Entre una Europa que muere y otra que bosteza, sólo cabe más Europa.
En su brillante análisis de hoy, Sosa Wagner apunta a la única solución a todos los males europeos: la federalización de Europa. Así y sólo así se podrán superar las graves dificultades que no es capaz de sortear esta Unión Europa cada día más renacionalizada y en sus cuarteles de invierno.
A la espera de que se creen partidos antinacionalistas, europeístas, ilustrados y reformistas en cada uno de lo Estados miembros, que pudieran agrupar a todos los partidarios del sueño europeo que no fue, conviene seguir leyendo a europeístas convencidos como Sosa, para que la llama de la esperanza no muera.
jueves, 7 de abril de 2016
Vendedoras de pescado
Azúa insiste en una carta al director en que no insultó a Colau comparándola con unas vendedoras de pescado o pescaderas.
Y acude, en un extraño desvío, a la lengua francesa, de la que tiene conocimientos algo someros, a pesar de su estancia juvenil en París.
No, Azúa, en francés, pescadera no es un insulto.
Ni en su forma "marchande/vendeuse de poisson", ni en la forma "poissonnière". Sólo en Astérix sale mal parada la mujer del pescadero. Pero como sale mal parado el bardo latoso...
Al contrario, más bien en francés la vendedora de pescado está melodiosamente connotada, desde los Frères Jacques.
Ici.
En cambio, no cabe duda alguna de que Azúa usó un tropo para insultar a Colau, una comparación en la cual el oficio de la que vende el género en un puesto de pescado está negativamente connotado en la lengua española. Ningún hablante puede entender la frase de Azúa de una manera que no sea peyorativa para con la alcaldesa.
Ahora bien, el colmo es que el insulto es doble, ya que Azúa también insulta a las pescaderas comparándolas con Colau, pues muchas de ellas, lógica y estadísticamente, son más listas que la alcaldesa: faut pas courir pour les trouver...
Negar el insulto es un insulto a la inteligencia.
Y acude, en un extraño desvío, a la lengua francesa, de la que tiene conocimientos algo someros, a pesar de su estancia juvenil en París.
No, Azúa, en francés, pescadera no es un insulto.
Ni en su forma "marchande/vendeuse de poisson", ni en la forma "poissonnière". Sólo en Astérix sale mal parada la mujer del pescadero. Pero como sale mal parado el bardo latoso...
Al contrario, más bien en francés la vendedora de pescado está melodiosamente connotada, desde los Frères Jacques.
Ici.
En cambio, no cabe duda alguna de que Azúa usó un tropo para insultar a Colau, una comparación en la cual el oficio de la que vende el género en un puesto de pescado está negativamente connotado en la lengua española. Ningún hablante puede entender la frase de Azúa de una manera que no sea peyorativa para con la alcaldesa.
Ahora bien, el colmo es que el insulto es doble, ya que Azúa también insulta a las pescaderas comparándolas con Colau, pues muchas de ellas, lógica y estadísticamente, son más listas que la alcaldesa: faut pas courir pour les trouver...
Negar el insulto es un insulto a la inteligencia.
martes, 5 de abril de 2016
Más luz
El esencialismo, según la historiografía más clásica, consiste en acudir a unas raíces, más o menos reales, o inventadas, eso en el fondo da lo mismo, para reelaborar a partir de ellas un concepto de nación o pueblo, como algo preexistente e inmanente; algo que se legitima con esos supuestos ancestros que pobablan determinado territorio.
Es un teoría completamente absurda desde siempre; pero todavía más en el mundo contemporáneo. Se cuentan con los dedos de las manos los casos de pueblos que en el mundo y en la Historia han sido y vivido sin emigraciones, guerras, colonizaciones, traslados poblacionales, etc. E incluso en esos pocos casos, dicho esencialismo ha quedado encapsulado siempre en un determinado y breve lapso temporal.
Un alemán de hoy hace unos siglos habría sido prusiano, o checo o... hasta latino-romano, si vivía en Tréveris. Un belga habría podido ser español o burguiñón u holandés. Y un transilvano, pues rumano, húngaro, austriaco... y aun antes, miembro de una tribu balcánica.
Un catalán de hoy, tantas cosas podría haber sido, todas menos precisamente catalán.
La cadena ancestral de todos modos nos llevaría a las cavernas donde habitaban recolectores sedentarios pero que antes fueron cazadores nómadas.
El ser humano es semoviente, tal es su esencia. Semoviente quiere decir que se mueve por sí mismo. Algunos se hacen llevar, pero en general no es el caso.
Sin embargo, la idea de que hay pueblos asociados a territorios tiene la piel muy dura. Y para los partidarios de la idea, el que llega ha de asimilarse.
Tal vez tenga que ver con la gestión y el reparto y protección de los recursos; siempre, por definición, finitos, escasos.
El canibalismo entre las tribus primitivas estaba suficientemente documentado en todos los rincones del planeta, pero hasta ahora sólo como mero ritual de victoria.
Pero ha quedado acreditado, desde hace unos años, una variante del canibalismo que llamaré "funcional" en el yacimiento de Atapuerca, es decir una forma de canibalismo puramente alimenticio, despojado de todo símbolo y ceremonia: comerse un cervatillo o un humano cazado de la tribu de al lado era el mismo bocado espetado sobre las brasas. Rico, rico, rico.
Si hemos pasado de eso a los derechos humanos ( si bien poco o escasamente aplicados en muchos sitios, Unión Europea incluida, es cierto) en unos cuantos de miles de años, ello significa que la evolución existe, y que, por tanto, no hay que desesperar de que un día aceptemos al otro como a un igual.
Por el mero hecho de que pertenecemos a la misma especie, la humana.
Tal vez llegue ese día, y tal vez sea cuando las máquinas reclamen sus derechos: nos daremos entonces cuenta de que tal reivindicación se podría estudiar, pero que antes convendría (por aquello del orden de llegada) resolver de una vez por todas el asunto de la igualdad de derechos entre los seres humanos,
En el entretanto, habrá que seguir combatiendo el tándem diabólico "ellos / nosotros", tan arraigado, como en la batalla de la luz contra las tinieblas, que, seguramente ese era el sentido del "Mehr licht!" de Goethe.
Es un teoría completamente absurda desde siempre; pero todavía más en el mundo contemporáneo. Se cuentan con los dedos de las manos los casos de pueblos que en el mundo y en la Historia han sido y vivido sin emigraciones, guerras, colonizaciones, traslados poblacionales, etc. E incluso en esos pocos casos, dicho esencialismo ha quedado encapsulado siempre en un determinado y breve lapso temporal.
Un alemán de hoy hace unos siglos habría sido prusiano, o checo o... hasta latino-romano, si vivía en Tréveris. Un belga habría podido ser español o burguiñón u holandés. Y un transilvano, pues rumano, húngaro, austriaco... y aun antes, miembro de una tribu balcánica.
Un catalán de hoy, tantas cosas podría haber sido, todas menos precisamente catalán.
La cadena ancestral de todos modos nos llevaría a las cavernas donde habitaban recolectores sedentarios pero que antes fueron cazadores nómadas.
El ser humano es semoviente, tal es su esencia. Semoviente quiere decir que se mueve por sí mismo. Algunos se hacen llevar, pero en general no es el caso.
Sin embargo, la idea de que hay pueblos asociados a territorios tiene la piel muy dura. Y para los partidarios de la idea, el que llega ha de asimilarse.
Tal vez tenga que ver con la gestión y el reparto y protección de los recursos; siempre, por definición, finitos, escasos.
El canibalismo entre las tribus primitivas estaba suficientemente documentado en todos los rincones del planeta, pero hasta ahora sólo como mero ritual de victoria.
Pero ha quedado acreditado, desde hace unos años, una variante del canibalismo que llamaré "funcional" en el yacimiento de Atapuerca, es decir una forma de canibalismo puramente alimenticio, despojado de todo símbolo y ceremonia: comerse un cervatillo o un humano cazado de la tribu de al lado era el mismo bocado espetado sobre las brasas. Rico, rico, rico.
Si hemos pasado de eso a los derechos humanos ( si bien poco o escasamente aplicados en muchos sitios, Unión Europea incluida, es cierto) en unos cuantos de miles de años, ello significa que la evolución existe, y que, por tanto, no hay que desesperar de que un día aceptemos al otro como a un igual.
Por el mero hecho de que pertenecemos a la misma especie, la humana.
Tal vez llegue ese día, y tal vez sea cuando las máquinas reclamen sus derechos: nos daremos entonces cuenta de que tal reivindicación se podría estudiar, pero que antes convendría (por aquello del orden de llegada) resolver de una vez por todas el asunto de la igualdad de derechos entre los seres humanos,
En el entretanto, habrá que seguir combatiendo el tándem diabólico "ellos / nosotros", tan arraigado, como en la batalla de la luz contra las tinieblas, que, seguramente ese era el sentido del "Mehr licht!" de Goethe.
lunes, 4 de abril de 2016
El libro de la muerte
El amalgamar (todos en el mismo saco) es un arma de destrucción masiva.
Aquí un ejemplo obsceno. Muchos de estos señores y señoras elencados han amado y defendido una idea de Cataluña abierta, solidaria y europea. Pero crítica, por supuesto, y hasta divertida.
Pero el fanático al discrepante lo rebaja a la categoría de traidor. Siempre ha sido así desde los tiempos de los faraones.
Este tipo de libro es el que en los balcanes provocó una de las peores matanzas de la historia de Europa.
Mitterrand dijo que el nacionalismo era la guerra. Ergo la muerte.
Aquí un ejemplo obsceno. Muchos de estos señores y señoras elencados han amado y defendido una idea de Cataluña abierta, solidaria y europea. Pero crítica, por supuesto, y hasta divertida.
Pero el fanático al discrepante lo rebaja a la categoría de traidor. Siempre ha sido así desde los tiempos de los faraones.
Este tipo de libro es el que en los balcanes provocó una de las peores matanzas de la historia de Europa.
Mitterrand dijo que el nacionalismo era la guerra. Ergo la muerte.
domingo, 3 de abril de 2016
El mapa mental y el territorio
En su dominical carta (danósla hoy), Arcadi Espada pone sobre la mesa lo que se ha convertido en el nuevo concepto mágico en Cataluña: "el territori".
Uno pone la radio catalana en el coche y oye la palabra "territori" en todo tipo de contextos: tráfico, comarcalismo, hospitales, museos, lo que sea.
El subvencionado diario nacionalista Ara ha ido repartiendo mapas históricos del "territori" catalán desde hace semanas, en un descarado intento de interesada y sesgada relectura histórica sobre la base de la cartografía. Todo en modo coleccionable.
Una nación imaginada es siempre un territorio, muchos mapas, y una Historia reinventada. Y algo de coleccionismo, también.
La tesaurización del territorio es básica para cualquier empeño independentista.
Que todo esto lo lleve como agenda oculta en su faltriquera el socialismo catalán sólo demuestra lo mal que está el socialismo español.
El posible acuerdo bajo cuerda entre el PSC y los de Colau, tanto para la estabilidad municipal en "el territori" como para un posible Gobierno de Izquierdas en España, bajo la forma de de una supuesta reforma federalizante de la Constitución y una exégesis territorializada de los resultados del referéndum de ratificación puede convertirse en el dispositivo que desmonte el sudoku que ha montado el independentismo catalán desde hace cinco años.
En una sociedad frívola como en la que vivimos, lo nuevo siempre vende. Aunque sea viejo.
Y el independentismo ya empezaba a perder el brillo plasticoso de la novedad. Era lógico que, poco a poco, del "territori" se apropiaran otras fuerzas políticas.
"El Territorio" era como se llamaba a Sidi Ifni, otro ente imaginado.
Pero eso, los territoriales catalanes, no lo recuerdan.
Las comparaciones son odiosas.
Uno pone la radio catalana en el coche y oye la palabra "territori" en todo tipo de contextos: tráfico, comarcalismo, hospitales, museos, lo que sea.
El subvencionado diario nacionalista Ara ha ido repartiendo mapas históricos del "territori" catalán desde hace semanas, en un descarado intento de interesada y sesgada relectura histórica sobre la base de la cartografía. Todo en modo coleccionable.
Una nación imaginada es siempre un territorio, muchos mapas, y una Historia reinventada. Y algo de coleccionismo, también.
La tesaurización del territorio es básica para cualquier empeño independentista.
Que todo esto lo lleve como agenda oculta en su faltriquera el socialismo catalán sólo demuestra lo mal que está el socialismo español.
El posible acuerdo bajo cuerda entre el PSC y los de Colau, tanto para la estabilidad municipal en "el territori" como para un posible Gobierno de Izquierdas en España, bajo la forma de de una supuesta reforma federalizante de la Constitución y una exégesis territorializada de los resultados del referéndum de ratificación puede convertirse en el dispositivo que desmonte el sudoku que ha montado el independentismo catalán desde hace cinco años.
En una sociedad frívola como en la que vivimos, lo nuevo siempre vende. Aunque sea viejo.
Y el independentismo ya empezaba a perder el brillo plasticoso de la novedad. Era lógico que, poco a poco, del "territori" se apropiaran otras fuerzas políticas.
"El Territorio" era como se llamaba a Sidi Ifni, otro ente imaginado.
Pero eso, los territoriales catalanes, no lo recuerdan.
Las comparaciones son odiosas.
Urkullukuku, palooooma...
Iñaki Gil escanea al lehendakari Urkullu.
Aquí.
¿Es realmente Urkullu un nacionalista con rostro humano?
El nacionalismo siempre es inhumano, porque se basa en el "ellos / nosotros (los humanos)".
Pero todo en la vida es comparación, la analogía es el principio de todo. Lo infinitamente grande sólo se puede comparar con lo infinitesimalmente chico; y así seguido.
En la comparanza con otros nacionalistas, tanto de su partido, como catalanes, Urkullu, sale favorecido, ciertamente, porque, al menos, reconoce derechos al "otro".
Y, simplemente, porque no se tira al monte. Mas no porque renuncie a su "nación inventada"; siempre con el ojito puesto en cómo acaba el asuntillo catalán.
Visto el trato fiscal privilegiado incomprensible de que disfruta el País Vasco, sería oportuno plantearse el desblindaje de un territorio que tiene su egoísmo reconocido en la Constitución. Esa es la reforma consti que deberían pedir los españoles de bien. El fin de los mal llamados derechos históricos y la expulsión del marco de convivencia de los derechos de los territorios insolidarios.
Suicidada UPyD, no hay partido hoy en España que tenga la seriedad que requiere tal empeño.
Aquí.
¿Es realmente Urkullu un nacionalista con rostro humano?
El nacionalismo siempre es inhumano, porque se basa en el "ellos / nosotros (los humanos)".
Pero todo en la vida es comparación, la analogía es el principio de todo. Lo infinitamente grande sólo se puede comparar con lo infinitesimalmente chico; y así seguido.
En la comparanza con otros nacionalistas, tanto de su partido, como catalanes, Urkullu, sale favorecido, ciertamente, porque, al menos, reconoce derechos al "otro".
Y, simplemente, porque no se tira al monte. Mas no porque renuncie a su "nación inventada"; siempre con el ojito puesto en cómo acaba el asuntillo catalán.
Visto el trato fiscal privilegiado incomprensible de que disfruta el País Vasco, sería oportuno plantearse el desblindaje de un territorio que tiene su egoísmo reconocido en la Constitución. Esa es la reforma consti que deberían pedir los españoles de bien. El fin de los mal llamados derechos históricos y la expulsión del marco de convivencia de los derechos de los territorios insolidarios.
Suicidada UPyD, no hay partido hoy en España que tenga la seriedad que requiere tal empeño.
sábado, 2 de abril de 2016
Transitividad
Un concejal del PP, analfabeto funcional, se metió hace unas semanas con la alcaldesa de Barcelona y la mandó a fregar suelos.
Aquí.
Ayer el académico Azúa incurrió en otro despropósito, insultando a las vendedoras de pescado, al compararlas con la alcaldesa; a las pescaderas, gremio de arúspices de alta nobleza y gran arraigo en tierras catalanas. Saben ver si el pescado tiene el ojo triste o no, casi nada.
En ambos casos, la alcaldesa ha estado rápida y casi elegante. Se maneja mejor a la contra, por lo visto, que cuando arremete con todo su dogmatismo a cuestas.
Aquí.
Azúa no puede ni debe ponerse a la altura del concejal pepero ni siquiera retrepado en un tropo, porque entonces tenemos perdido el pleito. La de votos que estas dos memeces le dan a Colau es incalculable.
Aquí.
Ayer el académico Azúa incurrió en otro despropósito, insultando a las vendedoras de pescado, al compararlas con la alcaldesa; a las pescaderas, gremio de arúspices de alta nobleza y gran arraigo en tierras catalanas. Saben ver si el pescado tiene el ojo triste o no, casi nada.
En ambos casos, la alcaldesa ha estado rápida y casi elegante. Se maneja mejor a la contra, por lo visto, que cuando arremete con todo su dogmatismo a cuestas.
Aquí.
Azúa no puede ni debe ponerse a la altura del concejal pepero ni siquiera retrepado en un tropo, porque entonces tenemos perdido el pleito. La de votos que estas dos memeces le dan a Colau es incalculable.
Moño lexical
Santiago González pespuntea con fina ironía en su blog el moño lexical (vulgo: anarcurto o anaculto o analfabestia) del camarada Pablo Iglesias Turrión, que, a lo que se ve, quiere perjudicar físicamente a Federico Jiménez Losantos. Darle una somanta de palos, vaya.
Aquí.
Está claro que el uso del idioma sin conocimiento de causa debería hacernos reflexionar a todos sobre el actual low cost de la clase política española. En vez de ir a las fuentes, estos emergentes van a la vulgata, y luego les salen estas croquetas.
Y es que ya lo dijo alguien: "Ce que l'on conçoit bien s'énonce clairement,
Et les mots pour le dire arrivent aisément."
Nicolas Boileau-Despréaux ,comúnmente llamado Boileau
(Lo que bien se concibe claramente se expresa, y las palabras para decirle con facilidad llegan).
Pues eso.
Aquí.
Está claro que el uso del idioma sin conocimiento de causa debería hacernos reflexionar a todos sobre el actual low cost de la clase política española. En vez de ir a las fuentes, estos emergentes van a la vulgata, y luego les salen estas croquetas.
Y es que ya lo dijo alguien: "Ce que l'on conçoit bien s'énonce clairement,
Et les mots pour le dire arrivent aisément."
Nicolas Boileau-Despréaux ,comúnmente llamado Boileau
(Lo que bien se concibe claramente se expresa, y las palabras para decirle con facilidad llegan).
Pues eso.
999 maneras de gris
Félix de Azúa ha dado una entrevista resultona y ligeramente provocadora: y es que no se puede ser brillante 24 horas al día.
Aquí.
Pero resulta que, además, ha insultado a la alcaldesa de Barcelona insultando de facto a las pescaderas, dignísima profesión donde las haya, y más en un país de tan buen pescado.
Yo ya sé que Azúa comete el mismo error facilón de cuando uno llama "hidepu" a alguien (como le ocurre al Lazarillo), con lo honrado que es el oficio más viejo del mundo; y qué culpa tendrán ellas de lo que hagan sus retoños.
Pero él, que es un fino letrado y un inmortal, no debería haber incurrido en semejante vulgarismo.
Había mil otras maneras más sutiles y certeras y hasta divertidas de criticar a la alcaldesa de Barcelona, tan criticable, por lo demás.
Y Azúa, tan de matices, conocía esas otras 999 maneras.
Aquí.
Pero resulta que, además, ha insultado a la alcaldesa de Barcelona insultando de facto a las pescaderas, dignísima profesión donde las haya, y más en un país de tan buen pescado.
Yo ya sé que Azúa comete el mismo error facilón de cuando uno llama "hidepu" a alguien (como le ocurre al Lazarillo), con lo honrado que es el oficio más viejo del mundo; y qué culpa tendrán ellas de lo que hagan sus retoños.
Pero él, que es un fino letrado y un inmortal, no debería haber incurrido en semejante vulgarismo.
Había mil otras maneras más sutiles y certeras y hasta divertidas de criticar a la alcaldesa de Barcelona, tan criticable, por lo demás.
Y Azúa, tan de matices, conocía esas otras 999 maneras.
Adiós, cordera, adiós
Una larga carta para un corto adiós a Rosa Díez.
Léala aquí.
O aquí, si no es suscriptor:
Léala aquí.
O aquí, si no es suscriptor:
Carta a Rosa
Por Eva María Sánchez, ex-portavoz de UPyD en Arganda del Rey y miembro del consejo político nacional de UPyD 2013-2015
Mira que estos últimos meses me he ganado enemigos por decir que, con todos mis fallos (que los tengo y no pocos), yo quería a UPyD, uno de los amores de mi vida. Me indignaba cómo, desde julio, han ido deteriorándolo poco a poco, haciendo cómplices a muchos, engañándolos, mientras les hacían creer que eran partícipes de “la segunda temporada”; pero servidora y una magnífica eurodiputada veíamos con estupor y sin poder hacer nada (por los insultos y reproches que nos ganábamos) que la disolución de UPyD iba a ser un hecho. Entonces, era mucho más fácil insultar a quien lo avisaba y descargar contra Irene, Toni, Teresa, Nacho, Rodrigo o Álvaro para desviar la atención de lo que en Cedaceros se estaba maquinando.
Un día triste para mí fue la constitución del nuevo congreso. Hoy también lo es. Podría decir “yo ya lo decía”, pero ni para eso tengo ánimo. Rosa, te di mil veces las gracias por crear UPyD, pero, en cuanto vi que tu definición “UPyD, herramienta al servicio de los ciudadanos”, era en realidad “UPyD, mi herramienta”, descubrí que de verdad solo mirabas por ti. Me hiciste mucho mucho daño.
Tú solita decidiste sentarte a negociar con Ciudadanos, hasta que barruntaste que tu liderazgo corría peligro. Y tú solita hiciste que los afiliados viésemos a Ciudadanos como enemigos. Renovadores… esa candidatura era la alternativa real a esta masacre, y nunca fusionados con Ciudadanos, sino caminar a su lado, para poder salvar los muebles. Pero, ¿cómo ibas tú a dejar el partido en unas manos que no fuesen las tuyas, para que otros viésemos los gastos en seguridad o no pocos de los gastos en viajes y alojamiento? Eso sí, el resto nos pagamos siempre lo nuestro. ¿Cómo ibas a dejar el partido en manos de otros que respetarían tu imagen pero que te sacarían de las decisiones de partido, alejándote del Consejo de Dirección y no manejando el cotarro desde fuera, como hasta ahora has hecho?
En marzo, en el Consejo Político Nacional, yo te dije: “Decide tú cuándo te marchas, pero hazlo con elegancia y por la puerta grande”. Sin embargo, has decidido irte de la peor forma posible. También te dije, Rosa, como deportista que he sido, que sé que “una retirada a tiempo es una victoria”. Tú me replicaste con chanza, y ahora, casi un año después, vemos que tu retirada se da habiendo destrozado ilusiones y partido corazones.
Querida Rosa, podrías aparecer en los libros de Historia como la mejor política del siglo XXI, pero no lo has querido así. Eso sí, esa imagen tuya que retengo desde que yo era chiquita y que me cautivó por tu fuerza en la lucha de los derechos de los demás, esa imagen tuya de constancia y trabajo para que todos los españoles seamos iguales y podamos vivir en un estado de derecho, seguirá viva en mí.
Yo sí te perdono, Rosa Díez González.
jueves, 31 de marzo de 2016
Serie B
García-Abadillo comenta la serialización de la política española.
Aquí.
La diferencia es que las series americanas son el mejor cine que se hace hoy en día, y con diferencia. Mientras que este periodo sin gobierno es una serie B que deja bastante indiferentes a la masas y a las no masas.
Donde haya una buena serie americana, que se quite la política reality en plan serie mala + blanco & negro.
Ni siquiera el gore catalán indepe consigue ya meter el susto en el cuerpo, de tan reiterativo. Los independentistas necesitan más que nadie que haya alguien no en funciones en La Moncloa para relanzar sus audiencias aburridas.
Aquí.
La diferencia es que las series americanas son el mejor cine que se hace hoy en día, y con diferencia. Mientras que este periodo sin gobierno es una serie B que deja bastante indiferentes a la masas y a las no masas.
Donde haya una buena serie americana, que se quite la política reality en plan serie mala + blanco & negro.
Ni siquiera el gore catalán indepe consigue ya meter el susto en el cuerpo, de tan reiterativo. Los independentistas necesitan más que nadie que haya alguien no en funciones en La Moncloa para relanzar sus audiencias aburridas.
miércoles, 30 de marzo de 2016
Feliz cumpleaños, Vargas
La otra noche, Vargas Llosa dio el que tal vez sea su peor discurso en 80 años: y es que no lo llevaba escrito, y ahí está el mal.
Un intelectual de su talla no se puede permitir el lujo de repentizar, ni siquiera el día de la tarta de cumpleaños y de que le regalen una Pléiade con su nombre.
Habló Vargas de que hay menos hambre en el mundo que cuando él iba en calzón corto, de que las dictaduras capitalistas de China y Rusia son, a pesar de todo, un paso en la buena dirección, y de que les desea lo mismo a Cuba y a Venezuela. Y de que cada día es más feliz con su nueva novia. Grand bien lui fasse. Todo lo demás fue un mero dar las gracias a los comensales por su asistencia. Ni siquiera de acordó de su familia, al menos de sus nietos, algo raro para un papuchi en una fecha tan señalada y entrañable.
Al menos elogió al allí presente Orhan Pamuk, el turco, un intelectual de los pies a la cabeza que ha pagado el precio de su libertad con creces.
Pero más que lo que dijo, lo que hace tan pésimo y penoso su discurso de cumpleaños fue lo que no dijo: ni una palabra sobre los recientes atentados de Bruselas, ni sobre el islamismo subyacente, ni acerca del drama de los refugiados, ni nada de la deriva autoritaria de la Unión Europea, ni del peligro de Donald Trump si gana las elecciones, ni siquiere se detuvo en algo menor, pero que, por deferencia anfitriona, hubiera podido comentar sobre el lamentable panorama político en España. Estaban Aznar y González escuchándolo.
Le podría haber lanzado al menos una florecita a Albert Rivera, al que tenía a pocos metros, y que se supone que es un liberal. Uno de los suyos.
Tampoco se acordó de Cataluña y del problema del nacionalismo segregador.
Lo dicho, ha tenido mejores discursos en su vida Vargas.
En la sala, me tocó estar junto a unos lindos cachorros liberales latinoamericanos (argentinos, paraguayos y ecuatorianos) autodenominados "de la clase media, media alta", que me glosaron el rosado futuro del liberalismo en el mundo latinoamericano en términos de "se trata de hacer targeting en las clases medias y bajas con nuestros mensajes, pues ahora ellos ya tienen celulares" y del marketing político a base de la compra (ilegal) de base de datos a las operadoras de telefonía móvil.
Uno de ellos, trabajaba, entre su docena de "liberales" clientes, "para la independencia de Cataluña", uno de sus mejores pagadores. Ante mi sorpresa, el tipo me aseguró que era porque él "creía en la autodeterminación de los pueblos" (sic). No tuve ánimos, a esas alturas de la cena, para decirle que el pueblo catalán "como tal" no existía.
Prefiero pensar que estos cachorros eran unos polizones que se habían colado en "la fiesta de Vargas".
Pero me da que no.
Un intelectual de su talla no se puede permitir el lujo de repentizar, ni siquiera el día de la tarta de cumpleaños y de que le regalen una Pléiade con su nombre.
Habló Vargas de que hay menos hambre en el mundo que cuando él iba en calzón corto, de que las dictaduras capitalistas de China y Rusia son, a pesar de todo, un paso en la buena dirección, y de que les desea lo mismo a Cuba y a Venezuela. Y de que cada día es más feliz con su nueva novia. Grand bien lui fasse. Todo lo demás fue un mero dar las gracias a los comensales por su asistencia. Ni siquiera de acordó de su familia, al menos de sus nietos, algo raro para un papuchi en una fecha tan señalada y entrañable.
Al menos elogió al allí presente Orhan Pamuk, el turco, un intelectual de los pies a la cabeza que ha pagado el precio de su libertad con creces.
Pero más que lo que dijo, lo que hace tan pésimo y penoso su discurso de cumpleaños fue lo que no dijo: ni una palabra sobre los recientes atentados de Bruselas, ni sobre el islamismo subyacente, ni acerca del drama de los refugiados, ni nada de la deriva autoritaria de la Unión Europea, ni del peligro de Donald Trump si gana las elecciones, ni siquiere se detuvo en algo menor, pero que, por deferencia anfitriona, hubiera podido comentar sobre el lamentable panorama político en España. Estaban Aznar y González escuchándolo.
Le podría haber lanzado al menos una florecita a Albert Rivera, al que tenía a pocos metros, y que se supone que es un liberal. Uno de los suyos.
Tampoco se acordó de Cataluña y del problema del nacionalismo segregador.
Lo dicho, ha tenido mejores discursos en su vida Vargas.
En la sala, me tocó estar junto a unos lindos cachorros liberales latinoamericanos (argentinos, paraguayos y ecuatorianos) autodenominados "de la clase media, media alta", que me glosaron el rosado futuro del liberalismo en el mundo latinoamericano en términos de "se trata de hacer targeting en las clases medias y bajas con nuestros mensajes, pues ahora ellos ya tienen celulares" y del marketing político a base de la compra (ilegal) de base de datos a las operadoras de telefonía móvil.
Uno de ellos, trabajaba, entre su docena de "liberales" clientes, "para la independencia de Cataluña", uno de sus mejores pagadores. Ante mi sorpresa, el tipo me aseguró que era porque él "creía en la autodeterminación de los pueblos" (sic). No tuve ánimos, a esas alturas de la cena, para decirle que el pueblo catalán "como tal" no existía.
Prefiero pensar que estos cachorros eran unos polizones que se habían colado en "la fiesta de Vargas".
Pero me da que no.
El partido de los semiólogos
El asunto del ágrafo Bódalo tiene su miga.
Aquí lo disecciona Teodoro León Gross.
En Podemos comparan al edil encarcelado con Miguel Hernández.
Ya habían comparado a los titiriteros con Dario Fo.
El problema de los podemitas es que suelen confundir el culo con las témporas, en una sobreactuación propia de los platós de la teleporquería, una frivolización que no resiste el mínimo comentario de texto.
Pero a ellos le da igual, porque como son "semiólogos" (aunque de pacotilla, pero ya les vale) el lenguaje que dominan es el idioma inflamado de las redes sociales, tan propensas ellas a la trivialización de todo lo que tocan.
La televisión se paree cada vez a una barra de bar.
Y es que, a la postre, un hombre es un voto, por pueril que sea el hombre y por trivial que sea el voto.
Camarero, una de gambitas...
Aquí lo disecciona Teodoro León Gross.
En Podemos comparan al edil encarcelado con Miguel Hernández.
Ya habían comparado a los titiriteros con Dario Fo.
El problema de los podemitas es que suelen confundir el culo con las témporas, en una sobreactuación propia de los platós de la teleporquería, una frivolización que no resiste el mínimo comentario de texto.
Pero a ellos le da igual, porque como son "semiólogos" (aunque de pacotilla, pero ya les vale) el lenguaje que dominan es el idioma inflamado de las redes sociales, tan propensas ellas a la trivialización de todo lo que tocan.
La televisión se paree cada vez a una barra de bar.
Y es que, a la postre, un hombre es un voto, por pueril que sea el hombre y por trivial que sea el voto.
Camarero, una de gambitas...
El que pierde gana
Al fin y al cabo, a todos los partidos de España sólo les une una cosa: acabar con Rajoy. No con el PP, sino con Rajoy. Su líder.
Y hasta en ello están los Aznar, Aguirre y otros disidentes internos del PP.
En un país tan poco acostumbrado a las finuras negociadoras, ese pegamento anti-Rajoy es, quizá, el único que tal vez pueda adherir un poco y lograr pactos contranatura cuando suene la campana.
Es curioso sin embargo que todos quieran acabar con Rajoy, que si bien ha cometido graves errores en materia de corrupción y de comunicación, y en no reformar la ley electoral, también ha tenido indudables aciertos (en la gestión de la economía y, según y cómo, en la crisis catalana, haciéndose el muerto y dejando de fabricar independentistas al menos desde hace meses); el partido aún cuenta con el respaldo de 7 millones y pico de votos, primer partido en el Congreso, y mayoría absoluta de bloqueo (¡eso es muy importante!) en el Senado.
Y ninguna encuesta de da menos que eso. Seguir siendo el primer partido y tener la mayoría absoluta de bloqueo en el Senado es una buena base, que muchos quisieran para sí.
A Rajoy lo detestan por sus aciertos, casi se diría...
Los minués de hoy y presumiblemente de las próximas semanas, en torno a la cabeza cortada de Rajoy en una bandejita de plata, son más en el fondo unos zafios gestos preelectorales que otra cosa, a la espera de una encuesta con pies y cabeza que ponga a cada cual en su sitio.
Aquí. y acá.
Sólo el vértigo del PSOE de verse como tercera fuerza, o la lucidez de C's de que no ganará los nuevos escaños que le vaticinan las encuestas, podrían provocar soluciones imaginativas a la valenciana o a lo que se pille.
Podemos se puede permitir el lujo de ir a las elecciones con ilusión por el trasvase del millón de votos de IU que lo van a colocar como segunda fuerza estatal, como "la" oposición, tal vez durante muchos años.
Tal vez sea el PP al único partido al que, en unas nuevas elecciones, le toquen mejores cartas que jugar con vistas a gobernar (Podemos logrará muy probablemente el sorpasso al PSOE, pero eso no le hará gobernar ni ahora ni tampoco luego, afianzando al PP o a un pacto PP y C's), desmintiendo la especie de que el inmovilismo de Rajoy habrá sido la perdición de su partido.
No, la perdición de todos los demás es que Rajoy sea el mal menor, la única opción de estabilidad para este país. Y ello demuestra, sobre todo, lo mal que están los demás. Y, por ende, el país.
Y hasta en ello están los Aznar, Aguirre y otros disidentes internos del PP.
En un país tan poco acostumbrado a las finuras negociadoras, ese pegamento anti-Rajoy es, quizá, el único que tal vez pueda adherir un poco y lograr pactos contranatura cuando suene la campana.
Es curioso sin embargo que todos quieran acabar con Rajoy, que si bien ha cometido graves errores en materia de corrupción y de comunicación, y en no reformar la ley electoral, también ha tenido indudables aciertos (en la gestión de la economía y, según y cómo, en la crisis catalana, haciéndose el muerto y dejando de fabricar independentistas al menos desde hace meses); el partido aún cuenta con el respaldo de 7 millones y pico de votos, primer partido en el Congreso, y mayoría absoluta de bloqueo (¡eso es muy importante!) en el Senado.
Y ninguna encuesta de da menos que eso. Seguir siendo el primer partido y tener la mayoría absoluta de bloqueo en el Senado es una buena base, que muchos quisieran para sí.
A Rajoy lo detestan por sus aciertos, casi se diría...
Los minués de hoy y presumiblemente de las próximas semanas, en torno a la cabeza cortada de Rajoy en una bandejita de plata, son más en el fondo unos zafios gestos preelectorales que otra cosa, a la espera de una encuesta con pies y cabeza que ponga a cada cual en su sitio.
Aquí. y acá.
Sólo el vértigo del PSOE de verse como tercera fuerza, o la lucidez de C's de que no ganará los nuevos escaños que le vaticinan las encuestas, podrían provocar soluciones imaginativas a la valenciana o a lo que se pille.
Podemos se puede permitir el lujo de ir a las elecciones con ilusión por el trasvase del millón de votos de IU que lo van a colocar como segunda fuerza estatal, como "la" oposición, tal vez durante muchos años.
Tal vez sea el PP al único partido al que, en unas nuevas elecciones, le toquen mejores cartas que jugar con vistas a gobernar (Podemos logrará muy probablemente el sorpasso al PSOE, pero eso no le hará gobernar ni ahora ni tampoco luego, afianzando al PP o a un pacto PP y C's), desmintiendo la especie de que el inmovilismo de Rajoy habrá sido la perdición de su partido.
No, la perdición de todos los demás es que Rajoy sea el mal menor, la única opción de estabilidad para este país. Y ello demuestra, sobre todo, lo mal que están los demás. Y, por ende, el país.
La quisicosa
Como no podía ser de otro modo, la cuestión catalana, la quisicosa que se hurtó en el debate electoral, subyace en todo intento de alcanzar un pacto de investidura.
Aquí.
No parece probable que C's facilite un gobierno a la valenciana.
Más probable es que algunos independentistas se abstengan... para caldear el ambiente en las Españas, más que nada.
Hay partido pues hasta el último momento.
Aquí.
No parece probable que C's facilite un gobierno a la valenciana.
Más probable es que algunos independentistas se abstengan... para caldear el ambiente en las Españas, más que nada.
Hay partido pues hasta el último momento.
Abstención
¿Es la abstención --y cómo afectaría a los distintos partidos-- lo que puede evitar unas nuevas elecciones?
En tal caso el PSOE sería tercera fuerza política, y quedaría gravemente dañado para aspirar a gobernar, salvo en una gran coalición con el PP.
Aquí se analiza este constructo.
Se omite del análisis, empero, lo que a mi modo de ver resulta clave: que los votos de IU vayan a parar a Podemos si, como todo apunta, ambas formaciones se presentan en coalición. Unos seis millones de votos sumarían, por lo bajo.
En tal caso el PSOE sería tercera fuerza política, y quedaría gravemente dañado para aspirar a gobernar, salvo en una gran coalición con el PP.
martes, 29 de marzo de 2016
Por el fin del bilingüsimo
Quieren que en la República Catalana lo que es normal en la calle (en Cataluña, solo el 36% usa el catalán como lengua habitual, según los datos del artículo) deje de serlo en las leyes.
Fuera la lengua impuesta, aunque sea la de la mayoría.
Aquí.
Fuera la lengua impuesta, aunque sea la de la mayoría.
Aquí.
lunes, 28 de marzo de 2016
Què volen aquesta gent
Albert Boadella ha decidido denunciar tipográficamente a los cortacipreses que creen en su dios estrellado.
Es un optimista antropológico.
No sabe que la gent que hace esas cosas de madrugada no sabe leer ni en catalán.
Aquí.
Debería de haberles puesto unos pictogramas y unos emoticones XXL.
Es un optimista antropológico.
No sabe que la gent que hace esas cosas de madrugada no sabe leer ni en catalán.
Aquí.
Debería de haberles puesto unos pictogramas y unos emoticones XXL.
Los antimodernos
La profunda incoherencia congénita de la ETA. Si resulta que el enemigo era, mayormente, el PNV felón, ¿por qué nos los mataban...?
En las guerras "de verdad", al traidor que colabora con el enemigo se le aplica la mayor y la más inapelable de las crueldades.
Pero es que eso no era un guerra "de verdad": era un tomadura de pelo sanguinaria, unos descerebrados perdidos en túnel del tiempo del terrorismo europeo, intoxicados de malas lecturas.
Deberían haber acabado suicidados en la cárcel como los Baader hace décadas, pero hasta en eso fueron antimodernos y siguieron pegando tiros unas cuantas décadas más.
Asilvestrados. E impidiendo el regreso de la civilización.
Aquí.
En las guerras "de verdad", al traidor que colabora con el enemigo se le aplica la mayor y la más inapelable de las crueldades.
Pero es que eso no era un guerra "de verdad": era un tomadura de pelo sanguinaria, unos descerebrados perdidos en túnel del tiempo del terrorismo europeo, intoxicados de malas lecturas.
Deberían haber acabado suicidados en la cárcel como los Baader hace décadas, pero hasta en eso fueron antimodernos y siguieron pegando tiros unas cuantas décadas más.
Asilvestrados. E impidiendo el regreso de la civilización.
Aquí.
Repicando y no en misa
Ramón Espinar, uno de los dirigentes más aseados y exportables de Podemos estaba el otro día repicando en vez de en misa.
Aquí.
Parece,sin embargo, que no lo van a sancionar.
La razón es que "estaba trabajando". Es decir: Podemos admite que ejercer un cargo electo no es trabajo del "de verdad".
Empiezo a cogerles simpatía a estos saltimbanquis.
Aquí.
Parece,sin embargo, que no lo van a sancionar.
La razón es que "estaba trabajando". Es decir: Podemos admite que ejercer un cargo electo no es trabajo del "de verdad".
Empiezo a cogerles simpatía a estos saltimbanquis.
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