domingo, 25 de febrero de 2018

El otro Suárez

Curiosa entrevista políticamente incorrecta por parte de entrevistado y entrevistadora.
A consumir sin moderación.
Aquí.

La lengua del espacio vital

Rosell denuncia la "inversión" lingüística en Cataluña con un recorrido por la Historia reciente y no tan reciente.

Tiene más razón que un papa, cuando los papas tenían razón.


Aquí.

viernes, 23 de febrero de 2018

Inmersión de clase (baja)


La hipocresía de la inmersión, que es clasista mayormente.

Aquí.

Y un recuerdo de Marta Mata.

Tractatus

El juez anti estrella Llarena habla en la tele asturiana sobre los rebeldes sin causa.


Aquí.

Si hasta los raperos fronterizos tienen a su disposición una amplia libertad de expresión, qué no tendrá  para sí un juez del Reino.
Sobre esto y aquello puede hablar el juez.

Ahora bien: los magistrados sólo deberían hablar a través de sus autos, interlocutorias y sentencias de aquellos asuntos (de los) que conocen.
Y deberían cumplir con la sentencia de Wittgenstein: "De lo que no se puede hablar, mejor callar". ("Wovon man nicht sprechen kann, darüber muß man schweigen").

Porque el juez es como la mujer del César. Por lo menos.

sábado, 17 de febrero de 2018

Regreso gideano

Moratinos sale en tromba en defensa de Zapatero, criticado por su mala mediación en Venezuela.
Aquí.

Un tratado de cinismo: medias verdades, muchas falsedades, prosa buenista, y sobre todo desprecio por la verdad.

No caben equidistancias. Mucha izquierda debería leer a Gide tras su viaje a la URSS y su caída del caballo.



viernes, 16 de febrero de 2018

La guerra de las lenguas

Rajoy usa el castellano en la enseñanza en Cataluña como amenaza a los indepes que no se ponen de acuerdo en parir un presidente inimpugnable y para "sorpasar" a Cs, que sigue en su modelo trilingüe, brindis al sol que no contempla la vía del español vehicular sino un 33% par cada idioma.
Una manera de marear la perdiz y dejar que el PP pague el precio de tocar lo intocable en Cataluña: la inmersión, que es más ideológica que lingüísica, y que los altos tribunales no se atreven a anular.

Aquí.


miércoles, 14 de febrero de 2018

jueves, 8 de febrero de 2018

Militar o no militar, esa es la cuestión

El profesor Sosa ilustra, de manera interesante, el polémico asunto de la ilegalización de los partidos, con el caso alemán.

Aquí.

En la RFA cupieron y caben ciertas ilegalizaciones. La alemana es una democracia proactiva, militante, que obliga a la adhesión activa de todos los actores. Ello se debe a la historia del país.



...
Importante es el espejo alemán, sin duda.
Sin embargo en pocos países democráticos están prohibidos los partidos de ideología más o menos comunista o neonazi. No así sus actuaciones al margen de la ley, claro.



En España, la democracia, cabe recordarlo, no es "militante".

Esto quiere decir que deben poder ser legales partidos favorables (pongamos aquí a modo de ejemplo, unos cuantos supuestos que no son exhaustivos, ideas algunas de ellas que pueden llegar a ser chocantes) a la abolición de la monarquía, la secesión unilateral de territorios, la nacionalización de toda la banca, la expulsión de extranjeros, o algunas discriminaciones contra la mujer, u otras ideas más o menos variopintas. Para conseguir esos objetivos les bastaría a esos partidos con usar los cauces de reforma legal del ordenamiento.
Así lo dice el máximo intérprete:



SENTENCIA TC 259/2015, de 2 de diciembre

(BOE núm. 10, de 12 de enero de 2016)
.
Ahora bien, la primacía de la Constitución no debe confundirse con una exigencia de adhesión positiva a la norma fundamental, porque en nuestro ordenamiento constitucional no tiene cabida un modelo de “democracia militante”, esto es, “un modelo en el que se imponga, no ya el respeto, sino la adhesión positiva al ordenamiento y, en primer lugar, a la Constitución” (STC 48/2003, FJ 7; doctrina reiterada, entre otras, en las SSTC 5/2004, de 16 de enero, FJ 17; 235/2007, FJ 4; 12/2008, FJ 6, y 31/2009, de 29 de enero, FJ 13). Este Tribunal ha reconocido que tienen cabida en nuestro ordenamiento constitucional cuantas ideas quieran defenderse y que “no existe un núcleo normativo inaccesible a los procedimientos de reforma constitucional” (entre otras, STC 31/2009, FJ 13).



...

"Cuantas ideas":  entiéndase: siempre que no topen con derechos fundamentales recogidos en las listas de los convenios internacionales que España haya suscrito. La discriminación de la mujer sería tal vez la única idea de la lista antes mencionada a modo de ejemplo que decaería: probablemente no pasaría ese cedazo. O sí:  nadie ha llevado aún a Estrasburgo la norma "sálica" española inserta en la CE de prevalencia del varón en la Jefatura del Estado...


El único supuesto, de momento, de ilegalización en España se ha centrado en el elemento de la violencia: del fomento de la misma, lógicamente; en nuestro caso, de la no condena de la violencia, como se vio con la ilegalización de Batasuna, que fue avalada, tras muchos debates, hace unos años, por el TEDH.


Ahora bien, para convertir a la española en democracia militante habría que reformar la CE en profundidad en algunos de sus fundamentos.

Paradoja pues: el partido que promueva esa reforma pro militante tendrá que usar los mismos cauces que aquellos partidos que no se adhieran a la actual CE.

martes, 6 de febrero de 2018

Derechos al hecho

El "derecho al hecho", que es el de ir derechos al hecho,  (y cómo articularlo) que se propone aquí es una de las ideas más valientes de los últimos años. Intelectual y fácticamente.





sábado, 3 de febrero de 2018

Emparrilladas

Carta de una azafata que irá al paro a las neofeministas.
Aquí.

Ya la cazarán las cazabrujas.

lunes, 29 de enero de 2018

El excluido

La razón por la que C's habría quedado excluido de las consultas del PP acerca de asunto de la impugnación de la investidura ante el TC (un auto que se ajusta a lo que opina JFL aquí) es que "no cuenta con magistrados en el TC"  diferencia del PSOE, según dos tertulianos de TVE 24h (18h 50 minutos).



Nada que añadir, señoría.


sábado, 27 de enero de 2018

Lo real

CAT, el pepito grillo de la democracia, yendo al fondo del asunto, o al asunto de fondo: es la realidad lo que hay que saber evaluar, para luego actuar. Todo lo imaginativamente que se quiera. Y no "imaginar" la realidad para luego actuar todo lo (supuestamente) pragmáticamente que se pueda.


Aquí.

jueves, 25 de enero de 2018

Españoleando en Estrasburgo

Después del candidato mentiroso compulsivo monolingüe, la homófoba indocumentada aunque viajada y políglota,  y que no se estudia sus temas.
Menos puñetas y más codos, señoría. No es magia, es ciencia, que decía la Punset.

Aquí.

El club de los tocones

Una serie de gentlemen se reunía desde hace años para toquetear mujeres.
Aquí.

Cualquiera de ellos podría toquetear y más, previo pago, en bilateral o pequeño grupo en aparté.
Pero estos querían toquetearlas en privado y en un gran grupo.

La democracia, siendo como es el gobierno de la opinión pública no tolerará que se sepa lo que ocurría en el club de los tocones.

Ha tenido que ser una outsider la que lo denuncie. No una camarera. Para mayor regocijo de Meryl Streep.



El sindicato horizontal de la verdad

Landaluce  y su ampliación del campo de la batalla.

Aquí.

Memorabilia

El deber de memoria.
El oprobio de la desmemoria.

Aquí.

domingo, 21 de enero de 2018

Dando Cobos

Hablar idiomas, contrariamente a lo que pretende la leyenda urbana, no hace a nadie más inteligente.
No hablarlos, tampoco.
Aquí.

lunes, 15 de enero de 2018

De nuevo Deneuve

Catherine Deneue puntualiza.

Aquí.


Y aquí en tradu exprés de lo publicado en Libération:


Catherine Deneuve:"Nada en el texto pretende que el acoso tenga nada bueno; de lo contrario yo no lo habría firmado".

Una semana después de firmar la tribuna que aboga por "la libertad de importunar" para preservar la "libertad sexual", la actriz asume el texto, al tiempo que se distancia de algunas de las firmantes. Y pide disculpas a las víctimas de agresiones que pudieran haberse sentido dolidas.

Catherine Deneuve nos envió este texto en forma de carta, tras una entrevista telefónica el viernes pasado. La habíamos contactado porque queríamos oír su voz, saber si estaba de acuerdo con la totalidad de la tribuna firmada, y saber cómo reaccionaba a las palabras de unas y otras; en definitiva,  para que aclarase su postura.

 LA CARTA:

"En efecto, firmé la petición titulada Le Monde, "Defendemos una libertad...", una petición que generó muchas reacciones y que requiere aclaraciones.
Sí, amo la libertad. No me gusta esta característica de nuestro tiempo en el que todo el mundo se siente autorizado para juzgar, arbitrar, condenar. Una época en la que las simples denuncias en las redes sociales conducen al castigo, a la dimisión, y a veces, y a menudo, al linchamiento mediático. Un actor puede ser borrado digitalmente de una película, el director de una importante institución neoyorquina puede verse obligado a dimitir por haber tocado un trasero hace treinta años, sin que medie ningún tipo de procedimiento judicial. No disculpo nada. No me pronuncio sobre la culpabilidad de estos hombres porque no estoy cualificada para ello. Y pocos lo están.
No, no me gustan esos efectos de jauría, demasiado comunes hoy en día. De ahí mis reservas, desde octubre, al hashtag "Balance ton porc" [Denuncia a tu cerdo].
No soy tan ingenua como para no saber que son muchos más los hombres que incurren en estos comportamientos que las mujeres. Pero ¿por qué este hashtag no puede verse como una invitación a la denuncia? ¿Quién puede asegurarme que no habrá manipulación o golpes bajos? ¿Que no habrá ningún suicidio de inocentes? Debemos vivir juntos, sin "cerdos"o "zorras", y confieso que este texto "Defendemos una libertad..." me pareció vigoroso, por mucho que no sea totalmente perfecto.
Sí, firmé la petición y, sin embargo, creo que hoy me resulta absolutamente necesario mostrar mi desacuerdo con la forma en que algunas de la firmantes se conceden individualmente el derecho a prodigarse en los medios de comunicación, lo cual distorsiona el espíritu mismo del texto. Decir en una cadena de televisión que se puede disfrutar de una violación es peor que escupir a la cara de todas las que han sufrido este crimen. Estas palabras dan a entender, a quienes están acostumbrados a usar la fuerza o a utilizar la sexualidad para destruir, que lo que hacen no es tan grave, ya que pudiera ser que la víctima gozase con ello. Cuando se firma un manifiesto que involucra a otras personas, hay que saber comportarse y evitar embarcarse en su propia incontinencia verbal. Esto es indigno. Y, evidentemente, nada en el texto pretende que el acoso tenga nada bueno; de lo contrario yo no lo habría firmado.
He sido actriz desde que tenía 17 años. Podría decir, por supuesto, que he sido testigo de situaciones más que poco delicadas, o que sé, por otras actrices, que hay cineastas que han abusado de su poder con cobardía. Pero simplemente no me corresponde a mí hablar en nombre de mis compañeras. Lo que crea situaciones traumáticas e insostenibles es siempre el poder, la posición jerárquica o una forma de control. La trampa actúa  cuando se hace imposible decir NO sin poner en riesgo el trabajo, o supone sufrir humillaciones o sarcasmos degradantes. Así que creo que la solución vendrá de la educación a nuestros hijos e hijas. Pero también posiblemente de los protocolos en las empresas que hagan que, si hay acoso, deban ponerse en marcha inmediatamente las correspondientes denuncias. Yo creo en la justicia.
En definitiva, firmé el texto por una razón que, en mi opinión, es esencial: el peligro de la limpieza en las artes. ¿Vamos a quemar a Sade en la colección de La Pléiade? ¿Acusar a Leonardo da Vinci de artista pedófilo y borrar sus pinturas? ¿Descolgar los Gauguin de los museos? ¿Destruir los dibujos de Egon Schiele? ¿Prohibir los discos de Phil Spector? Este clima de censura me deja sin palabras y preocupada por el futuro de nuestras sociedades.
A veces me han criticado por no ser feminista. ¿Tengo que recordar que fui una de las 343 "zorras", con Marguerite Duras y Françoise Sagan, que firmaron el manifiesto "Yo tuve un aborto", escrito por Simone de Beauvoir? El aborto estaba penado con encarcelamiento en aquella época. Por eso me gustaría decirles a los conservadores, racistas y tradicionalistas de toda jaez a los que les ha parecido estratégico brindarme su apoyo que yo no me engaño. Ellos no tendrán ni mi gratitud ni mi amistad, antes al contrario. Soy una mujer libre y lo seguiré siendo. Saludo fraternalmente a todas las víctimas de actos odiosos que se puedan haber sentido agredidas por esta tribuna que apareció en Le Monde: es a ellas y sólo a ellas a quienes pido disculpas.

Atentamente,
Catherine Deneuve"


....

 Más claro, el agua.