Unas terceras elecciones parece que favorecerían la abstención (37%, récord absoluto) y al PP. Tal vez lo primero explicando lo segundo.
Una nueva zaragata.
Aquí.
Pero tampoco le daría al PP una mayoría cómoda para gobernar, ni siquiera con C's que perdería algo de apoyo: la suma sería más o menos la misma, por debajo de 176 escaños.
Y Rajoy de zascandil...
El PSOE perdería apoyos pero Podemos no. Con lo cual volvería a haber una posibilidad de sorpasso.
E la nave va...
lunes, 12 de septiembre de 2016
El innombrable
Valentí Puig analiza muy agudamente los que pasa con el postpujolismo.
Aquí.
Todo es posible, nada es posible.
Aquí.
Todo es posible, nada es posible.
El tiempo de las cerezas
David Fernàndez, (con el acento grave en la a, que todo se traduce en la viña del señor...), dirigente de la CUP en la reserva, fue presidente de la Comisión "Pujol" en el Parlament, y ahora trabaja en la oficina de transparencia del Ayuntamiento de Barcelona, tras ser nombrado por Colau.
Escribió ayer este artículo pre Diada, que, por su interés indudable, he traducido de modo exprés.
Aquí en VO.
Con la esperanza entre los dientes
“La historia es nuestra y la hacen los pueblos"
Salvador Allende
En tiempos de canallas con togas de negro, flota una
fiscalía que aúlla contra el independentismo, un ministro del Interior que
intoxica a diestro y siniestro y un Estado en tromba --9-N, querella a Forcadell,
denuncias en Vic y Berga-- que gradúa a voluntad la represión, echando siempre mano del tic autoritario liberticida que lo define. Entre amenazas soterradas
del 155 --cuando la autonomía está más que suspendida, intervenida y bloqueada--,
guerra sucia alcantarillas adentro y siempre el látigo, el grito y la mordaza.
Retablo del desbarajuste: si estás en crisis, busca un buen enemigo interior y
ampárate en el tribunal inquisitorial del Santo Oficio Constitucional. Que nada
se mueva, que nada cambie y que la ley Duralex ahogue la democracia. A palos,
incluso con la zanahoria.
En tiempos de mercaderes con chaqueta negra asaltando todos
los templos, la troika que nadie escogió impone una economía que ladra y un
capitalismo senil que atiza nuevas burbujas especulativas escupiendo
desigualdad: dos millones de parados y tres millones de pobres en los Països
Catalans. De los restos del régimen autonómico, de las cenizas humeantes del
pujolismo y de las ruinas de una crisis con la UE en quiebra queda el
vergonzoso agujero impune de 15.000 millones de las cajas catalanas, deudas y
sobrecostes hasta el año 2108, un fraude fiscal anual de 16.000 millones,
recortes por 5.300 millones de euros y 20 catalanes con un patrimonio de 23.300
millones de euros. Y aún más: país en venta, el 40% de los pisos que se compran
en Barcelona se pagan ya al contado con dinero extranjero y del rescate
bancario que entre todos pagamos sólo un 5% se ha recuperado. Toma el dinero y
corre.
En tiempos de corrupción y dinero negro en tantos despachos
oficiales, un régimen se tambalea en la periferia y se solidifica en el centro,
en medio del rosario de la aurora del saqueo y el expolio social: de Palau a
Pretoria y de Mercurio a Palma Arena. "Nos hemos pasado", decía la
hermanita de Rita Barberá. "Soy la polla insaciable", decía un
imputado de la Brugal. "Somos 400 y siempre somos los mismos", se
jactaba Millet. Contra la cartografía de la cleptomanía también nació la sólida
exigencia democrática de desembarazarse de todo eso, echarlos y reconstruir en común
desde la ética de la decencia. Por esto y mucho más, rebeldes con causa, un 95%
de la sociedad catalana ya no se reconoce en la Constitución, un 80% de la
sociedad catalana está a favor del derecho a decidir y un 48% ya opta
abiertamente por la independencia. Y 942 ayuntamientos --de 947-- blindaron el
9-N. Un pueblo en movimiento ante el inmovilismo de la otra unilateralidad
silente, la de la imposición unidireccional del Estado, arbitraria, cotidiana y
permanente. El rayo que no cesa.
Pero para unilateralidad --no pedir permiso para ser libres;
hacer y no esperar; decir y no callar; resistir y no desistir; activarse y no
quedarse en casa--, la de cada desahucio detenido, la de cada insumiso que se
negaba a hacer la mili, la de cada vecina que secuestraba autobuses hasta
arriba del cerro --de Nou Barris a Santa Coloma-- para garantizar transporte
público; la de cada urna de las 555 consultas; y sí, y también, la de un
referéndum. Unilateralidad sin rodeos para devolver la voz a la sociedad,
recuperar la capacidad de decidir y reconstruir toda la justicia que
necesitamos. Que el tiempo del más pescado para la olla, del vuelva usted mañana
y del doble juego desapareció y no
volverá. Y el sueño se hace a mano y sin permiso.
En tiempos de olvidos y amnesias, contra toda tentación
triunfalista, hace falta el retrovisor entero de la memoria. El tiempo de las
cerezas nunca llega solo y estamos donde estamos porque muchos hicieron huelga
en La Canadenca, pocas abrieron la maternidad de Elna y tantos resistieron el
fascismo en Argelès, en Mauthausen o en el Campo de la Bota. En el hilo rojo de
nuestras resistencias, nuestra paciencia nos hace sabios, porque tenemos toda
la vida para desobedecerla. Resistimos aún desde el bagaje de la lucha por la
libertad en la espalda y la pasión por la igualdad social en la mochila. La
estrategia del caracol.
En tiempos de guerras, extremas derechas y banderas negras
nihilistas, lo que más se necesita es construir refugios. Un refugio
democrático, económico, social y cultural, llamado Països Catalans, en medio de
un mundo que madruga horror cada día. Alguien quizás dirá que esto es cerrarse,
cuando es precisamente todo lo contrario: la forma más concreta y republicana
de abrir puertas y ventanas y de demostrar y demostrarnos, humildemente y a
base de sudar la camiseta, picar piedra y salir del pozo, que sí hay
alternativas y que ya están aquí. Cuando la pregunta ya no es si otro mundo es
posible, sino cómo es posible éste. Y somos lo que hacemos para cambiar lo que
somos.
En ciclos de imposiciones, tiempos de unilateralidad y
constancia perseverante: desobediencias compartidas, autodefensa democrática y
autotutela de los derechos sociales. Tiempos de materializar el anhelo de
cambio mayoritario, en el desafío democrático --ciertamente-- de abrir un
singular proceso constituyente en el sur de Europa para persistir en el reclamo
de más, y no menos, democracia. Dialéctica entre contrarios: o eso o volver
atrás. Porque la alternativa es que no hay alternativa: sólo búnker, un bloque
monolítico de un régimen cerrado en banda y el regreso al pasado. Dilema
dicotómico, si no lo conseguimos volveremos atrás: porque como diría Gramsci,
toda contrarrevolución --antidemocràtica, antisocial, autoritaria-- es siempre
el resultado posterior de una revolución democrática fallida, de un cambio
político frustrado, de una aspiración popular ahogada. Brújula: o desobedecemos
el presente con ganas de futuro o tendremos que obedecer la decadencia del
pasado. ¿Si no ahora, cuándo, si no nosotros, quién?
Aquí seguimos, pues. Aún de pie y listos. Resistiendo
unilateralmente. El camino es largo, se debe hacer entre todas y todos y merece la
pena. Resistiendo todavía. Desde Xàtiva, desde Santiago de Chile, desde Kobane,
por el tiempo de las cerezas que vendrá. Podríamos seguir, pero es hora de
hacer y hay que dejarlo aquí. Que hoy hemos quedado a las cinco y cuarto para
llenar calle y futuro, con gente que no conocemos, que seguro pensamos diferente
y que por eso estamos por lo mismo. A punto y en la calle: donde todo comienza, todo acaba y
todo vuelve siempre a recomenzar. En nosotros mismos. Adelante con las
antorchas". David Fernàndez.
Sin comentarios.
Qué diada que nos han dado
J-M. Albert de Paco repasa con su lucidez habitual las diadas que nos han ido dando, a cuenta de la de ayer.
Aquí.
Que Rafael Casanova haya sido la deidad (a la que se le hacen ofrendas florales, como algunas religiones asiáticas) del autonomismo primero, del nacionalismo luego y más luego del independentismo es mera justicia poética.
En Casanova se resume gran parte de la historia de este malhadado pueblo, que celebra derrotas que fueron victorias y falsas victorias que son derrotas.
Aquí.
Que Rafael Casanova haya sido la deidad (a la que se le hacen ofrendas florales, como algunas religiones asiáticas) del autonomismo primero, del nacionalismo luego y más luego del independentismo es mera justicia poética.
En Casanova se resume gran parte de la historia de este malhadado pueblo, que celebra derrotas que fueron victorias y falsas victorias que son derrotas.
La realidad y el deseo
El diario ARA, mascarón de proa del independentismo, para encabezar su revista de prensa internacional de la Diada de ayer.usa una supuesta imagen de una portada de la Tribune, (que es prensa económica en digital),como si fuera la de hoy y de un periódico en papel; pues no, es material antiguo, y ni siquiera recoge los datos del 26-J.
Aquí.
El título del diario digital, que es el de un dossier en páginas interiores, y no una portada (!) reza:
¿Cataluña: ¿hacia un nuevo estado europeo?*
Pero ¿qué más da que no sea portada y sea una info de hace meses, si ese el el titular que ellos quisieran haber visto hoy en la prensa internacional toda?
*cliquen en la foto, y miren la imagen abajo a la izquierda.
Aquí.
El título del diario digital, que es el de un dossier en páginas interiores, y no una portada (!) reza:
¿Cataluña: ¿hacia un nuevo estado europeo?*
Pero ¿qué más da que no sea portada y sea una info de hace meses, si ese el el titular que ellos quisieran haber visto hoy en la prensa internacional toda?
*cliquen en la foto, y miren la imagen abajo a la izquierda.
Siempre hay una primera vez en todo
Por vez primera la alcaldía de Barcelona, el presidente de la Generalitat y la presidenta del Parlament acuden a las manifestaciones pro independentistas, el día festivo de la región.
Esa vuelta de tuerca forzada demuestra cierta debilidad de la causa, pero también que han quemado las naves.
No esperarán a tener a la mitad de la población de su lado; irán a por todas con lo que tienen ahora.
Esa vuelta de tuerca forzada demuestra cierta debilidad de la causa, pero también que han quemado las naves.
No esperarán a tener a la mitad de la población de su lado; irán a por todas con lo que tienen ahora.
domingo, 11 de septiembre de 2016
Juegos de fuego
Queman la bandera española y la foto del rey. Y la constitución.
Aquí.
No hay Diada sin juegos de fuego, es bien sabido.
El simbolismo de la quema es indudable, pero lo que simboliza también: el odio más puro al otro.
Ya dejó dicho Mitterrand en, probablemente, su mejor frase: "El nacionalismo es la guerra".
De quemalibros nunca ha salido nada bueno.
15 años de los las torres gemelas, y parece que fue ayer.
Aquí.
No hay Diada sin juegos de fuego, es bien sabido.
El simbolismo de la quema es indudable, pero lo que simboliza también: el odio más puro al otro.
Ya dejó dicho Mitterrand en, probablemente, su mejor frase: "El nacionalismo es la guerra".
De quemalibros nunca ha salido nada bueno.
15 años de los las torres gemelas, y parece que fue ayer.
La procesión del proceso
Puigdemont y su cuento de la lechera: elecciones "constituyentes" antes de un año,
Puede convocar una autonómicas ordinarias adelantadas. sólo eso.
Aquí.
El procesismo y su ritmo procesionario tiene una ventaja para los demócratas: agota a los indepes y les resta credibilidad.
Si la cosa de alarga un par de años más, igual los pardidos independentistas pierden sus mayorías parlamentarias.
El problema es que puede encumbrar a Colau (una procesionaria urticante) y sus muchachos.
Puede convocar una autonómicas ordinarias adelantadas. sólo eso.
Aquí.
El procesismo y su ritmo procesionario tiene una ventaja para los demócratas: agota a los indepes y les resta credibilidad.
Si la cosa de alarga un par de años más, igual los pardidos independentistas pierden sus mayorías parlamentarias.
El problema es que puede encumbrar a Colau (una procesionaria urticante) y sus muchachos.
sábado, 10 de septiembre de 2016
Una capuchinada hashashin
La CUP, que ha usucapido la capuchinada todos estos años sin pedir permiso a pare Jordi (Llimona), hoy sale del armario y se revela como Terra Lliure, deseando que el Estado use la fuerza bruta para reprimir un referéndum unilateral. Es el cuanto peor mejor típico de todo proceso revolucionario.
Aquí.
La monja Forcades, sin toros que la embistan y reaparecida, dice que poco importa la participación en el susodicho referéndum.
El independentismo entra en su fase mística y hashashin; por tanto, cabe ponerse a temblar.
Aquí.
La monja Forcades, sin toros que la embistan y reaparecida, dice que poco importa la participación en el susodicho referéndum.
El independentismo entra en su fase mística y hashashin; por tanto, cabe ponerse a temblar.
Tortella antes de la kermesse
En vísperas de la kermesse antiheróica, interesante entrevista con Tortella, que desmonta la "paraeta" del nacionalismo catatán... donde se vende "esencialismo" para la masas.
Aquí.
Aquí.
Colaucao Mental
Colau se marca una tribuna en El País que pa qué.
Aquí.
Aparte del bullshit habitual en una prosa de la vieja política que tanto le gusta denostar y la matraca del derecho a decidir (unilateralmente y sólo los suyos), se permite enterrar el autonomismo, reparte culpas y responsabilidades, y se propone entre líneas como la solución. Y acaba su prestación con una pirueta:
"Las elecciones vascas y gallegas volverán a recordarnos que la España uniforme de Rajoy es tan sólo un constructo mental. España es ya un estado plurinacional de hecho. Ahora necesita serlo también de derecho".
Analicemos el broche dorado:
¿Un constructo mental? Todo constructo es mental... En fin.
Las elecciones gallegas nos recordarán que el PP seguirá gobernando allí otros cuatro años más, pronto serán 40.
Y el País Vasco, en efecto, pondrá de manifiesto que el nacionalismo vasco y el catalán son el mismo combate excluyente y autoexcluyente.
Pero, sobre todo, Colau debería saber que si España es un Estado plurinacional lo es no por los hechos sino por obra y gracia la Constitución que ha hecho posible esos hechos.
Colau sí que es un constructo, es decir, en su caso, un cacao mental, que es, por otro lado, el que habita gran parte de la izquierda en España.
Aquí.
Aparte del bullshit habitual en una prosa de la vieja política que tanto le gusta denostar y la matraca del derecho a decidir (unilateralmente y sólo los suyos), se permite enterrar el autonomismo, reparte culpas y responsabilidades, y se propone entre líneas como la solución. Y acaba su prestación con una pirueta:
"Las elecciones vascas y gallegas volverán a recordarnos que la España uniforme de Rajoy es tan sólo un constructo mental. España es ya un estado plurinacional de hecho. Ahora necesita serlo también de derecho".
Analicemos el broche dorado:
¿Un constructo mental? Todo constructo es mental... En fin.
Las elecciones gallegas nos recordarán que el PP seguirá gobernando allí otros cuatro años más, pronto serán 40.
Y el País Vasco, en efecto, pondrá de manifiesto que el nacionalismo vasco y el catalán son el mismo combate excluyente y autoexcluyente.
Pero, sobre todo, Colau debería saber que si España es un Estado plurinacional lo es no por los hechos sino por obra y gracia la Constitución que ha hecho posible esos hechos.
Colau sí que es un constructo, es decir, en su caso, un cacao mental, que es, por otro lado, el que habita gran parte de la izquierda en España.
viernes, 9 de septiembre de 2016
Mendoza el equidistante
Eduardo Mendoza aboga por el bilingüismo... pero alertando contra las imposiciones de ambos lados.
Aquí.
¿Pero es que alguien impone el castellano en Cataluña?
Ay, la factoría Balcells y sus regalías...
Aquí.
¿Pero es que alguien impone el castellano en Cataluña?
Ay, la factoría Balcells y sus regalías...
El suicidio de España y otras muertes
El otro proceso
El TC está paralizado, como un personaje de Kafka.
Aquí.
No quiere abordar el asunto del "proceso" catalán, por razones de prudencia política, con lo cual confirma las acusaciones indepes de que está politizado, y, por si fuera poco, no actuará porque duda que la reforma del propio TC sea constitucional, pues la ley está impugnada por inconstitucional (entre otros, por la propia Generalitat).
Tan kafkiana situación sólo puede acabar como el El Proceso de Kafka: estas son las últimas palabras de la novela (inacabada, por cierto, y por eso infinitamente cercana a la realidad, que es un flujo inconcluso): "Era como si la vergüenza hubiera de sobrevivirle".
El sujeto, casi huelga decirlo, sería, no Josef K. sino el alto tribunal.
Si se examina el manuscrito de la novela se verá que Kakfa escribió primero " Lo último que sintió antes de morir fue vergüenza"; luego corrigió y anotó: "Al final ni el hecho de morir le ahorró la vergüenza"
Aquí.
Hasta que por fin dio con la formulación antes citada, Ese tránsito de la primera a la última formulación hace de Kafka el escritor genial que fue.
El subjuntivo le da una temporalidad abierta; y el sitio que ocupa en la frase la vergüenza, cobrando todo el protagonismo, resuena más allá del libro.
Aquí.
No quiere abordar el asunto del "proceso" catalán, por razones de prudencia política, con lo cual confirma las acusaciones indepes de que está politizado, y, por si fuera poco, no actuará porque duda que la reforma del propio TC sea constitucional, pues la ley está impugnada por inconstitucional (entre otros, por la propia Generalitat).
Tan kafkiana situación sólo puede acabar como el El Proceso de Kafka: estas son las últimas palabras de la novela (inacabada, por cierto, y por eso infinitamente cercana a la realidad, que es un flujo inconcluso): "Era como si la vergüenza hubiera de sobrevivirle".
El sujeto, casi huelga decirlo, sería, no Josef K. sino el alto tribunal.
Si se examina el manuscrito de la novela se verá que Kakfa escribió primero " Lo último que sintió antes de morir fue vergüenza"; luego corrigió y anotó: "Al final ni el hecho de morir le ahorró la vergüenza"
Aquí.
Hasta que por fin dio con la formulación antes citada, Ese tránsito de la primera a la última formulación hace de Kafka el escritor genial que fue.
El subjuntivo le da una temporalidad abierta; y el sitio que ocupa en la frase la vergüenza, cobrando todo el protagonismo, resuena más allá del libro.
jueves, 8 de septiembre de 2016
La voz de su pastor
Lo de Pastor empieza a ser alarmante.
Aquí.
Después de su contraperformance cuando la encomienda del rey a Rajoy y la no fijación de un calendario, hoy se permite hacer, tan telenda ella, de perro-pastor-que-muerde a los lobos del PP en contra de toda la oposición.
El problema es que De Guindos no es un ovejo.
En pocas semanas habrá dilapidado su limpia ejecutoria como ministra. Guau, guau.
Aquí.
Después de su contraperformance cuando la encomienda del rey a Rajoy y la no fijación de un calendario, hoy se permite hacer, tan telenda ella, de perro-pastor-que-muerde a los lobos del PP en contra de toda la oposición.
El problema es que De Guindos no es un ovejo.
En pocas semanas habrá dilapidado su limpia ejecutoria como ministra. Guau, guau.
Saber y poder
Pinilla García analiza la huida hacia delante del independentismo catalán con una bella paradoja, la de Parry: el explorador ártico que avanzaban hacia el norte sobre un tímpano de hielo que derivaba... hacia el sur.
Aquí.
Pinilla contrapone el nacionalismo español, abierto, al catalán, excluyente.
Toda esto está muy puesto en razón, Pero la cuestión no es que en tiempos de globalización el localismo sea retrógrado (en Islandia, Dinamarca o Luxemburgo... o Eslovenia las cosas van razonablemente bien), que lo es, sino que por engañada que esté la gente independentista, hay que saber y poder desengañarla; y el constitucionalismo no sabe o no puede.
Como Europa no supo ni pudo convencer en el Reino Unido.
Aquí.
Pinilla contrapone el nacionalismo español, abierto, al catalán, excluyente.
Toda esto está muy puesto en razón, Pero la cuestión no es que en tiempos de globalización el localismo sea retrógrado (en Islandia, Dinamarca o Luxemburgo... o Eslovenia las cosas van razonablemente bien), que lo es, sino que por engañada que esté la gente independentista, hay que saber y poder desengañarla; y el constitucionalismo no sabe o no puede.
Como Europa no supo ni pudo convencer en el Reino Unido.
Seguir ciego su camino
El CIS pronostica una mayoría absoluta para el PP en Galicia y una moderada caída del PSOE; esperables ambas. Podemos cosecha buenos resultados, si bien allí es imposible un frente anti-PP.
Aquí.
Sin embargo, en el País Vasco (aquí), donde el PNV volvería a ganar con resultados parecidos, ocurriría algo muy preocupante: el PSOE se desmorona, pierde 8 escaños (tenía 16), y el PP baja bastante y pierde 2 escaños (tenía 10). Ambos partidos constitucionalistas sólo representan algo más del 20% de los votos. Y C's no obtiene ni siquiera representación, a pesar de que UpyD renunció a presentarse en el último minuto.
Qué lejos aquel tiempo en que socialista y populares pudieron desalojar a los nacionalista durante una temporada, con Patxi López de Lehendakari.
Los apoyos por PP y PSE perdidos van en gran parte... a Podemos, que, por otro lado, roba también muchos votos a Bildu. Con 16 escaños disputa incluso la segunda posición a Bildu.
Entre el PNV, Bildu y Podemos, fuerzas todas ellas nacionalistas, independentistas o soberanistas, même combat, suman casi el 80% de los votos.
Para ser investido, Urkullu puede pactar con quien quiera: socialistas, populares, podemitas o batasunos, según el peaje que quiera pagar. L' embarras du choix.
Más allá de esto, se confirma que en el País Vasco y en Cataluña, PP, PSOE y C's (sí, también C's en Cataluña, a pesar del espejismo Arrimadas, si sigue la tendencia de las generales que lo relegaron al furgón de cola, junto con el PP) no pintan apenas nada.
En Cataluña, Colau habla ya habla de usar ese casi 80% "al menos soberanista" como palanca de cambios y como trampolín a la presidencia de la Generalitat.
Los nacionalismos periféricos han logrado pues la victoria aun antes de disputar la batalla final: cerca del 80% del electorado está a favor de planteamientos referendarios en Cataluña y el País Vasco.
El constitucionalismo es un batalla ya perdida. Y en Madrid esto se confirma y conforma con la no conformación de un tripartito PP C's PSOE.
Quien no quiera verlo es que quiere seguir ciego su camino.
La ley no es suficiente para revertir esta situación. Hacen falta otra cosas.
Aquí.
Sin embargo, en el País Vasco (aquí), donde el PNV volvería a ganar con resultados parecidos, ocurriría algo muy preocupante: el PSOE se desmorona, pierde 8 escaños (tenía 16), y el PP baja bastante y pierde 2 escaños (tenía 10). Ambos partidos constitucionalistas sólo representan algo más del 20% de los votos. Y C's no obtiene ni siquiera representación, a pesar de que UpyD renunció a presentarse en el último minuto.
Qué lejos aquel tiempo en que socialista y populares pudieron desalojar a los nacionalista durante una temporada, con Patxi López de Lehendakari.
Los apoyos por PP y PSE perdidos van en gran parte... a Podemos, que, por otro lado, roba también muchos votos a Bildu. Con 16 escaños disputa incluso la segunda posición a Bildu.
Entre el PNV, Bildu y Podemos, fuerzas todas ellas nacionalistas, independentistas o soberanistas, même combat, suman casi el 80% de los votos.
Para ser investido, Urkullu puede pactar con quien quiera: socialistas, populares, podemitas o batasunos, según el peaje que quiera pagar. L' embarras du choix.
Más allá de esto, se confirma que en el País Vasco y en Cataluña, PP, PSOE y C's (sí, también C's en Cataluña, a pesar del espejismo Arrimadas, si sigue la tendencia de las generales que lo relegaron al furgón de cola, junto con el PP) no pintan apenas nada.
En Cataluña, Colau habla ya habla de usar ese casi 80% "al menos soberanista" como palanca de cambios y como trampolín a la presidencia de la Generalitat.
Los nacionalismos periféricos han logrado pues la victoria aun antes de disputar la batalla final: cerca del 80% del electorado está a favor de planteamientos referendarios en Cataluña y el País Vasco.
El constitucionalismo es un batalla ya perdida. Y en Madrid esto se confirma y conforma con la no conformación de un tripartito PP C's PSOE.
Quien no quiera verlo es que quiere seguir ciego su camino.
La ley no es suficiente para revertir esta situación. Hacen falta otra cosas.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Francia ante el peligro lepenista
Hollande no pasaría a la segunda vuelta en las presidenciales.
Aquí.
Serían Le Pen (siempre, es la candidatura con más apoyos en todas las encuestas) y el candidato de los republicanos (Juppé o Sarkozy) los que se disputarían la presidencia.
Lo que parece una catástrofe en primera lectura, es un alivio, porque de pasar a la segunda vuelta, el riesgo de que Le Pen ganase sería alto, porque no es seguro que Hollande lograra el voto del electorado de derecha, como mal menor frente a Le Pen.
Si Hollande no pasa a la segunda vuelta, parece, en cambio, que la izquierda francesa votará siempre por el candidato que no sea Le Pen.
Ahora la cuestión es saber si será el moderado Juppé o el agitado Sarkozy el candidato de los republicanos. El primero estuvo inhabilitado por malversación, financiación ilegal de su partido; el otro tiene varios escándalos abiertos.
Aquí.
Serían Le Pen (siempre, es la candidatura con más apoyos en todas las encuestas) y el candidato de los republicanos (Juppé o Sarkozy) los que se disputarían la presidencia.
Lo que parece una catástrofe en primera lectura, es un alivio, porque de pasar a la segunda vuelta, el riesgo de que Le Pen ganase sería alto, porque no es seguro que Hollande lograra el voto del electorado de derecha, como mal menor frente a Le Pen.
Si Hollande no pasa a la segunda vuelta, parece, en cambio, que la izquierda francesa votará siempre por el candidato que no sea Le Pen.
Ahora la cuestión es saber si será el moderado Juppé o el agitado Sarkozy el candidato de los republicanos. El primero estuvo inhabilitado por malversación, financiación ilegal de su partido; el otro tiene varios escándalos abiertos.
Viva la censura
...si es la propia.
Forcadell clama contra la autocensura en el Parlament.
Aquí.
La autocensura en democ
racia(a diferencia de en dictadura) es altamente benéfica y recomendable: abstenerse de hacer lo que sabes que no debes hacer: el respeto a la ley y al principio de igualdad ante la misma.
Pero no nos engañemos, Forcadell lo que pretende es que el Estado haga dejación y deje de poner coto a los intentos nada censurados de los independentistas de llevarse por delante la legalidad.
Forcadell encabeza el motín, porque sabe que no está sola y porque los suyos exponen muy bien sus razones aunque no tenga razón, y porque enfrente no hay buenas razones, por mucha razón que tengan los constitucionalistas.
Forcadell clama contra la autocensura en el Parlament.
Aquí.
La autocensura en democ
racia(a diferencia de en dictadura) es altamente benéfica y recomendable: abstenerse de hacer lo que sabes que no debes hacer: el respeto a la ley y al principio de igualdad ante la misma.
Pero no nos engañemos, Forcadell lo que pretende es que el Estado haga dejación y deje de poner coto a los intentos nada censurados de los independentistas de llevarse por delante la legalidad.
Forcadell encabeza el motín, porque sabe que no está sola y porque los suyos exponen muy bien sus razones aunque no tenga razón, y porque enfrente no hay buenas razones, por mucha razón que tengan los constitucionalistas.
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