendo más claro que nuestra extraordinaria historia evolutiva es la responsable de muchos aspectos de nuestra singular psicología humana, por lo que aquella teoría halló eco en ese nivel también. La Gramática Universal fue presentada como un componente innato de la mente humana y prometía revelar los profundos fundamentos biológicos que subyacen en las más de 6 000 lenguas humanas del mundo. Las teorías científicas más poderosas, por no decir las más bellas, quieren revelar una unidad oculta bajo la diversidad superficial, así que la teoría mostró un atractivo inmediato.
Pero las evidencias han dejado atrás las teorías de Chomsky, que han estado declinando hacia una lenta muerte durante años. Y si están muriendo tan lentamente es porque, tal como el físico Max Planck dejó dicho, los universitarios más veteranos tienden a aferrarse a los viejos métodos y "la ciencia progresa de funeral en funeral".

EN EL PRINCIPIO

Las primeras encarnaciones de la gramática universal en los años sesenta tomaron como punto de partida la estructura subyacente de las lenguas europeas estándar, las que hablaban la mayoría de los lingüistas que trabajaban sobre ellas. Por lo tanto, el programa de la gramática universal operaba sobre retazos de lenguaje, tales como frases nominales ("A los perros simpáticos") y frases verbales ("les gustan los gatos").
Muy pronto, sin embargo, las comparaciones lingüísticas entre múltiples idiomas comenzaron a no encajar en este esquema tan nítido. Algunas lenguas nativas de Australia, como  el Warlpiri, tenían elementos gramaticales diseminados por todas las partes de la oración –las frases nominales y verbales no estaban "cuidadosamente empaquetadas" para poder ser conectadas a la gramática universal de Chomsky
, y algunas frases carecían de partes verbales.
Estos llamados valores atípicos eran difíciles de conciliar con la gramática universal, que se basaba en ejemplos de lenguas europeas. Otras excepciones a la teoría de Chomsky procedían del estudio de las lenguas ergativas, como el vasco o el urdu, en las que la forma en que se usa una oración de sujeto es muy diferente a la de muchas lenguas europeas, desafiando así nuevamente la idea de una  gramática universal.
Estos hallazgos, junto con todo un trabajo lingüístico teórico, llevaron a Chomsky ya sus seguidores a una revisión en profundidad de la noción de gramática universal durante los años ochenta. La nueva versión de la teoría, llamada "de principios y parámetros", reemplazó una sola gramática universal para todas las lenguas del mundo por un conjunto de principios "universales" que rigen la estructura del lenguaje. Estos principios se manifestaban de manera diferente en cada idioma. Una analogía podría ser que todos nacemos con un conjunto básico de gustos (dulce, amargo, agrio, salado y umami) que interactúan con la cultura, la Historia y la geografía para producir las variaciones actuales de la cocina mundial. Los principios y parámetros eran la analogía lingüística de los gustos. Interactuaban con la cultura (daba lo mismo que un niño aprendiera japonés o inglés) para producir la variación en las lenguas actuales así como para definir el conjunto de lenguas humanas que eran posibles.
Idiomas como el español forman frases completamente gramaticales sin necesidad de sujetos separados: por ejemplo,  "Tengo zapatos", en las que la persona que tiene los zapatos, "Yo", no queda indicada por una palabra separada sino por la desinencia "-o" que termina  el final del verbo. Chomsky pretendía que tan pronto como los niños encontraban algunas frases de este tipo, sus cerebros pondrían el interruptor en "encendido", indicando de este modo que el sujeto de la oración debía ser eliminado. Entonces sabrían que podrían saltarse el sujeto en todas las frases de este tipo.
El parámetro "suprimir sujeto" supuestamente también determinaba otras características estructurales del lenguaje. Esta noción de principios universales se ajusta razonablemente bien a muchas lenguas europeas. Pero  resulta que los datos de lenguas no europeas no se ajustaban a la versión revisada de la teoría de Chomsky. De hecho, la investigación que había intentado identificar parámetros como el de la supresión del sujeto, en última instancia llevó al abandono de la segunda encarnación de la gramática universal debido a su falta de consistencia ante este tipo de críticas.
Más recientemente, en un famoso artículo publicado en Science en 2002, Chomsky y sus coautores describieron una gramática universal que incluía una sola característica, llamada la recursión computacional (si bien muchos defensores de la gramática universal todavía prefieren afirmar que hay muchos principios y parámetros universales). Este nuevo cambio permitía combinar un número limitado de palabras y reglas para realizar un número ilimitado de oraciones.
Dichas infinitas posibilidades existen debido a la manera en que la recursión incorpora una frase dentro de otra frase del mismo tipo. Por ejemplo, en algunas lenguas occidentales se pueden incrustar segmentos a la derecha ("Juan espera que María sepa que Pedro está mintiendo"), o incrustarlos en el centro ("El perro que el niño que vio que al gato persiguió ladró"). En teoría, es posible seguir incrustando estas fases infinitamente. En la práctica, la comprensión comienza a griparse cuando las secuencias se apilan unas encima de otras como en estos ejemplos. Chomsky pensaba que esto no estaba directamente relacionado con el lenguaje en sí; que más bien era una limitación de la memoria humana. Más importante aún, Chomsky propuso que esta capacidad recursiva es lo que distingue al lenguaje de otros tipos de pensamiento como la categorización y la percepción de las relaciones entre las cosas. También ha propuesto recientemente que esta capacidad surgió de una única mutación genética ocurrida entre hace 100 000 y 50 000 años.
Igual que antes, cuando los lingüistas examinaron la variación de las lenguas del mundo, encontraron contraejemplos a la afirmación de que este tipo de recursión era una propiedad esencial del lenguaje. Algunas lenguas –la Pirahã amazónica, por ejemplo– parecen apañárselas sin la recursión chomskyana.
Como todas las teorías lingüísticas, la gramática universal de Chomsky intenta realizar un acto de equilibrio. La teoría tiene que ser lo suficientemente simple como para valer la pena. Es decir, debe predecir algunas cosas que no están en la propia teoría (de lo contrario es sólo una lista de hechos). Pero la teoría tampoco puede ser tan simple que no pueda explicar las cosas que debería. Tomemos la idea de Chomsky de que las frases en todas las lenguas del mundo tienen un "sujeto". El problema es que el concepto de sujeto es más un "parecido de rasgos familiares” que una categoría nítida. Alrededor de treinta rasgos gramaticales diferentes definen las características de lo que es un sujeto. Cada idioma sólo tendrá un subconjunto de estas características; y además los subconjuntos a menudo no se solaparán con los de otros idiomas.
Chomsky trató de definir los componentes de la caja de herramientas esencial del lenguaje: el tipo de maquinaria mental que permite que surja el lenguaje humano. Cuando se han encontrado contraejemplos, algunos defensores de Chomsky han respondido que sólo porque un lenguaje carezca de determinada herramienta (la recursión, por ejemplo), ello no significa que ésta no se encuentre dentro de la caja de herramientas. De la misma manera, sólo porque una cultura carezca de sal para sazonar la comida, eso no significa que lo salado no esté en su repertorio de gustos básicos. Desafortunadamente, esta línea de razonamiento hace que las propuestas de Chomsky sean difíciles de probar en la práctica y que,  en algunos casos, se acerquen a algo que no puede ser falsado.

SENTENCIA DE MUERTE 

Un defecto decisivo en las teorías de Chomsky es que cuando se aplica al aprendizaje de idiomas, éstas estipulan que los niños pequeños vienen equipados con la capacidad de formar oraciones usando reglas gramaticales abstractas. (Las más precisas dependen de la versión de la teoría que se invoque). Sin embargo, muchas investigaciones muestran ahora que la adquisición del lenguaje no tiene lugar de esta manera. Niños bastante pequeños comienzan a aprender patrones gramaticales simples; luego, poco a poco, intuyen las reglas que hay detrás, una por una.
Por lo tanto, los niños inicialmente hablan sólo con construcciones gramaticales concretas y sencillas basadas en patrones específicos de palabras: "¿Dónde está X?"; "Quiero X"; "Más X"; "Es  X"; "Yo X esto"; "Pon X aquí"; "Mamá está haciendo X"; "Vamos a X"; "Tira X"; "X se ha ido"; "Mamá X"; "Yo hice X"; "Siéntate en la X"; "Abre X"; "X aquí"; "Hay un X"; "X está roto". Más tarde, los niños combinan estos primeros patrones con otros más complejos, como "¿Dónde está la X que Mamá Xó?", etc.
Muchos defensores de la gramática universal aceptan esta caracterización del temprano desarrollo gramatical de los niños. Pero luego entienden que cuando surgen construcciones más complejas, esta nueva etapa refleja la maduración de una capacidad cognitiva que utiliza la gramática universal y sus categorías y principios gramaticales abstractos.
Por ejemplo, la mayoría de los enfoques de gramática universal postulan que un niño forma una pregunta siguiendo un conjunto de reglas basadas en categorías gramaticales tales como "¿Qué (objeto) has (auxiliar) perdido (verbo) tú (sujeto)?". Respuesta: "Yo (sujeto)  perdí (verbo) algo (objeto).” Si este postulado es correcto, entonces en determinado periodo de desarrollo los niños deberían cometer errores similares en todas las oraciones interrogativas. Pero los errores de los niños no encajan con esta predicción. Muchos de ellos, muy pronto en su desarrollo cometen errores tales como: "¿Por qué puede no él venir?", pero al mismo tiempo que cometen este error –poner el "no”  antes de “él” y de "venir "– forman correctamente otras preguntas con verbos auxiliares, como la oración "¿Qué ha dicho él?".
Los estudios experimentales confirman que los niños producen frases interrogativas con auxiliares correctas muy a menudo, mientras siguen cometiendo errores en frases interrogativas que contienen otras (a menudo menos frecuentes) combinaciones de auxiliares e interrogativas: "¿Por qué puede él no venir?".
La principal respuesta de los gramáticos universales a estos hallazgos es que los niños tienen la competencia gramatical pero que otros factores pueden impedir sus producciones y, por tanto, ocultar tanto la verdadera naturaleza de su gramática como obstaculizar el estudio de la gramática "pura" postulada por la teoría lingüística de Chomsky. Entre los factores que enmascaran la gramática subyacente, dicen, se incluyen la memoria inmadura, la atención y las habilidades sociales.
Sin embargo, la interpretación chomskyana de la conducta de los niños no es la única posibilidad. La memoria, la atención y las habilidades sociales pueden no enmascarar el verdadero estatuto de la gramática; más bien pueden ser parte integral en la construcción del lenguaje. Por ejemplo, un estudio reciente (uno de cuyos coautores es uno de nosotros [Ibbotson]) ha demostrado que la capacidad de los niños para producir por ejemplo  participios irregulares
como: "Rompo el juguete/ el juguete que he roto (y no: que he “rompido”) está asociado con su capacidad de inhibir una respuesta atractiva que no estaba relacionada con la gramática: igual que decir la palabra “luna”cuando se mira una fotografía del sol. Más que la memoria, las analogías mentales, la atención y el razonamiento acerca de las situaciones sociales que se interponen en el camino de los niños que expresan la gramática pura de la teoría lingüística chomskyana, todas estas facultades mentales pueden explicar por qué el lenguaje se desarrolla del modo en que lo hace.
Al igual que ocurre con la renuncia a los datos translingüísticos o con el argumento de la caja de herramientas, la idea de que la “actuación” lingüística enmascara la "competencia" lingüística es también muy poco refutable. El ir abandonando este tipo de alegaciones es común en aquellos paradigmas científicos en declive que carecen de una sólida base empírica –véase, por ejemplo, la psicología freudiana y las interpretaciones marxistas de la Historia.
Incluso más allá de estos desafíos empíricos a la gramática universal, los psicolingüistas que trabajan con niños tienen dificultades para concebir teóricamente un proceso en el cual los niños empiecen con las mismas reglas gramaticales algebraicas para todas las lenguas y luego procedan a averiguar cómo un idioma particular (inglés, swahili o el que sea) se conecta con ese esquema de reglas. Los lingüistas llaman este enigma el “problema del enlace”, y hubo un aislado intento sistemático de resolverlo en el contexto de la gramática universal: lo llevó a cabo el psicólogo Steven Pinker, de la Universidad de Harvard, para las oraciones de sujeto. Sin embargo, resultó que el trabajo de Pinker no coincidía con los datos recabados en los estudios de desarrollo infantil ni se podía aplicar a categorías gramaticales distintas de  las de sujeto. Por lo tanto, el problema del enlace, que debería ser el problema central en la aplicación de la gramática universal al aprendizaje de la lengua, nunca ha sido resuelto;  ni siquiera se ha abordado seriamente.

UNA VISIÓN ALTERNATIVA

Todo esto lleva ineludiblemente a la idea de que la noción de gramática universal es claramente errónea. Por supuesto, los científicos nunca renuncian a su teoría favorita, incluso frente a pruebas que la contradicen, hasta que no aparece una alternativa razonable. Tal alternativa, llamada “lingüística basada en el uso”, ya ha llegado. La teoría, que reviste varias formas, propone que la estructura gramatical no es innata. En cambio, la gramática es el producto de la Historia (los procesos que configuran cómo pasan las lenguas de una generación a la siguiente) y de la psicología humana (el conjunto de capacidades sociales y cognitivas que permiten a las generaciones empezar por aprender un idioma). Más importante aún, esta teoría propone que el lenguaje se sirve de sistemas cerebrales que pueden no haber evolucionado específicamente para ese propósito y, por lo tanto, todo esto constituye una idea diferente a la de Chomsky de la mutación de un solo gen que hizo posible la recursión.
En el nuevo enfoque basado en el uso (que incluye ideas de la lingüística funcional, de la lingüística cognitiva y de la Gramática de la Construcción), los niños no nacen con una herramienta universal específica para aprender gramática, sino que heredan el equivalente mental de un cuchillo suizo: un conjunto de herramientas de propósito general –como la categorización, la lectura de las intenciones comunicativas y la analogía– con las que los niños construyen categorías gramaticales y reglas a partir del lenguaje que oyen a su alrededor.
Por ejemplo, los niños de habla inglesa entienden "The cat ate the rabbit" ("El gato comió al conejo", y, por analogía, también entienden que "The goat tickled the fairy" ("La cabra le hizo cosquillas al hada"). Generalizan al escuchar un ejemplo tras otro. Después de suficientes ejemplos de este tipo, podrían incluso ser capaces de adivinar quién hizo qué a quién en la frase "El gazó mimbeó al tomín", aunque las palabras sean literalmente absurdas: la gramática debe ser algo que ellos disciernen más allá de las propias palabras, dado que las frases comparten poco en común en el nivel de las palabras (la semántica). 
El significado en el lenguaje surge a través de una interacción entre el significado potencial de las propias palabras (como las cosas que la palabra "comió" pueden significar) y el significado de la construcción gramatical con la que están conectadas. Por ejemplo, aunque "estornudar" está en el diccionario como un verbo intransitivo que sólo funciona con un solo actor (el que estornuda) si uno lo fuerza a una construcción bitransitiva -que puede tomar tanto un objeto directo como indirecto-, el resultado podría ser "Ella le estornudó la servilleta", en donde "estornudar" se interpreta como una acción de movimiento (es decir, ella hizo que la servilleta se desplazara hasta él).
La oración muestra que la estructura gramatical puede hacer una importante contribución al significado de la frase, tal como lo hacen las palabras. Contrastemos esta idea con la de Chomsky, quien argumentó que hay niveles de gramática que están  por completo libres de significado.
El concepto del cuchillo suizo también explica el aprendizaje del lenguaje sin necesidad de invocar dos fenómenos requeridos por la teoría de la gramática universal. Uno de ellos es una serie de reglas algebraicas para combinar símbolos: la llamada gramática nuclear, conectada con en el cerebro. La segunda es un léxico –una lista de excepciones que cubren todos las otras expresiones idiomáticas e idiosincrasias de los lenguajes naturales que deben ser aprendidos–. El problema con este enfoque “de doble vía” es que algunas construcciones gramaticales están parcialmente basadas en reglas y, parcialmente, no. Por ejemplo: "¿¡Él… la candidatura presidencial ?!", donde el sujeto "él" retiene la forma de un objeto indirecto pero con los elementos de la oración que no van en el orden adecuado. Un hablante nativo inglés puede generar una infinita variedad de oraciones usando el mismo esquema: "¡¿Ella, ir al ballet?!", o "¿¡Ese tipo, médico¡?".  Así que la pregunta es: ¿son estas frases parte de la gramática nuclear o están en la lista de excepciones?  Si no forman parte de una gramática nuclear, deben aprenderse individualmente, como elementos separados. Pero si los niños pueden aprender estas frases (en parte basadas en reglas, en parte excepciones) entonces, ¿por qué no pueden aprender el resto del lenguaje de la misma manera? En otras palabras, ¿por qué necesitan una gramática universal en absoluto?
De hecho, la idea de la gramática universal contradice la evidencia que muestra que los niños aprenden el lenguaje a través de la interacción social y ganan práctica usando construcciones de frases que han sido creadas por las comunidades lingüísticas a lo largo del tiempo. En algunos casos, tenemos datos fiables sobre cómo ocurre exactamente ese aprendizaje. Por ejemplo, las oraciones relativas son bastante comunes en muchas lenguas del mundo y, a menudo, derivan de una combinación de oraciones separadas. Así, podríamos decir: "Mi hermano ... vive en Arkansas... Le gusta tocar el piano". Debido a varios mecanismos de procesamiento cognitivo –con nombres como esquematización, habituación, descontextualización y automatización– estas frases evolucionan durante largos periodos hasta construcciones más complejas: "A mi hermano, que vive en Arkansas, le gusta tocar el piano". O bien podrían convertir gradualmente frases como "Tiré de la puerta y se cerró" en  "Cerré la puerta”.  Por su fuera poco, parece que tenemos una habilidad específica propia de la especie para descodificar las intenciones comunicativas de los demás: lo que un orador tiene la intención de decir. Por ejemplo, yo podría decir: "Ella dio/ mandó/envió /prestó / a la biblioteca algunos libros", pero no:  "Ella heredó a la biblioteca algunos libros". Investigaciones recientes han demostrado que hay varios mecanismos que llevan a los niños a restringir este tipo de analogías inapropiadas. Por ejemplo, los niños no hacen analogías que no tienen sentido. Por lo tanto, nunca estarían tentados de decir: "Ella comió a la biblioteca algunos libros". Además, si los niños escuchan con frecuencia "Ella dejó en herencia algunos libros a la biblioteca", entonces este uso prevendrá de la tentación de decir nunca ese "Ella heredó a la biblioteca algunos libros".

Tales mecanismos de restricción reducen enormemente las analogías posibles que un niño podría hacer frente a aquellas que ordenan intenciones comunicativas de la persona a la que se está tratando de entender. Todos usamos este tipo de lectura intencional cuando comprendemos la frase "¿Puedes abrirme la puerta?" como una solicitud de ayuda en lugar de una investigación sobre las habilidades que tiene uno en abrir puertas.
Chomsky permitió este tipo de "pragmática" –que es el uso el lenguaje en su contexto– en su teoría general de cómo funcionaba el lenguaje. Dado lo ambiguo que es el lenguaje, no le quedó más remedio que hacerlo. Pero parecía tratar el papel de la pragmática como algo periférico en relación con el trabajo principal de la gramática. De alguna manera, las contribuciones de los enfoques basados ​​en el uso han desplazado el debate en la otra dirección: cuánto puede hacer la pragmática por el lenguaje antes de que los hablantes necesiten recurrir a las reglas de la sintaxis.
Las teorías basadas en el uso están lejos de ofrecer una visión completa de cómo funciona el lenguaje. Las generalizaciones significativas que hacen los niños al escuchar frases habladas no explican por completo cómo los niños construyen las frases: hay generalizaciones que tienen sentido pero no son gramaticales (por ejemplo: "Él desapareció el conejo"). De todas las generalizaciones significativas pero no gramaticales posibles que los niños pueden hacer, resulta que hacen muy pocas. La razón de ello parece ser que ellos son sensibles al hecho de que la comunidad lingüística a la que pertenecen se conforma a una norma y comunica una idea sólo "de esta manera". Buscan un equilibrio delicado, sin embargo, ya que el lenguaje de los niños es a la vez creativo ("No cabí en el traje de buzo") y conformativo respecto las normas gramaticales ("No cupe en el traje de buzo"). Hay mucho trabajo por delante para los teóricos basados ​​en el uso a la hora de explicar cómo estas fuerzas interactúan en la infancia de una manera que explique exactamente el camino del desarrollo del lenguaje.

UNA MIRADA HACIA DELANTE

En el momento en que se propuso el paradigma de Chomsky, se trató de una ruptura radical respecto con los enfoques más informales que imperaban en aquel momento, y llamó la atención sobre todas las complejidades cognitivas implicadas en la capacidad de hablar y comprender el lenguaje. Pero al mismo tiempo que teorías como las de Chomsky nos permitieron ver cosas nuevas, también nos cegaban en relación con otros aspectos del lenguaje. En la lingüística y en los campos afines, muchos investigadores se muestran cada vez más insatisfechos con un enfoque de lenguaje totalmente formal como es la gramática universal, por no mencionar todas las insuficiencias empíricas de dicha teoría. Por otra parte, muchos investigadores modernos también están descontentos con los análisis teóricos de salón, cuando hay grandes corpus de datos lingüísticos –muchos ahora disponibles en línea– que pueden analizarse para comprobar una teoría.
El cambio de paradigma ciertamente no es completo, pero para muchos parece que un soplo de aire fresco ha entrado en el campo de la lingüística. Hay nuevos e interesantes descubrimientos que deben realizarse investigando los detalles de los diferentes idiomas del mundo; cómo son similares y diferentes entre sí; cómo cambian históricamente; y cómo los niños pequeños adquieren competencia en uno o más de ellos.
La gramática universal parece haber llegado a un punto muerto. En su lugar, la investigación lingüística basada en el uso puede proporcionar un camino para los estudios empíricos sobre el aprendizaje, el uso y el desarrollo histórico de los 6 000 idiomas del mundo.

Paul Ibbotson y Michael Tomasello

                                                                        
                                                                        
***
           
Este artículo fue publicado originalmente con el título de "El lenguaje en una nueva clave".
 
 
Para profundizar:

Constructing a Language: A Usage-Based Theory of Language Acquisition. Michael Tomasello. Harvard University Press, 2003.

Constructions at Work: The Nature of Generalization in Language. Adele Goldberg. Oxford University Press, 2006.

Language, Usage and Cognition. Joan Bybee. Cambridge University Press, 2010.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Hermano lobo

Del post a la pre.
Aquí.
Quien avisa sí es traidor.

Homs sin hache

Aquí, un botón de muestra perfecto de cómo la biempensancia nacionalista catalana digiere el Patria de Aramburu.
"Falta de background", dice Oms el equidistante.

No había buenos y malos: todos eran malos, los demócratas y los no demócratas.

Ay Meliton Manzanas, cuánta estulticia en tu nombre.

End of cold war

La guerra fría ha acabado con la llegada de Trump al poder.
Aquí.

No se sabe lo que deparará el mañana.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Un estado de conciencia

Dragó fantasmeando en un estado de semiinconsciencia.
"Ninguna forma de vida es inferior a la humana".
Aquí.
Habla por ti.
La India, ¿un estado de conciencia? Parole...

...


Ahora que se rebate con tino a Chomsky y su innatismo en la adquisición del lenguaje, (mero parti pris, debatido desde sus inicios por muchos lingüistas serios), cabe pensar que la ciencia avanzará también por la vía del empirismo, en este proceloso ámbito de la conciencia, el problema duro.


Aquí.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Empate tétrico

Absurdo que se quiera hilar tan fino en algo tan burdo.
Aquí.

Es obvio que ni siquiera existe un empate técnico y que no hay tendencias ni niño muerto en este asunto.

Si se convocara una referéndum con su pregunta, los datos variarían totalmente, según la pregunta y el convocante; por no hablar si se consignan  las condiciones de salida.

Hacer (caso a) estas encuestas sólo favorece la presunción de lo bien fundado de la consulta.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

domingo, 25 de diciembre de 2016

Victimisme triomfant

Forcadell sigue la falsilla: todo sería un problema de libertad de expresión y de escuchar la opinión de la gente, del demos catalán, como si éste existiera.
Aquí.

A otros les daría mal fario acogerse a la sombra tutelar de Macià y su bienio, pero a ellos, no.
Una mitología basada en el victimismo ha de elegir grandes perdedores y mártires.

Sólo un referéndum serio planteado desde el Estado podrá atajar el unilateralismo de cuanto peor mejor. De lo contrario, los independentistas se irán cargando de razones (que no de razón); la pirámide demográfica y la inmersión que no es lingüística juegan a su favor.

Hoy, en un referéndum bien planteado debería poder ganar el No a la independencia. Mañana, la independencia será inevitable, por falta de proyecto español ilusionante; esto lo han visto y lo saben muy bien los secesionistas.
La política de hechos consumados lleva a la independencia; si no en breve, sí a medio plazo.

La desconexión ya hace tiempo que se ha producido. El "ellos y nosotros" no hay quien lo pare, Sólo un referéndum en que se pongan sobre la mesa las consecuencias de la salida. Para ello, la UE ha de movilizarse. Si en Escocia ganó el No a la independencia fue porque la mayoría no quería salirse de la UE.

Ahora, sí Escocia entra en la UE por la puerta de detrás en un par de años, les jeux seront faits...



sábado, 24 de diciembre de 2016

Indulgencia garantista

El conductor asesino del camión que mató a doce personas en Berlín fue abatido ayer en Milán; no pudo ser deportado por dos veces a su país, porque Túnez no lo reconoció por dos veces o bien tardó mucho en hacerlo la tercera vez.
Aquí.

En Alemania se sabía que andaba con malas compañías y que tenía un pasaporte italianos falso.
En Italia sabían que había circulado con seis identidades falsas.
A pesar de ello, disfrutaba del estatuto de Duldung (suspensión de la orden de expulsión o de deportación), palabra que también significa indulgencia y tolerancia; circulaba a sus anchas,

Cruzó dos fronteras europeas tranquilamente, y ni siquiera fue identificado antes de ser abatido. Murió porque disparó a los policías; de haber entregado cualquier documentación falsa, es probable que anduviera aún suelto.


Estos son los hechos.

Luego nos extrañamos de que suban como la espuma los populismos que claman mano dura.



P.D.

Gracias al nivel 4 de alerta, en España se han detenido a más de 17 yihadistas, dice ufano el ministro.
Nadie le ha preguntado al ministro ni a sus antecesores por qué no se ha estado siempre en nivel 4 desde lo de Atocha.



Canadian Way

El secesionismo murió en Québec tras dos referéndums perdidos... y ahora con un quebequés presidente de Canadá. 1980, 1995 y 2015.

No hay terceras vías ni tu tías: o gana el secesionismo o pierde. Y para que pierda a veces debe hacerlo en referéndum.


Pez en el canasto

La muy errónea lectura de EM sobre la quedada secesionista vivida en el Parlament catalán ayer.
Aquí.
Pensar que la nueva táctica moderantista sustituye a la estrategia rupturista encubierta es no haber entendido nada.

Pero lo peor y más torpe es pensar que las aparentes divisiones en el frente secesionista van a beneficiar a los constitucionalistas. Ni por pienso.

En cuanto que el Gobierno del Estado diga No al referéndum "pactado" (y al no "pactado"), quedará expedita la avenida para la consulta ilegal.
Pero esta vez no será otro 9-N más, en eso tiene razón Colau. Será otra cosa, porque esta vez irán a votar también los de Colau y muchos electrones libres del PSC y mucho tercerista descarriado.

En cuanto se alcance un quórum de participación del 50% en dicha consulta y a poco que haya observadores internacionales (el Sí a la independencia es incuestionable y superará el 80% como mínimo), el "peix" estará en el "cove". Y la comunidad internacional tendrá la foto que los secesionista quieren que tenga.

La línea editorial que confunde deseos con realidades presagia la lenta muerte de los peces, eso que cantaba Serrat.

Colau, quien dice cuando se le pregunta que votaría Sí a la independencia, no es que quiera ser la primera presidenta de la Generalitat, es que quiere serlo para ser la Presidenta de la República catalana... si no puede serlo de la española, que también.

Un Gobierno serio debería convocar un pleno en la Cortes para plantear un reforma constitucional que permita duras y estrictas y tasadas consultas secesionistas, tal vez incluso a dos vueltas, como se planteó en Canadá en los años 80:  primero en la C.A. en cuestión y luego en todo el Estado si la primera consulta arrojase un claro Sí a la secesión (más del 50% de quórum y un 55% de Sí ala independencia), y prepararse para ganar esas consultas en las que deberían votar el máximo de catalanes, no sólo los independentistas y afines.

Otra opción es innovar y plantear referéndums de expulsión para la CCAA díscolas, marcando así la vía a la UE, que a su vez debería plantearse expulsar a algunos de los Estados Miembros por incumplimiento de las condiciones de "membresía".


El principio romano de no quedar nadie obligado a permanecer en la cosa o casa común ha de prevalecer, malgré tout. Pero el derecho a expulsar al incumplidor debería introducirse.








Mosca muy gorda

La escenificación es fundamental en política.
Sin la mesa incongruentemente enorme de Soviet Supremo en que se han sentado hoy los que se han sentado, el impacto habría sido mucho menor. 
La calle más larga del mundo en la época del Conducator era la avenida principal de Bucarest con un gran tramo con fachadas sin casa detrás.
Es muy hábil por parte de tan largo elenco el pedir una gran referéndum, ahora pactado, a quienes sabes que no pueden pactarlo.
Y anunciar que lo van a publicitar por todo el mundo.
El marketing (atrezzo) de los secesionistas es incongruentemente más grande que el de los constitucionalistas, que parece una troupe de cómicos de la legua en carromato tirado por borricos.
Hasta el portavoz de los secesionistas de la Gran Mesa es un ex PSC. Con esto está todo dicho.
A esta mosca no hay quien le ate ya el rabo.
La vía judicial engordará aún más al insecto.
De momento, de los 46 puntos a negociar, 45 puntos ya los han ganado los secesionistas, sin bajarse del autocar.

Un Gobierno serio convocaría una reunión de Presidentes autonómicos y los líderes de la oposición de cada Parlamento autonómico para tratar de esos 45 puntos, a más no tardar.


viernes, 23 de diciembre de 2016

Negra Navidad

El edito de Charlie en plan navideño.

Aquí en V.O.

Aquí en tradu exprés.


Plegaria navideña

En Alemania, Angela Merkel dice estar preocupada por la proliferación de información falsa que pulula en la red y que podrían haber influido en millones de estadounidenses durante la última elección presidencial. Acusados de haberla transmitido, Facebook o Google lo niegan y dicen que van a luchar contra su propalación. Uno se pregunta cómo lo harán.
El cibermundillo se ha creído durante mucho tiempo que la libertad regularía de modo automático los excesos de la red, un poco como en la economía liberal, donde se supone que el mercado equilibra la relación entre la oferta y la demanda, sin intervención del Estado. Pero nada ha funcionado como se esperaba. Entre la información genuina y las noticias basura no hay regulación posible. Siempre es la mentira la que prevalece. Por una sencilla razón: se necesita mucho tiempo para verificar la realidad de un hecho. Para el ejercicio de su profesión, el periodista debe reservar billetes de avión y una habitación de hotel, citarse con gente, alquilar un coche para moverse y ver con sus propios ojos y oídos que lo que le habían contado es cierto. Los facilitadores de información inventada en Internet no tienen, en cambio, estas limitaciones pues no hay nada que que deban comprobar, ya que dicha información no existe como tal. Así que pueden fabricar falsas noticias hasta la extenuación, tan tranquilos ellos sentados frente a sus ordenadores. Con este tipo de jugarretas, los falsarios siempre le sacarán diez cuerpos de ventaja a los auténticos periodistas. Como una plaga de langostas en un campo de trigo, nada impedirá que la información falsa supere numéricamente a la veraz.
Es tentador recurrir a la ley para corregir esta situación. Pero, ¿es tranquilizador ver al legislador decretar lo que es verdadero y lo que es falso en Internet? La libertad de expresión y la independencia de la prensa deben ser protegidas no sólo frente al dominio del poder económico sino también frente al de los poderes públicos.
Recientemente en Francia, el Parlamento aprobó una ley para castigar los sitios que, con el fin de engañar a las mujeres tentadas por el aborto, difunden información inexacta sobre la interrupción del embarazo. La intervención de la ley para regular lo que se dice en Internet contradice la lógica liberal, que cree en el libre arbitrio de los individuos a la hora de discriminar entre lo verdadero y lo falso. De hecho, no existe una opinión que sea el resultado de una reflexión madura a base de  argumentos enunciados objetivamente. Todos nosotros preferimos una información que refuerce nuestras creencias en lugar de aquella que las ponga en cuestión. Los regímenes políticos hostiles a las democracias han sabido explotar este mecanismo con perfidia. La información sería sólo una cuestión de punto de vista. En un informe reciente publicado en Alemania, un ex ciudadano de la RDA contaba que en el Este se enseñaba a leer el significado oculto de la información oficial, sobre todo cuando llegaban de Occidente. Hoy en día, se da en todo el mundo esta desconfianza respecto de los medios de comunicación. Se sospecha incluso de la información comprobada como si fuese errónea. Cuanto más estamos inundados de información, más nos inclinamos a dudar de ella. Como si la oscuridad fuese más emocionante que claridad. Las cosas ocultas se convierten en misteriosas e inflaman las mentes mucho más que las cuestiones ya elucidadas. Isaac Newton, que no es sospechoso de haber sido precisamente un tonto, hizo entrar la ciencia en la modernidad pero  también era un apasionado de la alquimia. Cuanto más lograba desentrañar los misterios de la naturaleza, como la ley de la gravedad, más se deleitaba en la oscuridad del esoterismo.
Nuestro tiempo parece desgarrado por las mismas contradicciones: cuanto más se nos informa, mayor es la necesidad de emoción que nos da la ignorancia. En Internet, como en la alquimia, el público busca baba de sapo, leche de virgen y las lágrimas de unicornio. La información ideal es tan frustrante como lograr convertir el plomo en oro. Cuando se descubre la verdad, ¿qué más se puede pedir? La verdad pronto frustra, ya que mata la fe.
Así, desde hace siglos, hay hombres que piensan que el niño Jesús nació un 25 de diciembre, que fue engendrado en el vientre de una virgen por el Espíritu Santo para anunciar a los hombres que existía un más allá para lo más meritorios. Durante mucho tiempo, el que se atrevía a decir que estas historias eran falsas acaba mal e, incluso hoy en día, no es aconsejable  gritar a los cuatro vientos que las creencias de todas las religiones son tan falsas como las mentiras que se pueden leer en Internet.  Quizás un día Facebook y Google eliminen los sitios que afirman que  Dios y Santa Claus existen. Encendamos una vela y recemos todo juntos por ello.

Riss, director de Charlie Hebdo.

jueves, 22 de diciembre de 2016

40 años sí es nada

Esta "Sociedad  Económica Barcelona d' Amics del País" de Miguel Roca et alii de la que tan bien habla Anson se parece a una "Sociedad Económica de amigos de EL PAIS SA" casi como dos gotas de agua y no sólo en su tercerismo utópico.

No hay tercería vía porque esto supondría agraviar a muchas CCAA que no están dispuestas a dejarse agraviar.


Aquí.

Hay que reconocer la identidad de Cataluña, dice el académico. "Hay que buscar un acuerdo fiscal, cultural y de autogobierno..."·

Esto es el túnel del tiempo, como si hubiéramos vuelto a 1976.

Lo único claro aquí, como decía Mihura (o era Jardiel), es que el portero es un sucio...

Quien no chantajea no mama.


(La Infanta Cristina dice estar encantada de pasar unos días en España; igual es lo que le ha aconsejado decir su abogado Miguel Roca, amigos para siempre).



Eduardo, o estrangeiro

Eduardo Mendoza, el e(x)qui y el distante.

Aquí.


Que diga que los Nobel de literatura no los conoce nadie (cuando más del 80% de escritores de primera categoría indiscutibles) y que, en cambio, los Cervantes (qué casualidad) son indiscutibles (siguiendo su extraño criterio: a la mayoría de los Cervantes no los conoce nadie fuera del ámbito español; él debería saberlo más que otro) demuestra que ser un buen escritor no sirve necesariamente para tener criterio literario.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Cuento bruselense de Navidad

Detrás de la sentencia del TJUE  sobre las llamadas "cláusulas suelo" hay toda una labor de un puñado de abogados de la Comisión Europea que desarrollaron una argumentación que hoy el alto tribunal europeo ha hecho suya. Casi literalmente suya.
Entre ellos y sobre todo, un funcionario del servicio jurídico; de Palencia, fino escritor residente en Bruselas y que sacrifica muchas horas de escritura a la árida prosa jurídica fuera de horario.
Me escribe: "El Derecho a veces sirve para algo...".

Casi nadie sabe cómo se llama este héroe anónimo, de los de Frank Capra, pero muchos estas Navidades le estarán agradecidos sin saberlo y se sentirán felices pensando en ese dinero estafado por los bancos y la justicia española que volverá a sus legítimos bolsillos.




domingo, 18 de diciembre de 2016

Sus amigos falangistas

Aquí, J.L. Cebrián, el subliminal, pidiendo el final pactado del franquismo, en 1968, en el Informaciones.
Nótese su zumba con las Memorias de Gil Robles: "ochocientas páginas de autojustificaciones"; y su estilo. Le Grand Style.
Y es que el estilo son los hechos. ¿O era el revés?



viernes, 16 de diciembre de 2016

Ha muerto Montesquieu (otra vez, y en un campo de fútbol)

No podía no volver un momentito.

El diario El Mundo lleva en portada de su web, en el momento en que escribo, 13 horas del día 16 de diciembre de 2016, que el poder judicial ha muerto en España.



Al lado la la noticia, la presidenta del Parlament lo celebra, pero sin saberlo:  la noticia de la defunción está en frente de su  foto y se refiere al caso Noos.

"Una de las jueces se opone a la redacción inicial de la sentencia al considerarla "muy favorable" el ex Duque de Palma".



(El ex Duque está esperando que en videoarbitraje se decida por fin la jugada, si hay penalti o no, pues parece, según El Mundo, que hay una colegiala que no está del todo acuerdo con las demás árbitras;  pero el ex Duque parece que ya ha manifestado su alegría por lo que considera una decisión "muy favorable", es decir, que no hay penalti; que la falta se cometió fuera del área, por poco, pero fuera del área.

Sigan atentos la decisión final del colegio arbitral.













lunes, 5 de diciembre de 2016

Nacionalidad indeterminada

No ha ganado (aún) el nazismo en Austria pero ha perdido la partida el bobo de Renzi. Vendrá un Berlusconi y tendrá sus ojos (de ellos).

Todo esto con una participación altísima para Italia.

Se confirma que a mayor participación, mayor populismo.

En el fondo es lógico, lo raro sería lo contrario.


***


Se despide con esto este extranjero profesional tras un año de publicar el cuaderno de campo. Extranjero profesional; de nacionalidad indeterminada.

No cabe extraer conclusión ninguna de este año de anotaciones: o apenas ésta:  "Ne rien attendre, tout espérer", intraducible, como tantas cosas en la vida.






domingo, 4 de diciembre de 2016

Penitenziategi!

¿Esta noche un nazi en Viena y pasado mañana un clown en Roma?
El fin de Europa se cerca.
Penitenziategi!

Una vida normal

Zoé Valdés por fin ha hablado. Que callen ya las plañideras norcoreanoccidentales.

Aquí.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Secretos a voces

El juez Zamarriego amenaza a El Mundo con graves sanciones si publica lo que surge del consorcio europeo EIC en lo tocante al Football Leaks. Este juez vive en otra galaxia: la información hoy en día es global.  Si en España no se publica la información, da igual: la noticia se está ya publicando en toda Europa, donde a este juez encelador no lo conocen, ni ganas. Y eso significa que la red en español se h hecho eco de ello por la relevancia de Ronaldo, Mourinho y otros balompédicos supuestos defraudadores.

El Mundo debería explorar las posibilidades de demandar al juez por coacciones.

Sólo en las dictaduras se prohíbe la información de los secretos a voces.

Si el origen de la filtración es ilítico corresponde al damnificado argüirlo, intentar probarlo y esperar a que se saquen las conclusiones pertinentes durante el procedimiento, no al Zamarriego de turno con carácter cautelar en prevención de no se sabe qué.

Todo esto es tan ridículo como prohibir las encuestas 48 h antes de las elecciones para que el personal las tenga que seguir vía andorra.

"Esto es fútbol" decía el genial Cruyff.
Pues eso.

Aquí.

La nostalgia es un error

El edito de Charlie, en el que compara a Fillon con Fidel.
Hum, las comparaciones siempre son odiosas, si bien algo de eso hay.
Pero Fillon no es un serial killer como el otro.


Aquí en V.O.

Aquí en tradu exprés.


Fidel Fillon

Un ser se apaga, y otro prende. La semana en que el mundo descubre la existencia de François Fillon, Fidel Castro se nos va. Con él "se paga una página de la historia del siglo XX" nos machacan desde los periódicos: la década de los 60, los cochazos americanos, Kennedy, Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles, Jruschov en la tribuna de la ONU y su zapato... Los ingredientes perfectos para una película de Oliver Stone, que deleitará a todos los gandules a los que les cuesta leer un libro de historia real sobre el asunto.
La muerte de Fidel Castro nos interpela: ¿Quién tomará el relevo de la revolución? ¿Acaso François Fillon dejará su dulce campiña para conquistar una por una las principales ciudades del país, como hicieron Castro y sus "barbudos" de Sierra Maestra en ruta hacia La Habana? Cada cual tiene los revolucionarios que puede permitirse. Pues hoy en día las únicas revoluciones que se nos proponen son las revoluciones reaccionarias. Ya no es el futuro brillante lo que enardece a las multitudes, sino el pasado glorioso o supuestamente tal. Fillon es el Fidel Castro del pasado. Quiere echar de Francia a los sindicatos, a los funcionarios, a los contestatarios, igual que Castro quería echar de Cuba a la mafia y a los tugurios estadounidenses. 
Fidel Fillon dirigirá con mano de hierro las reformas que suprimirán el impuesto a las grandes fortunas, obligarán a los asalariados a trabajar más tiempo y expulsarán a los agricultores de sus tierras para construir en ellas aeropuertos que no servirán para nada.
Fillon nació en el lugar equivocado y en el momento erróneo. Si hubiera nacido en Cuba, habría dirigido implacablemente la represión contra los enemigos de la Revolución. Si hubiera nacido en la URSS, habría hecho trabajar hasta la muerte a los trabajadores estajanovistas para cumplir con los objetivos de producción establecidos por el Comité Central. Si hubiera nacido en China, habría proclamado la revolución cultural para limpiar las universidades de intelectuales demasiado progresistas.

La Francia de Fillon quiere circular de nuevo en Renault 16.

Fillon fantasea con ser el hombre de la ruptura: pero como los últimos revolucionarios ya no existen, se contenta con las sobras. ¿Por qué Fillon admira tanto a Vladimir Putin? Tal vez porque ambos viven en la nostalgia. La de la Unión Soviética y el KGB, en el caso de Putin; la de la Francia que iba a misa todos los domingos, en el de Fillon.
Cuánto camino hemos recorrido: Pompidou era un experto en poesía, Mitterrand estaba enamorado de la literatura y Chirac era un especialista en temas asiáticos. Después, las cosas se degradaron. Sarkozy  era un mero aficionado a los relojes de muñeca; y de Hollande no se sabe nada. Si resulta elegido, Fillon será el primer presidente francés apasionado por los tubos de escape de Las 24 horas de Le Mans. La Francia de Fillon quiere volver a circular en Matra, en Citroen DS, en Renault 16, como en las películas francesas de la década de los 70, en que los coches de la Policía aún aullaban en plan "pin-po-pin-po...". Nos podemos reír de Trump y de su sala de estar chapada en oro, decorada junto a su esposa importada por paquetería exprés de los países del Este. Pero la Francia de Fillon olerá al escay de los asientos de los coches setenteros que provocaba vómitos en la chiquillería a la vuelta de vacaciones. Dan náuseas las dos cosas.
Con Fillon,  ha vuelto la Francia reaccionaria y tiene toda la intención del mundo de alzarse frente a la Francia de la diversidad, de las “banlieues” y todo el que lleve una gorra ladeado en la testa. La elección de los votantes ya no es entre un programa de izquierdas y otro de derechas, sino entre dos estampados de papel de pared para decorar nuestras vidas: uno con un tractor en primer plano y una iglesia en lontananza; o bien otro con bloques de viviendas suburbanas y jóvenes en los portales pegados a sus iPhones. La derecha tiene fantasías de una Francia eterna, mientras que la izquierda se masturba la mente con la Francia de la diversidad.
Al elegir a su candidato, la derecha ha desvelado al mismo tiempo su programa. La izquierda tendrá que ponerse a ello. Pero anda tan dividida en casi todos los temas (economía, seguridad, laicismo...) que tendría que celebrase al menos diez primaria para poner un poco de orden en esta algarabía ideológica. 
Castro lo comprendió perfectamente: un líder, un programa, un partido. La derecha acaba de nombrar a su Líder Máximo. Le toca ahora a la izquierda escoger a su Comandante.


Riss, director de Charlie Hebdo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Jabalíes

No es estúpido, pero supérenlo y punto, dice este canadiense estudioso de la cosa.


D'Ors: "Leo la receta del jabalí con salsa 'Cójase un jabalí, adóbese con...' Pero ¿cómo se coge un jabalí?"

20 años sí es nada

Recordando al profesor Jáuregui y la reedición de su libro-maestro, ayer Arsuaga y Ribera y Tamames tocaron el "hard problem" de la conciencia y del libre alberío.

El mismo libro que hace 20 años Dawkins, E.O. Wilson, Marvin Harris, Pinillos et alii presentaron en la misma Fundación Areces en un simposio que no se grabó, grave error.

Aquí.

Fin de partie

Hollande en su mejor decisión de todo su mandato.
Aquí.

Para que no gane la reacción, la inacción debe morir.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Sí pasa nada

...como decía mi hijo.
Richard Dawkins charlando con Lawrence Kraus de esa nada que sí pasa.

Con subtítulos en español: aquí.

martes, 29 de noviembre de 2016

Antitorticeros

Dawkins, Bricmont, Espada, Blumner, Giménez Barbat y otros en su cruzada laica.
Por el camino menos torticero, siempre, en pos de la importante verdad (con minúscula) de la ciencia.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Libre, sé; iguales... (no puede ser)

Cayetana Álvarez muy certera sobre el populismo de izquierda, de derecha y de extremo centro.
Aquí.
¿A qué esperan los hombres y mujeres de lei?

El des(encuentro) del siglo

Richard Dawkins en apuros (unos minutos desde el minuto 49 hasta el final de la charla) por culpa de Deepak Chopra, en un encuentro que tuvo lugar en Puebla (México), con miles de personas en la sala. Increíbles pero ciertas ambas cosas.
En VOSE (hay que activar los subtítulos).
Aquí.

El método populista

Ponderando la victoria de Fillon, correligionario en el PE, el eurodiputado González Pons dice que "hay populismo de extrema derecha y de extrema izquierda...", donde los Desayunos de Sergio Martín.

Olvida que también lo hay de extremo centro, el suyo y el su socio.


Funerales en la isla inefable

A los funerales de Estado del dictador emérito en Cuba, España manda a un rey jubilado y a un secretario comercial.
Se empieza a notar la presencia de Dastis.

Sin Castro muchos vivirán mejor.

Fillon el hijón milagroso

Libération analiza por qué el no esperado, el salvado por los pelos, el milagroso,  ha llegado.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Nihil novum sub sole

Coll sobre el trumpismo triunfante, pleonasmo.
Aquí.
La neutralidad supuesta de Facebook, que canaliza el 60% de la información, no es excusa sino mero reflejo de la mendacidad rampante.

La mentira se combate, hoy como ayer, con una verdad más atractiva que la mentira.

Utra para combatir a ultra

La derecha francesa ha hablado: quieren a Fillon, el ultraliberal y ultracatólico, el más parecido a Le Pen, salvo en temas europeos.

Y la coqueluche de los dragones con escama y malas pulgas, que adoran a Putin y a Al Assad.
Aquí.

 Se debilitan mutuamente y dividen a parte de su electorado común.
Aquí.
Este invento de primarias para todos los públicos que se inventó en Francia la izquierda es una especie de primera vuelta presidencial.


De tener el socialismo francés un candidato creíble, es el escenario soñado para colar a su candidato en la segunda vuelta frente a Le Pen.

O la ocasión de oro con que soñaba Emmanuel Macron.

Under Western Eyes

El Sunday Times, en su particular David Castro contra el tío Sam Goliat, titula a 5 columnas: Fidel Castro Scourge of the West dies at 90. Es decir: Muere a los 90 Fidel Castro lacra/plaga/calamidad de Occidente... ¿o bien será la otra acepción: Castro azote/flajelo/etc… de Occidente?
Aquí.

Y subtitula: "El mundo dividido acerca del icono revolucionario que se convirtió en un tirano asesino".

La fascinación que ejerce el personaje en la izquierda y la no-izquierda nacionalista se debe a su antimericanismo visceral (e impostado) y a su virilidad guerrillera (e igualmente impostada), dos virtudes de las que hay que tener para ser alguien con lo que hay que tener.




Mangas verdes a malas horas

Mangas alerta con tiempo, cual sibila, de la hora. Hora grave. Y mala.
Nadie escucha la hora, as usual.

Aquí.

viernes, 25 de noviembre de 2016

El cerebro en una cubeta

Tim Parks y Riccardo Manzotti charlando sobre la conciencia, ese concepto que las ciencias intentan capturar y tratar como si fuera un objeto oscuro del deseo intelectual.

O como si fuera un cerebro en una cubeta.


Aquí va su arranque de charla en V.O. en el New York Review of Books.

Y aquí mi tradu muy exprés:


El desafío de definir la conciencia


¿Es posible poner algo de orden en nuestros pensamientos sobre la conciencia, la memoria, la percepción, etc.? Apenas pasa un día sin que haya un artículo sesudo que se pregunte si los ordenadores pueden ser conscientes, si nuestro universo es algún tipo de simulación, si la mente es una cualidad única de los seres humanos o bien algo que se extiende a través del universo como la mantequilla encima del pan. Muchos de nosotros ni siquiera estamos seguros de lo que opinamos en este negociado, o de si lo que opinamos merece mucho aval procedente de los filósofos o de los neurocientíficos.
Durante años he estado hablando de estos asuntos casi a diario con Riccardo Manzotti, filósofo, psicólogo  e ingeniero en robótica. Ahora le he pedido que condensemos nuestras conversaciones en una serie de diálogos centrados en establecer las posiciones comunes sobre la conciencia, y esbozar algunas alternativas. Por mi parte, me gustaría añadir algunas reflexiones sobre las implicaciones sociales de las diversas teorías de lo que pensamos de la conciencia, lo cual es tanto como decir que lo que pensamos acerca de quién y qué somos inevitablemente tendrá consecuencias sobre cómo nos relacionamos entre nosotros  y con el mundo.
Pero nuestro primer problema será buscar una definición.

Tim Parks




Tim Parks: Riccardo, ¿qué queremos decir cuando decimos "conciencia"? ¿Estamos hablando de experiencia perceptiva, de memoria, de pensamiento, de cadenas de pensamiento, o de vida mental en general?

Riccardo Manzotti: Para la mayoría de la gente, la "conciencia" tendrá varios significados e incluirá conciencia, autoconciencia, pensamiento hecho lenguaje. Pero para los filósofos y los neurocientíficos el significado crucial es el de sentir algo; experimentar una sensación, podría decirse. O el tener una experiencia. Una manera fácil de pensar en ello sería el dolor. Instintivamente todos estamos de acuerdo en que sentir un dolor es algo tangible. Es una experiencia. Por eso no nos gusta hacer daño a los animales, porque tenemos buenas razones para sospechar que sienten lo que les sucede. Y esta sensación de lo que nos sucede caracteriza nuestra existencia. El término técnico es "experiencia fenomenológica"; o bien, una vez más: "experiencia consciente", pero francamente ambas expresiones son un poco redundantes ya que la experiencia siempre es algo que experimentamos.

Parks: Recuerdo a David Chalmers, un filósofo que sin duda saldrá a colación en algún momento, quien define la conciencia como un flujo interno de imágenes, "una película que se proyecta dentro de la cabeza", y, probablemente, mucha gente estaría de acuerdo con él. Pero tú quieres limitarte a algo más básico.

Manzotti: Una definición como ésa sugiere que sabemos mucho más de lo que en realidad sabemos: que hay imágenes en nuestra cabeza, que discurren en secuencias, que hay una especie de división entre las imágenes y alguien (¿quién?) que observa esas imágenes. Todo esto es muy problemático. La verdad es que no sabemos lo que es la conciencia. Por eso estamos hablando de ella como de un problema. Lo que sí sabemos es que la forma en que experimentamos la realidad, vale decir: el modo en que sentimos las cosas que nos suceden, no coincide, de hecho, con nuestra imagen científica actual del mundo físico.

Parks: ¿En qué sentido?

Manzotti: Bueno, considera esto: si no supiéramos que los seres humanos experimentan el mundo y que sienten cosas, ¿podríamos acaso deducirlo de lo que sabemos en neurofisiología? Realmente, no. No hay nada en el comportamiento de las neuronas que apunte a que son diferentes, en relación con la conciencia, por ejemplo, de las células del hígado o de los glóbulos rojos. Son células que hacen lo que las células saben hacen mejor, esto es, mantener un entropía baja que genera flujos de iones como sodio, potasio, cloruro y calcio y liberan neurotransmisores como consecuencia de ello. Todo esto es maravilloso, pero muy alejado del hecho de que yo experimento un color azul claro cuando veo un cielo matutino. Es decir, no es fácil ver cómo la actividad física de las neuronas explica mi experiencia del cielo, y mucho menos cómo explica un proceso como el del pensamiento.

Parks: Por lo tanto, ¿podríamos decir que la conciencia es la palabra que usamos para referirnos al hecho de que, en vez de tener simplemente una actividad fisiológica silente como cualquier otro evento físico  -el cielo por la mañana, una nube que tapa el sol-, tenemos una experiencia, tenemos una sensación de ese suceso?

Manzotti: Exactamente. En vez de un mundo en el que simplemente interactuamos con acontecimientos externos -la forma en que una flor se abre al sol o el agua que se congela si hace mucho frío-, tenemos una experiencia de lo que ocurre, del sol, del clima gélido, etc. Esta adición de experiencias (¡y en el futuro podríamos considerar que la experiencia y lo ocurrido forman un todo!) puede ser bastante enigmática en sí misma. Pero es aún más desconcertante que la experiencia se describa generalmente como la experiencia de “algo más”, de algo que no soy yo. Experimento una manzana roja. Tú experimentas una pieza musical. Ruth experimenta un paisaje. ¿Cómo es posible esto si, dejando de lado (por el momento) la mecánica cuántica, nuestra visión tradicional de la naturaleza nos dice que un objeto es lo que es y nada más que eso? William James lo planteó muy claramente cuando se preguntaba: ¿Cómo la habitación en la que estoy sentado puede simultáneamente estar fuera y, por así decir, dentro de mi cabeza, dentro de mi experiencia? Todavía no tenemos respuesta a esta pregunta.

Parks: Por lo tanto, otra manera de verlo sería decir que el hecho de la propia conciencia apunta a una falla en nuestra explicación de la realidad. O al menos supone un gran desafío en cuanto a cómo entendemos la realidad.

Manzotti: Ciertamente. Una vez que hemos definido y colocado todas las piezas del rompecabezas físico  -la química, la física, la evolución, la relatividad general, la mecánica cuántica, el ADN, la evolución, el bosón de Higgs, todo-  todavía sigue habiendo algo que no encaja: el hecho de que no simplemente hacemos cosas sino que también experimentamos el mundo que nos rodea. La conciencia. Lo que David Chalmers llamó, como es sabido, el problema más duro de roer.

Parks: En otras palabras, la conciencia no es algo que la ciencia actual pudiera predecir.

Manzotti: No. ¿Por qué nuestro comportamiento no es algo que simplemente sucede y sigue su curso de la misma forma en que los planetas siguen sus órbitas? No lo sabemos. Así como los cosmólogos tampoco saben qué es la materia oscura. Todo lo que sabemos es que hay algo que no encaja y muy probablemente esto apunte a algún error profundo en nuestras suposiciones acerca de la realidad. Eso es en lo que deberíamos concentrarnos, en lugar de acudir a metáforas elaboradas y sugerentes como "películas proyectadas en la cabeza".

Parks: Parece que ahora estás definiendo la conciencia por lo que no es, o al menos como una área de incomprensión. Pero ¿puedo forzarte a una definición más concluyente? Quiero decir: ¿estamos hablando de una cosa: de un objeto físico o  de un proceso? Supongo que descartamos espíritus y almas...

Manzotti: Hablar de espíritus y almas equivaldría a admitir una derrota, al menos para un científico o un filósofo. La verdad es que no conocemos a priori la naturaleza de la realidad física. Este es un argumento que Bertrand Russell planteó con mucha fuerza en la década de 1920. Cuanto más investigamos lo físico, más variado y complejo se nos aparece. Imagina un enorme rompecabezas en el que todo debe encajar con todo lo demás. Cuando hay algo que parece que no cuadra, le damos la vuelta una y otra vez  para ver si podemos encajarlo de alguna manera; pero si no lo logramos, hemos de aceptar que hemos juntado las otras piezas equivocadamente y que tenemos una imagen falsa.
Así es como avanza la ciencia. Tenemos momentos de revolución -Copérnico, Galileo, Newton- en que todas las piezas tienen que ser reorganizadas, lo que Thomas Kuhn describió con la fórmula célebre: cambios de paradigma.
No hay ninguna razón por la que debamos abordar el problema de la conciencia de manera diferente. Hemos de encontrar cómo encajarlo en nuestra comprensión actual de la realidad, o bien cambiar nuestra versión de la realidad para que se ajuste a la conciencia. Hasta que no lo logremos, nos arriesgamos a tener una visión dualista del mundo, como la sugerida por Descartes: por un lado lo físico, y por el otro, algo como misterioso, llámalo lo espiritual.

Parks: Pero, insisto, ¿deberíamos pensar en la conciencia como una cosa, o como un proceso?

Manzotti: Bien, si el mundo que nos rodea está hecho de cosas, objetos y procesos físicos, es probable que la conciencia sea una de ellos. La gente tiende a mostrarse dubitativa al acercarse a la conciencia y tratarla como un caso especial. Pero no estoy seguro de que esto sea útil. Si es un fenómeno real, y la mayoría de la gente está de acuerdo en que lo es, ¿por qué no debería ser como todos los demás fenómenos físicos, algo hecho de materia y de energía cuya actividad se explica por sus propiedades físicas?

Parks: Entonces, suponiendo que la conciencia sea una cosa, una cosa física o una amalgama de cosas, ¿qué hacemos con la palabra "mental"?

Manzotti: ¡Buena pregunta! En realidad, "mental" no es tan diferente, al menos en lo que respecta a su función, de una palabra como "espiritual". Ninguna de las dos palabras tiene un referente preciso. Me temo que vamos a encontrar muchas palabras como ésta en el transcurso de estas conversaciones. Es como si ciertos términos que usamos tuvieran una licencia especial para operar fuera de las limitaciones del mundo físico. El filósofo Sidney Shoemaker dijo  que el concepto  de  "lo mental" equivale a una especie de desván ontológico. Cualquier cosa que no encaje con nuestra imagen actual de la realidad física se traslada a un contenedor cuyo propósito principal es recoger juntas todas las cosas que no podemos explicar. Es una especie de dualismo latente: tú no dices la palabra "espíritu", pero de hecho estas dividiendo el mundo en dos.
.                                                                     
Parks: Un contenedor no es algo demasiado halagador, que digamos. Seguramente cuando hablamos de nuestra vida mental simplemente estamos pensando en todo lo que hace que los seres humanos sean especiales, diferentes: nuestros pensamientos, nuestras elucubraciones basadas en el lenguaje.

Manzotti: Absolutamente. Hay buenas razones para valorar un concepto como "lo mental", porque pone nuestra mente por encima de las limitaciones de la necesidad física. Es una idea reconfortante. Estaríamos por encima de la naturaleza. Seríamos especiales. Tenemos nuestras vidas mentales. Estamos separados del meollo de la materia. Desafortunadamente, no tenemos ninguna justificación científica que alimente dicha creencia; muy probablemente no sea más que otra manifestación de lo que Freud describió como el narcisismo humano, el deseo de creernos al mismo tiempo el centro del universo, pero de alguna manera superiores e incluso separados de la naturaleza que nos rodea.
Qué bien nos viene, cuando no puedes explicar algo, el poder decir: bueno, eso significa que somos especiales, no somos como el resto del mundo natural. Pero la ciencia trabaja con el presupuesto de que la naturaleza es una y que todos los fenómenos deben encajar en el mismo sistema y obedecer las mismas leyes; de ahí el hecho de que experimentar el mundo, es decir, la conciencia, haya de ser un fenómeno natural que, como todos los demás fenómenos naturales, sea físico; quiero decir: hecho de materia y energía.

Parks: Esto nos lleva, creo yo, a la visión dominante de lo que es hoy la conciencia: el internalismo. ¿Puedes explicarlo?

Manzotti: el internalismo es el concepto de que, sea lo que sea la conciencia, ésta es algo que debe ocurrir dentro de nuestra cabeza. Es bastante obvio por qué podríamos pensar esto. Tendemos a sentir que nos encontramos donde están actuando nuestros sentidos; por lo tanto, la gente supone que la conciencia está en algún lugar detrás de nuestros ojos y entre nuestros oídos. Esto sin mencionar las muchas razones sociales para identificarnos con nuestros cuerpos, en general, y con nuestras caras, en particular, que son cruciales para la interacción social. Y puesto que, por supuesto, no podemos ver la conciencia de otra persona, sino sólo las manifestaciones de ésta  -sonrisas, muecas-,  entendemos que la conciencia está oculta dentro de nuestra cabeza, es decir, en el cerebro. Dado que, de nuevo, el cerebro es, con mucho, el más complejo de nuestros órganos, con algo así como 85 mil millones de neuronas, todas ellas con cientos, si no con miles de conexiones con otras neuronas, el cerebro parece un candidato razonable cuando estás buscando algo que no  entiendes. O bien así lo parecía cuando sabíamos menos sobre el asunto.

Parks: Sé que tiene fuertes objeciones frente al internalismo y puedo sentir  tu impaciencia en expresarlas. Pero primero vamos a establecer exactamente lo que dice y pretende afirmar tal teoría. Por ejemplo, ¿afirma el internalismo que la conciencia es un objeto físico situado en el espacio?

Manzotti: Hay muchas corrientes dentro del internalismo, pero en general, y ciertamente en sus inicios, sí. La idea fue formalizada en la década de 1950 por personas como David Armstrong y J.J.C. Smart. Lanzaron la idea de que la conciencia es una serie de procesos neuronales, o ciertos procesos neuronales. Una vez que habían formado esta hipótesis, perfectamente respetable, un ejército de científicos se dispuso a verificarla empíricamente. Y, de hecho, en los últimos cincuenta años hemos avanzado extraordinariamente en el desarrollo de instrumentos sofisticados para rastrear y explorar el cerebro con toda su actividad eléctrica y química tan fantásticamente intrincada.

Parks: ¿Y?

Manzotti: Bueno, los neurocientíficos ciertamente han encontrado un número ingente de correlatos de la conciencia; es decir, en todo tipo de experiencias sensoriales, han establecido qué partes del cerebro se activan y la naturaleza de tal actividad. Esto es de enorme interés y científicamente muy sólido.

Parks: Me huelo que ahora vendrá un “pero”…

Manzotti: Es que un correlato de la conciencia no es la conciencia. Cuando los científicos buscan el SIDA o el ADN, buscan la cosa en sí, no un mero correlato. Esto es un problema: ¿cómo obtener a partir del correlato neuronal  -el hecho de que haya actividad neuronal cuando experimento algo-  la propia cosa, la experiencia? Tal como dijo  Bertrand Russell, casi como una broma, cuando uno lame un helado de chocolate nada en el cerebro sabe a chocolate. Por supuesto, una experiencia también tiene correlaciones fuera del cerebro: los órganos sensoriales -ojos, oídos, nariz, piel, papilas gustativas-, y eso por no mencionar el objeto en sí que experimentamos:  la luz,  las ondas sonoras, el helado de chocolate, lo que sea. ¿Por qué privilegiar los correlatos en el cerebro cuando intentamos localizar la conciencia? Por qué…

Parks: ¡Alto aquí! Es suficiente por hoy. Hemos definido la conciencia como la sensación que acompaña nuestro ser en el mundo. Hemos examinado muy crudamente el enigma que su existencia plantea para nuestra comprensión del mundo. Hemos anunciado la visión científica dominante acerca de dónde se localiza la conciencia: en nuestros cerebros. La próxima vez, quisiera comentar algunas de las afirmaciones del internalismo, sus implicaciones para nuestra actual visión científica de la realidad y la manera en que los internalistas han reaccionado a las dificultades halladas para verificar su teoría. Porque ciertamente no han renunciado a ella. Ni por asomo. ¡Así que prepárate…!

21 de noviembre de 2016, 4:00 p.m. (hola local)

(Continuará, imagino...)

La vía veneciana

...o cómo hacer que ganen siempre los convocantes del referéndum de independencia.
Aquí.

jueves, 24 de noviembre de 2016

La guerra de los Le Pen

El editorial de Riss en Charlie Hebdo, siempre tan lúcido.
La americanización de la política francesa (y europea, añado yo) nada bueno ha de traer.

Habrá en Francia una segunda vuelta entre Marine Le Pen... ¿y su papito?, se pregunta el director del diario satírico (que sigue haciendo de Pepito Grillo, y que dure...)

¿Le Pen  vs. Fillon?

Espero que Macron no lo permita.

Aquí en VO.


Y aquí mi tradu exprés.

Fillon en la Casa Blanca
En política, no hace falta gran cosa para convertirse en alguien. Después de su primer debate televisado con Nixon en 1960, Kennedy encabezó los sondeos. Ese día, Nixon estaba enfermo, se había negado a que lo maquillasen y se pasó el rato secándose la cara ante las cámaras, mientras Kennedy parecía mucho más a gusto en la pantalla. El guapo JFK sedujo más a los espectadores que un Nixon con mala cara. Sin embargo, las encuestas de los estadounidenses que habían escuchado el debate sólo por la radio, sin verles las caras a los candidatos, dieron a Nixon ganador. Debería hacerse lo mismo con los candidatos en cada elección presidencial. Mirarlos un poco menos y escucharlos un poco más. Los norteamericanos tal vez hayan mirado demasiado a Trump pero no lo han escuchado suficientemente.
En este pequeño mundo de los medios, no hace falta gran cosa para convertirse en alguien: un poco de buena pinta, dos o tres frases bien traídas, y uno tiene la oportunidad  de medrar en los sondeos. La facilidad con que los medios de comunicación le dan a uno importancia, si  sabe cómo hablarles,  le da a las elecciones hechuras de concurso televisivo. Las imágenes de Trump después del anuncio de su victoria se parecían a las de un programa de tele-realidad en la noche de la final. Pálido, avanzó hacia las cámaras, sin una sonrisa, sin ningún tipo de expresión, o quizás sólo la de la incomodidad. Detrás de esta máscara de dignidad que su nuevo cargo le obligaba a llevar, parecía decirse: "¿En qué mierda me he metido?". Como un vendedor que ha vendido enciclopedias durante años sin haberlas ni siquiera hojeado, Trump había ganado un concurso que, probablemente, nunca esperó ganar. La facilidad con que el más listillo puede acceder a los más altos cargos es simplemente flipante. ¿De qué sirven las elecciones primarias si permiten elegir a semejantes energúmenos?
En Estados Unidos, los partidos políticos se parecen a estantes de supermercado. Se puede encontrar de todo. Entre los republicanos, los más moderados (que en Francia tendrían cabida en el partido del centrista Bayrou) se codean  con xenófobo-racistas y  anti-abortistas  que militarían en el Front National. Entre los demócratas, los partidarios del anticapitalista Bernie Sanders coexisten con  empresarios que financiaron a Hillary Clinton. Para poder presentar a  un solo candidato en una única vuelta en las elecciones presidenciales, el pragmatismo americano sacrifica todas las diferencias ideológicas. En Estados Unidos, las primarias son como la primera vuelta de las elecciones presidenciales; y las organizan internamente los propios partidos políticos.
¿Por qué Francia se ha convertido a las elecciones primarias, cuando ya existe una primera vuelta que sirve para designar a los dos finalistas de la segunda vuelta? Pues porque Francia es un país de gallitos de corral donde cada candidato piensa que es un  Napoleón y un De Gaulle y cree encarnar por sí solo a la nación entera. Es difícil poner freno a las tendencias irreprimibles de los políticos franceses, siempre convencidos de tener razón en contra de todos, como De Gaulle en 1940. En Francia, las primarias se asemejan a una comparecencia ante un juez de menores que trate de llevar por el buen camino a adolescentes que se comportan como jefes de pandilla. En estas primarias de la Derecha el debate de ideas ha sido modesto, ya que los candidatos tenían más o menos el mismo programa. Sus diferencias ideológicas ante las cámaras han parecido sobreactuadas, porque si mañana la Derecha vuelve al Elíseo, casi todos tendrán cabida en Matignon alrededor de la mesa del Consejo de Ministros. En el fondo, las primarias sólo sirven en Francia para resolver problemas de ego.
En estas primarias, Fillon no tenía mucho más que aportar que sus competidores. Pero no  poseía  sus puntos débiles.  No era tan veterano como Juppé, no estaba tan expuesto como Sarkozy.  Bastó con que hiciera dos o tres intervenciones decididas durante los debates televisivos ​​para seducir a los votantes. En octubre de 2002, con motivo  del debate en torno a la semana laboral de las 35 horas, Fillon habló de "la responsabilidad del Frente Popular en el hundimiento de la nación", retomando un argumento usado por el régimen de Vichy durante el proceso de  Riom  de 1942 en el que se acusó a la Izquierda de la derrota de 1940 ante los nazis.
Marine Le Pen tiene hoy motivos de preocupación. Si la Izquierda no sale de su marasmo, podría tener que luchar, en la segunda vuelta, con un hombre que habría podido ser su padre.

Riss, director de Charlie-Hebdo.




El juicio de Dios

La familia de Barberá no quiere más que el juicio de Dios ahora que la justicia del hombre ya no podrá alcanzarla...
Aquí.

El cuñado acierta en que opera hoy en día la inversión de la carga de la prueba; y ello es propio de los jacobinos citoyens de extremo centro, ay. y su culto a la Razón y a la presunción de culpabilidad.



El suicidio de Rita y otras muertes

Quedará no sólo como el año del infarto de Rita, la suicidada de la sociedad, sino el del triunfo allende & aquende los mares del populismo y de la muerte del demos, (espacio,ay, vacío, cuando es el poder el que debiera serlo).
Aquí.

Otros mundos

¿El universo nos mira?
En un bello artículo, este Bachiller de los de antes pone de manifiestos dos cosas: que el cambio climático no es una patraña y que el primo ingeniero de Rajoy no tiene ni idea; y que la vida en el cosmos, de existir, nos pillaría un poco lejos, y que más vale ocuparse de la vida en la Tierra.
Aquí.


Pues como dijo el primer marido de Gala, Paul Éluard, "Hay otros mundos, pero están en éste".

Todo el poder a los federados

Dos millones más de votos a Clinton aconsejan a revisar bien los recuentos en ciertos Estados oscilantes. Aquí.

En los 13 Estados oscilantes, sin embargo, la ventaja de Trump casi es de un millón de votos.
De todos modos, el mundo académico se inquieta de posibles acciones de hackers extranjeros en los votos electrónicos.
Aquí.

No se pierde nada en compulsar los datos.


Ahora, lo que está claro es que el sistema electoral usamericano del Colegio Electoral es obsoleto, injusto y predemocrático, pues otorga más peso a los Estados que a los ciudadanos; disuade de votar en los Estados no oscilantes y genera un índice de abstención sencillamente monstruoso para el primer mundo.